El Hospital Provincial del Centenario concretó el primer implante de válvula pulmonar percutánea Harmony en el ámbito de la salud pública argentina, en una intervención que marca un precedente en el país y refuerza el desarrollo de prácticas de alta complejidad dentro del sistema sanitario provincial.
En la provincia de Santa Fe se realizó el primer implante de válvula pulmonar en la salud pública argentina
La intervención, de alta complejidad y mínimamente invasiva, se realizó a un joven de 24 años que ya retomó su vida normal. Destacan el rol del sistema público santafesino.

Una intervención inédita
El procedimiento fue realizado por el equipo del Servicio de Hemodinamia del hospital rosarino, en un paciente de 24 años con antecedentes de una cirugía cardíaca en la infancia.
El caso fue evaluado de manera integral por un equipo interdisciplinario especializado en cardiopatías congénitas del adulto, que definió la indicación del tratamiento.

La técnica utilizada consiste en el implante de una válvula pulmonar por vía percutánea, es decir, sin necesidad de una cirugía a corazón abierto. A través de una punción en la región femoral, los profesionales lograron colocar el dispositivo, lo que representa una alternativa menos invasiva frente a los procedimientos tradicionales.
Según explicó el jefe del Servicio de Hemodinamia, Pedro Zangroniz, esta metodología permite reducir significativamente los tiempos de recuperación y los riesgos asociados a intervenciones más complejas. El especialista remarcó que este tipo de prácticas requieren no sólo tecnología adecuada, sino también equipos médicos altamente capacitados.
Desde la dirección del hospital, a cargo de Claudia Peruch, destacaron que se trata de una técnica innovadora que no es habitual en el sistema público debido a su complejidad. En ese sentido, subrayaron que la intervención tuvo un impacto directo en la calidad de vida del paciente.
El logro también se vincula con la infraestructura disponible en el efector, que cuenta con salas de angiografía de última generación, fundamentales para este tipo de prácticas. A esto se suma la disponibilidad de insumos específicos y el trabajo coordinado de distintos servicios.

El rol de la red pública
Más allá del procedimiento en sí, desde el equipo médico destacaron la importancia del circuito de atención que permite abordar este tipo de casos. El seguimiento de pacientes con cardiopatías congénitas desde la infancia hasta la adultez es uno de los ejes centrales del sistema.
En este sentido, el cardiólogo Rodolfo Leiva explicó que en Santa Fe existe un esquema articulado que facilita la transición de estos pacientes hacia servicios especializados en la adultez. Esta continuidad en la atención permite detectar a tiempo complicaciones y definir estrategias terapéuticas adecuadas.
El desarrollo de la especialidad de cardiopatías congénitas del adulto responde a una necesidad creciente: los avances en la medicina permiten que cada vez más niños con estas patologías lleguen a la adultez, lo que plantea nuevos desafíos para el sistema de salud.
En ese marco, el Hospital Centenario se posiciona como un centro de referencia para este tipo de abordajes, con equipos interdisciplinarios que incluyen cardiólogos, hemodinamistas, clínicos y otros profesionales.
Los especialistas coinciden en que uno de los objetivos principales es brindar soluciones en el lugar de residencia de los pacientes, evitando traslados a centros privados o a otras jurisdicciones. Esto no sólo mejora el acceso, sino que también fortalece el sistema público.
Recuperación
El impacto de la intervención se refleja en la evolución del paciente. Juan Manuel Dianda, el joven de 24 años que recibió la válvula, ya retomó su vida cotidiana y se reincorporó a su trabajo pocos días después del procedimiento.

Según su propio testimonio, el acompañamiento del equipo médico fue clave para atravesar la intervención. “Tuve miedo al principio, pero me dieron tranquilidad en todo momento”, relató.
La recuperación fue rápida: a los pocos días pudo retomar actividades habituales y en una semana volvió a su trabajo en un taller mecánico. Antes del procedimiento, el joven presentaba limitaciones físicas que afectaban tanto su vida diaria como su desempeño laboral.
“Me costaba hacer fuerza o correr, y eso también me complicaba en el trabajo. Ahora estoy mucho mejor”, explicó.
Este tipo de resultados refuerzan la importancia de incorporar tecnologías y procedimientos innovadores en el sistema público. La posibilidad de resolver patologías complejas con técnicas menos invasivas no sólo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también optimiza recursos y tiempos de atención.

El caso del Hospital Centenario se inscribe en una política más amplia del gobierno provincial orientada a fortalecer la alta complejidad en la salud pública. La incorporación de nuevas tecnologías, la formación de equipos especializados y el trabajo en red aparecen como pilares de esta estrategia.
En un contexto donde el acceso a tratamientos de este nivel suele estar asociado al ámbito privado, el desarrollo de estas capacidades en el sistema público representa un avance significativo. No sólo amplía derechos, sino que también posiciona a la provincia como un referente en prácticas médicas de alta complejidad.
El desafío, hacia adelante, será sostener y ampliar este tipo de intervenciones, consolidando un modelo que combine innovación, accesibilidad y calidad en la atención.









