Una investigación liderada por la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (Exactas UBA) encendió las alarmas en el ámbito de la salud pública nacional. Por primera vez, mediante modelos estadísticos avanzados, un grupo de científicos logró cartografiar lo que en medicina social se denomina la "doble carga de la malnutrición": la coexistencia simultánea de niños menores de cinco años con sobrepeso y, al mismo tiempo, con retraso madurativo o de crecimiento (baja talla para la edad).
La "doble carga" de malnutrición infantil también golpea a la provincia de Santa Fe
Un estudio de la UBA revela que el sobrepeso y el retraso en el crecimiento conviven en las infancias más vulnerables del país. El análisis pormenorizado expone alarmantes inequidades territoriales que se reflejan de forma directa en los departamentos de la bota santafesina.


La provincia de Santa Fe no escapa a esta cruda radiografía. Aunque el fenómeno presenta "manchas" o contrastes pronunciados a lo largo de los más de 500 departamentos analizados en toda la Argentina, el territorio santafesino refleja con fidelidad el impacto de la transición nutricional. La realidad muestra que la desnutrición crónica por falta de nutrientes esenciales y la obesidad por el consumo de alimentos ultraprocesados de bajo costo económico conviven bajo los mismos techos y en las mismas barriadas de nuestra provincia.
Radiografía del mapa santafesino: el desglose de mejor a peor
A partir de la escala de calor del estudio conjunto (donde los tonos oscuros marcan mayor prevalencia del problema y los claros una situación más favorable), los 19 departamentos de Santa Fe se ordenan rigurosamente de la siguiente manera:
Grupo 1: Nivel Crítico – El segundo peor segmento (naranja-rojizo)
Es el punto con la coloración más intensa del mapa provincial, indicando la mayor vulnerabilidad relativa en la población infantil evaluada en efectores públicos.
Departamento: General Obligado. El extremo noreste santafesino se posiciona de forma aislada en el escalón de mayor complejidad epidemiológica de la provincia, reflejando el impacto de factores socioeconómicos y barreras estructurales en el acceso a una nutrición de calidad.

Grupo 2: Nivel Alto – Alerta sostenida (naranja oscuro)
Zonas de fuerte concentración urbana y productiva en el extremo sur que muestran un tinte oscuro muy marcado en el mapa, consolidando un foco de atención urgente.
Departamentos: General López, General Obligado y Constitución. En el extremo inferior de la bota, estos distritos evidencian que el entramado socioeconómico y las periferias vulnerables sufren con fuerza la transición hacia dietas basadas en productos ultraprocesados económicos y de baja calidad nutricional.
Grupo 3: Nivel Intermedio – Situación latente (naranja)
Es el bloque mayoritario de la provincia. Muestra una problemática de malnutrición extendida y uniforme, cruzando el territorio desde el norte pastoril hasta el sur industrial.
Departamentos: 9 de Julio, Vera, San Cristóbal, Castellanos, San Martín, San Javier, Iriondo, Caseros, San Lorenzo y Rosario. El dato destacado: Sorprende la inclusión de Rosario y San Lorenzo en este segmento intermedio, logrando contenerse un escalón por debajo de sus vecinos del sur gracias, en parte, a la amplia densidad de efectores y redes de contención sanitaria en sus centros urbanos, aunque la problemática de la malnutrición sigue siendo un desafío de gran escala.

Grupo 4: Nivel Favorable – Los índices más bajos (beige claro)
Representa la franja del mapa donde los colores se aclaran significativamente, indicando una menor prevalencia de la doble carga nutricional en las infancias vulnerables.
Departamentos: San Justo, Las Colonias, Garay, La Capital, San Jerónimo y Belgrano. Esta franja transversal que abarca el centro provincial y el departamento La Capital se consolida como la región con mejores indicadores antropométricos relativos. El tejido productivo diversificado y una mayor estabilidad en el acceso alimentario básico actúan aquí como amortiguadores de la crisis nutricional.
La paradoja de los extremos geográficos
Este reordenamiento técnico echa luz sobre la verdadera fisonomía de la desigualdad en Santa Fe. Las alarmas no responden a una división lineal Norte-Sur. El mapa muestra que el extremo noreste (General Obligado) comparte la problemática de máxima gravedad con el extremo sur (Constitución y General López).

"Nuestros hallazgos son esenciales para identificar áreas de alto riesgo y orientar estrategias integradas para reducir las desigualdades tomando decisiones basadas en evidencia y no en suposiciones y creencias", resalta el doctor Gerardo Cueto en el informe de la UBA. La evidencia en Santa Fe es clara: los extremos geográficos de la provincia demandan intervenciones nutricionales diferenciadas y urgentes.








