Nuevas formas de nicotina: advierten por el auge de bolsitas y vapeo entre jóvenes
Un profesional alertó sobre la expansión de nuevos hábitos de consumo de nicotina entre adolescentes. Señaló que tanto las bolsitas como el vapeo generan adicción y pueden producir daños pulmonares y consecuencias aún poco conocidas.
Un fenómeno que preocupa a profesionales de la salud. Imagen generada por IA.
El avance de nuevas formas de consumo de nicotina encendió alertas en el ámbito sanitario. En los últimos meses comenzó a observarse con mayor frecuencia el uso de bolsitas de nicotina y dispositivos de vapeo entre adolescentes y jóvenes, un fenómeno que preocupa a profesionales de la salud por su potencial adictivo y sus efectos a largo plazo.
Bolsitas de nicotina
Según explicó a El Litoral el médico Juan Pablo Destefanis (Mat.16134) , se trata de productos relativamente recientes en el mercado y de los que aún se conoce poco en términos médicos.
Las bolsitas de nicotina, similares en apariencia a pequeñas golosinas, contienen sales de nicotina sintética que se absorben directamente a través de la mucosa oral.
El especialista detalló que, a diferencia del cigarrillo tradicional —donde la nicotina proviene de la hoja de tabaco—, en este caso se trata de una sustancia sintética que mantiene el mismo potencial adictivo. Al colocarse en la boca, la nicotina se absorbe rápidamente, generando el efecto buscado por quienes la consumen.
El packaging suele ser llamativo, con diseños atractivos
Uno de los aspectos que más preocupa es la forma en que estos productos se presentan. El packaging suele ser llamativo, con diseños atractivos y estética similar a la de una golosina. Esto, según el médico, puede generar una falsa percepción de inocuidad y favorecer el acercamiento de adolescentes.
También mencionó que, aunque su comercialización no siempre es legal, se consiguen con facilidad en distintos ámbitos. Incluso relató que tuvo conocimiento de su distribución en contextos recreativos, lo que refuerza el riesgo de llegada a públicos jóvenes.
En cuanto a sus efectos, el especialista fue claro: el principal objetivo de estos productos es generar adicción a la nicotina. Sin embargo, advirtió que todavía no se conocen en profundidad los daños que pueden producir en el organismo, debido a que se trata de una modalidad de consumo relativamente nueva.
Muchos líquidos utilizados en dispositivos de vapeo contienen nicotina
“Sabemos lo que produce la nicotina a largo plazo, pero no conocemos bien qué otras sustancias pueden contener estas bolsitas ni cuáles pueden ser sus consecuencias”, explicó.
En ese sentido, señaló que podrían tener efectos proinflamatorios y que, como ocurre con otras sustancias similares, podrían asociarse a enfermedades a largo plazo, aunque aún no hay evidencia concluyente.
Vapeo
A diferencia de las bolsitas, el vapeo tiene un recorrido más largo y, por lo tanto, ya existen más datos sobre sus consecuencias. Destefanis indicó que en la práctica clínica comenzaron a observarse pacientes con daños pulmonares vinculados al uso intensivo de cigarrillos electrónicos.
El primer problema asociado es la adicción. Muchos líquidos utilizados en dispositivos de vapeo contienen nicotina, lo que genera dependencia y obliga al consumo frecuente. Pero además del componente adictivo, existen otros riesgos vinculados a las sustancias inhaladas.
El médico explicó que dentro de los líquidos vapeables hay compuestos potencialmente dañinos para el organismo. Sin embargo, uno de los aspectos más preocupantes es el efecto del vapor caliente sobre el pulmón.
“El vapor caliente produce daño en el parénquima pulmonar”, señaló. Esta lesión tiene nombre propio: EVALI, una entidad inflamatoria que afecta el tejido pulmonar. Cuando el parénquima se daña, el organismo responde con tejido cicatrizal, lo que puede derivar en insuficiencia respiratoria.
Según indicó, ya se registraron casos con secuelas importantes. Algunos pacientes requirieron tratamientos ambulatorios prolongados, mientras que otros necesitaron internación e incluso asistencia respiratoria mecánica.
Este tipo de cuadros, remarcó, dejan en evidencia que el vapeo no es una práctica inocua. Si bien durante años se difundió como una alternativa menos dañina que el cigarrillo, en la actualidad existen evidencias clínicas que muestran complicaciones respiratorias concretas.
Destefanis insistió en que el problema no se limita a los jóvenes, sino que también involucra a los adultos. En muchos casos, explicó, el vapeo o las bolsitas se presentan como alternativas para dejar de fumar, pero lejos de ayudar, pueden reforzar la dependencia a la nicotina.
“Si un adulto cree que puede reemplazar el cigarrillo con estas formas de consumo, no es el camino”, advirtió. Desde su mirada, estos dispositivos no funcionan como herramientas de cesación tabáquica, sino como nuevas formas de sostener la adicción.
En relación con los adolescentes, el especialista recomendó a padres y madres mantenerse atentos y promover el diálogo. Destacó que muchos jóvenes se sienten atraídos por los dispositivos debido a su estética, colores llamativos o sabores, lo que puede generar una percepción equivocada sobre sus riesgos.
El consejo central es claro: hablar con los hijos y brindar información. Explicar que estos productos no son inocuos, que generan adicción y que pueden provocar daños en el organismo.
También subrayó la importancia del rol adulto como modelo. El comportamiento de los padres influye en la percepción de riesgo de los jóvenes, por lo que evitar naturalizar estos consumos resulta clave.
El aumento del uso de bolsitas de nicotina y vapeadores plantea un nuevo desafío sanitario. Mientras el vapeo ya muestra consecuencias clínicas visibles, las bolsitas aún generan incertidumbre por la falta de estudios a largo plazo.
En ambos casos, el denominador común es la nicotina y su alto poder adictivo. Para Destefanis, este es el punto central: se trata de nuevas formas de consumo que pueden perpetuar la dependencia en generaciones más jóvenes.
Frente a este escenario, el especialista remarcó la necesidad de información y prevención. Alertó que detrás de productos atractivos y aparentemente inofensivos puede haber riesgos importantes para la salud.
La advertencia apunta especialmente a los entornos familiares y educativos, donde el diálogo y la concientización pueden funcionar como herramientas clave para frenar hábitos que, aunque recientes, ya muestran señales de alarma.