La incorporación de nuevas tecnologías y procedimientos continúa transformando el sistema argentino de donación y trasplante de órganos. En ese marco, el Ministerio de Salud de la Nación aprobó el Protocolo de Perfusión Regional Normotérmica (PRN), una herramienta que permitirá incrementar la cantidad de órganos aptos para trasplante y ampliar las posibilidades de acceso para las personas que esperan una intervención.
Trasplante de órganos en Argentina: aprueban un nuevo protocolo para aumentar la cantidad de donantes
El Ministerio de Salud de la Nación incorporó la perfusión regional normotérmica como una nueva estrategia para la procuración de órganos. La técnica busca ampliar la cantidad de donantes efectivos y mejorar la calidad de los órganos destinados a trasplante.

La medida forma parte de la estrategia impulsada por el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) para optimizar los procesos de procuración y mejorar los resultados de los trasplantes en el país.
Cómo funciona la nueva técnica y por qué puede aumentar las donaciones
La perfusión regional normotérmica es un procedimiento utilizado luego de la certificación del fallecimiento por criterios circulatorios. Consiste en restablecer temporalmente la circulación sanguínea en determinados órganos mediante un sistema de circulación extracorpórea, manteniéndolos oxigenados y a temperatura corporal antes de su extracción para trasplante. Esta técnica permite evaluar con mayor precisión el funcionamiento de los órganos y mejorar sus condiciones de preservación.

Hasta ahora, muchos órganos provenientes de donantes con muerte por criterios circulatorios no podían ser utilizados debido al deterioro producido por la interrupción del flujo sanguíneo. Con este nuevo protocolo, los equipos médicos dispondrán de una herramienta para reducir ese daño y aumentar la viabilidad de órganos como el hígado, los riñones y, en determinados casos, otros órganos sólidos.
El Ministerio de Salud explicó que la incorporación de este procedimiento responde a la evidencia científica acumulada en distintos países, donde la perfusión regional normotérmica permitió ampliar el número de donantes efectivos y mejorar los resultados posteriores al trasplante. La implementación del protocolo también busca unificar criterios técnicos y garantizar que la práctica se realice bajo estándares de seguridad y calidad en todo el territorio nacional.
La aprobación establece los lineamientos para la aplicación de la técnica, los requisitos de los equipos de salud, los procedimientos de monitoreo y las condiciones necesarias para asegurar la trazabilidad de todo el proceso, en línea con la Ley 27.447 de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células.

Qué impacto puede tener en las listas de espera
En Argentina, cientos de personas aguardan un trasplante de órganos para mejorar su calidad de vida o tratar enfermedades graves. Si bien en los últimos años el sistema de donación mostró un crecimiento sostenido, la demanda continúa superando la disponibilidad de órganos. Por ese motivo, las autoridades sanitarias consideran que la incorporación de nuevas estrategias de procuración puede representar un avance significativo.
El nuevo protocolo se suma a otras iniciativas impulsadas por el INCUCAI para optimizar el aprovechamiento de órganos donados. Entre ellas se encuentra el Programa Nacional de Perfusión Renal, que incorporó máquinas de perfusión para preservar riñones destinados a trasplante y mejorar la calidad de los órganos provenientes de donantes con criterios expandidos.
Las autoridades remarcaron que la perfusión regional normotérmica no modifica los criterios legales para la donación ni los procedimientos para certificar el fallecimiento de una persona.

La determinación de la muerte continúa realizándose conforme a la legislación vigente y de manera independiente de cualquier decisión relacionada con la donación de órganos. El nuevo protocolo actúa únicamente después de cumplidos esos requisitos y tiene como objetivo preservar mejor los órganos que ya fueron autorizados para su procuración.
Además del beneficio para los receptores, la incorporación de esta tecnología también busca fortalecer la eficiencia del sistema nacional de trasplantes, aumentando el número de órganos que pueden utilizarse y reduciendo las pérdidas derivadas del deterioro que ocurre entre el fallecimiento del donante y la ablación. La experiencia internacional muestra que esta estrategia puede traducirse en más trasplantes exitosos y mejores resultados clínicos para los pacientes.
Desde el INCUCAI destacaron que la implementación del protocolo estará acompañada por instancias de capacitación para los equipos médicos y por mecanismos de seguimiento que permitan evaluar sus resultados.
La expectativa es que, a medida que la técnica se incorpore en los centros habilitados, aumente progresivamente la disponibilidad de órganos para trasplante y se consolide una nueva herramienta para responder a la creciente demanda del sistema de salud argentino.








