“Lo hice por mi mujer”: la confesión íntima de Paulo Dybala antes de casarse con Oriana Sabatini
El futbolista argentino se sinceró sobre el gesto que decidió cambiar por amor a su esposa, Oriana Sabatini, antes de dar el “sí, quiero” y adelantó cómo vivió ese proceso íntimo y personal.
La confesión íntima de Paulo Dybala antes de casarse con Oriana Sabatini. Crédito: Reuters.
El delantero argentino Paulo Dybalasorprendió al contar una intimidad de su vida personal que hasta ahora pocos conocían. En una charla distendida, reveló que antes de casarse decidió dejar atrás un hábito que lo acompañó durante años: comerse las uñas.
Según explicó, era una costumbre que aparecía sobre todo en momentos de ansiedad o nerviosismo, algo que convivía con su rutina como futbolista profesional.
El atacante, que atraviesa un gran presente en la AS Roma, admitió que durante mucho tiempo no logró controlar ese impulso. Sin embargo, hubo un punto de inflexión que lo llevó a tomar una decisión definitiva.
Paulo Dybala y Oriana Sabatini.
“Lo hice por mi mujer”
La motivación tuvo nombre y apellido: Oriana Sabatini. Según relató el propio jugador, alguien de su entorno le hizo notar que, si seguía con ese hábito, no podría llegar así al día de su casamiento. La frase, que en principio sonó a comentario al pasar, terminó calando hondo.
Cuando pensó en el momento de la propuesta y en las fotos que inmortalizarían el gran día, entendió que quería mostrarse de otra manera. “Lo hice por mi mujer”, resumió, dejando en claro que no fue una imposición sino una elección personal ligada al amor y al compromiso.
El cambio no fue gradual ni apoyado en tratamientos específicos: fue, según sus propias palabras, una decisión mental. Desde entonces, aseguró, no volvió a morderse las uñas. Un gesto pequeño en apariencia, pero significativo en el plano simbólico.
Dybala también reconoció que el hábito estaba estrechamente vinculado a la ansiedad, una emoción frecuente en deportistas de alto rendimiento. Ya sea mirando partidos por televisión o atravesando momentos de presión profesional, la costumbre aparecía casi de manera automática.
La confesión dejó ver una faceta más humana del futbolista, acostumbrado a los titulares por su desempeño dentro de la cancha. Lejos de hablar de goles o estadísticas, esta vez el foco estuvo puesto en sus emociones y en los desafíos personales que enfrentó puertas adentro.
El atacante atraviesa un gran presente en la AS Roma. Crédito: Reuters.
Una historia de amor consolidada
La relación entre Dybala y Sabatini se consolidó con el paso de los años hasta llegar al casamiento, celebrado en una ceremonia íntima y rodeada de familiares y amigos. La pareja, que suele compartir en redes sociales postales de su vida cotidiana, construyó un vínculo que combina exposición pública con momentos de profunda reserva.
Este cambio de hábito, lejos de ser un detalle superficial, refleja el compromiso que ambos asumieron al dar el “sí”. En tiempos donde cada gesto se amplifica en redes sociales, la decisión del futbolista muestra que incluso las transformaciones más simples pueden tener un valor emocional enorme.
Así, entre entrenamientos, compromisos laborales y proyectos en común, Dybala dejó en claro que el amor también implica crecer, modificar conductas y animarse a pequeños desafíos personales. Porque, como él mismo lo definió, fue una decisión tomada “por su mujer”, pero también por la nueva etapa que eligió comenzar.