Qué le robaron a Nicolás Wiñazki y los detalles del saqueo
El periodista fue víctima de un robo cuando delincuentes lo interceptaron en una vivienda en construcción. Los ladrones se llevaron pertenencias personales y dispositivos electrónicos.
Wiñazki esperaba la llegada de pintores para continuar con las obras y sufrió un violento robo.
El periodista Nicolás Wiñazki fue víctima de un violento robo a mano armada este lunes por la mañana en una casa en obra en Hurlingham. Dos delincuentes encapuchados lo amenazaron, lo obligaron a entregar dinero y objetos de valor, y escaparon con dispositivos personales, dejando al comunicador conmocionado por la experiencia.
El asalto y el botín: qué se llevaron los delincuentes
El hecho se registró cerca de las 7:30 de la mañana en una vivienda en construcción del barrio Parque Johnston, en Hurlingham, donde Wiñazki esperaba la llegada de pintores para continuar con las obras.
Dos ladrones encapuchados y armados irrumpieron de forma sorpresiva en la propiedad y, tras reducir al periodista, comenzaron a exigirle dinero en efectivo con gritos y amenazas. “¡Dame toda la plata, tenés plata!”, fue la consigna con la que lo confrontaron.
Los asaltantes no solo se llevaron dinero en efectivo, sino también objetos personales y electrónicos, incluyendo dispositivos de un familiar de Wiñazki.
Entre los elementos sustraídos figuran:
US$200 y alrededor de $60.000 pesos, que el periodista tenía en su billetera.
Una mochila con una computadora portátil.
Una consola Nintendo Switch, perteneciente a uno de sus hijos.
Los ladrones huyeron rápidamente del lugar en un auto negro, cuya patente y origen son investigados por la Policía.
Los ladrones se habrían llevado, entre otras cosas, una consola Nintendo Switch. REUTERS/Claudia Greco/File Photo
El relato del periodista: tensión y “negociación” con los asaltantes
En diálogo con medios nacionales, Wiñazki describió cómo se vivieron los minutos más tensos del episodio: los delincuentes lo amenazaron con armas, lo que generó un clima de miedo instantáneo.
Ante la insistencia de los asaltantes por más objetos, el periodista intentó disuadirlos para evitar un desenlace más violento explicándoles que la casa estaba aún en obra y no tenía grandes valores escondidos. “Quiero creer que fue al voleo”, señaló Wiñazki, en referencia a que no cree que haya sido un ataque planificado en su contra.
En medio de ese intento de calma, logró que los delincuentes no se llevaran su teléfono celular, al recordarle que es su principal herramienta de trabajo. “¿No me dejás el celular, que es mi herramienta de trabajo?”, les rogó, y los asaltantes accedieron a su pedido.
Con una actitud que buscaba reducir la tensión, Wiñazki incluso les propuso que se llevaran el auto si esto los apuraba a irse rápido, advirtiendo: “Ahora vienen los pintores, mirá que son bravos”, para acelerar la huida de los ladrones.
“¿No me dejás el celular, que es mi herramienta de trabajo?”, les rogó a los ladrones el periodista.
Violencia sin contacto físico pero con impacto emocional
Aunque los asaltantes no ejercieron violencia física directa ni golpearon al periodista, el episodio fue calificado como violento y de alto impacto emocional, dada la amenaza con armas y el carácter inesperado del ataque.
La investigación del caso quedó en manos de la comisaría 1ª de Hurlingham y la Policía bonaerense, bajo la instrucción del fiscal Nicolás Filippini de la UFI N° 8 de Morón, que busca identificar a los autores a través de cámaras de seguridad y otras pruebas recabadas en la zona.