“To Those I’ve Hurt”: la carta de Kanye West para disculparse por sus dichos antisemitas
El productor y rapero publicó una disculpa en el Wall Street Journal por expresiones antisemitas y actitudes “nazis”. Dijo que atravesó episodios maníacos y prometió tratamiento y responsabilidad.
El texto se tituló “To Those I’ve Hurt” y apuntó a reparar el daño por sus dichos. Foto: Reuters
El rapero estadounidense Ye (Kanye West) volvió a sacudir el tablero mediático global, pero esta vez con un giro que busca desmarcarse de su etapa más polémica. En una carta publicada como anuncio pago a página completa en el Wall Street Journal, pidió perdón por sus expresiones discriminatorias y aseguró que no es “nazi ni antisemita”.
El texto, titulado “To Those I’ve Hurt”, expone un descargo personal en el que el músico intenta explicar el origen de su comportamiento errático. Allí afirma que el detonante fue una lesión cerebral no detectada tras un accidente de tránsito ocurrido en 2002, cuando tenía 23 años.
Según la publicación, Ye relata que en aquel choque se fracturó la mandíbula y sufrió un daño en el lóbulo frontal derecho. Sostiene que la atención médica se enfocó en lo visible y que la lesión más profunda “pasó desapercibida” durante años, hasta derivar en un diagnóstico posterior.
En esa línea, el artista asegura que en 2023 recibió el diagnóstico de trastorno bipolar tipo 1. En la carta, describe la negación como uno de los mecanismos más peligrosos del cuadro y afirma que, en plena manía, una persona “cree ver todo con claridad” cuando en realidad pierde el control.
Lejos de un pedido de impunidad, Ye admite que hirió a personas cercanas y que se desconectó de su propia identidad. También escribe que se siente avergonzado y que está comprometido con rendir cuentas, iniciar un tratamiento sostenido y sostener un cambio real.
Ye publicó una carta de disculpas como aviso pago en el Wall Street Journal.
Salud mental, límites y una reputación en crisis
El aviso en el Wall Street Journal reabre una discusión compleja: hasta dónde la salud mental puede explicar una conducta pública sin convertirse en justificación. En su mensaje, Ye intenta hacer equilibrio: reconoce el impacto del trastorno, pero insiste en que eso “no es una excusa” para lo que hizo y dijo.
La carta también incluye un tramo de reparación dirigido a comunidades específicas. En el texto, expresa que no es antisemita y que “ama al pueblo judío”, al tiempo que se disculpa con la comunidad negra, a la que define como una base central de su identidad y su historia personal.
En los últimos años, Ye quedó asociado a una cadena de episodios de alto impacto, que lo alejaron de marcas, escenarios y aliados. Con este documento, su estrategia parece apuntar a recuperar credibilidad desde un lugar íntimo, aunque el costo simbólico de sus dichos aún pese con fuerza.
El cierre de su carta mantiene el tono de reconstrucción: no pide simpatía ni “un pase libre”, pero sí solicita paciencia y comprensión mientras intenta “encontrar el camino de regreso a casa”. En un mundo que no olvida fácil, el perdón también se mide en hechos.