Un conductor superó la capacidad de medición del alcoholímetro en un control vial
Un test de alcoholemia no pudo cuantificar el nivel de alcohol en sangre de un automovilista durante un operativo de tránsito, lo que indica una graduación extremadamente elevada. El hecho se registró en un control rutinario y pone de relieve los riesgos del consumo de alcohol al volante.
El hecho se registró en un control rutinario y pone de relieve los riesgos del consumo de alcohol al volante.
Durante un operativo de control vehicular realizado en la madrugada del domingo en la localidad de Villa La Angostura, un conductor fue detenido por agentes de tránsito luego de que su test de alcoholemia “saturara” el dispositivo utilizado para medir la graduación de alcohol en sangre.
Un caso fuera de escala
El aparato no pudo registrar un valor numérico, lo que indica que el nivel de alcohol excedía la capacidad máxima de medición del equipo utilizado por las autoridades.
El hecho se produjo en el marco de operativos rutinarios que se realizan en esa jurisdicción, donde rige la Ley de Alcohol Cero al volante, una normativa que prohíbe expresamente conducir con cualquier cantidad de alcohol en la sangre.
Esta regla, vigente en toda la provincia de Neuquén, contempla sanciones que van desde la retención de la licencia de conducir hasta multas de elevada cuantía, además de la inhabilitación para manejar.
El aparato no pudo registrar un valor numérico
De acuerdo con los datos oficiales aportados por las autoridades locales, durante enero se registraron al menos 50 casos de alcoholemia positiva en operativos similares. Las cifras demuestran la persistencia de conductas de riesgo, a pesar de los controles intensivos y las sanciones vigentes.
En esa misma jurisdicción, las multas aplicadas por alcoholemia positiva durante ese mes alcanzaron los 14,5 millones de pesos, además del secuestro de vehículos y la suspensión de permisos de conducción.
La saturación del alcoholímetro no es común y corresponde a niveles de alcohol en sangre que superan ampliamente los parámetros habituales de medición. En términos prácticos, esto implica que la graduación era tan elevada que el dispositivo no pudo cuantificarla, reflejando un escenario de riesgo extremo tanto para el conductor como para el resto de los usuarios de la vía pública.
La saturación del alcoholímetro no es común
Respuesta de las autoridades
La situación registrada en Villa La Angostura encendió las alarmas entre los equipos de control vial y las autoridades de seguridad por el alto nivel de alcohol detectado, aun cuando no se logró un valor específico.
Los controles de alcoholemia se realizan con el objetivo de detectar y sancionar a quienes circulan bajo los efectos del alcohol, una de las principales causas de siniestros viales en todo el país.
Más allá de este caso extremo, los controles viales son una práctica habitual en diversas provincias argentinas, especialmente durante la temporada de verano y en rutas de alta circulación. En otras jurisdicciones también se han registrado episodios de conductores con niveles de alcohol significativamente altos, que han derivado en detenciones, multas y causas judiciales.
Por ejemplo, otras notas periodísticas reflejan casos en los que conductores fueron sorprendidos con más de 2,8 gramos de alcohol por litro de sangre, cifras muy superiores a los límites legales y que implican no solo la pérdida de facultades motoras, sino también un riesgo extremo para la vida.
La Ley de Alcohol Cero al volante vigente en Neuquén y otras normativas similares en distintas jurisdicciones buscan reducir los siniestros viales asociados al consumo de alcohol.
Bajo este régimen, cualquier presencia de alcohol en sangre es considerada una infracción grave, y las sanciones suelen incluir multas económicas, inhabilitación para conducir y la retención del vehículo.
Ante la saturación del alcoholímetro en este caso particular, las autoridades hicieron hincapié en la necesidad de fortalecer los operativos de control y concientización sobre los riesgos de beber y conducir. El objetivo es disminuir la recurrencia de estas conductas y mejorar la seguridad de todos los usuarios de las rutas y calles.
La investigación y el proceso administrativo que siga a este hecho continuarán bajo la órbita de la justicia local, mientras se evalúan las medidas adicionales que las fuerzas de seguridad y los organismos de control de tránsito puedan adoptar para prevenir situaciones similares en el futuro