Durante la noche del pasado jueves, primer día del año, un inexplicable y brutal ataque contra una adolescente fue perpetrado en las calles de la ciudad de San Cristóbal, cabecera del departamento santafesino del mismo nombre. Este viernes, cayeron tres de los presuntos autores del hecho.
Según contaron sus familiares, la víctima, que tiene 15 años, salió de su casa y se dirigió a un kiosco cercano para comprar masitas.
No obstante, un grupo de jóvenes esperaba “en la placita” con la intención de atacarla.
Cuando la pequeña llegaba al negocio, los cinco agresores -dos hombres y tres mujeres- se abalanzaron sobre ella. Algunos la sujetaban desde atrás mientras otras la golpeaban y le provocaban graves cortes en el rostro.
La adolescente fue auxiliada por la kiosquera y uno de sus familiares la trasladó a un centro público de salud local, desde donde inmediatamente la derivaron al Hospital Jaime Ferré de la ciudad de Rafaela.
Daños
En declaraciones a medios locales, Luciana, la madre de la víctima, relató que ningún médico de la zona quiso tocar su cara, porque sólo un cirujano plástico puede reconstruir lo dañado. También dijo que su hija quedó con un severo trauma psicológico, que le tuvieron que sacar el espejo y que permanece sedada porque al despertar grita y llora.
Finalmente, la mujer se quejó por la impunidad de los agresores, que estaban en su casa “tranquilos” mientras su pequeña “agonizaba” en la camilla de un hospital.
Sus palabras fueron pronunciadas durante la marcha realizada este viernes por la noche, que fue convocada por familiares de la víctima en la Plaza San Martín de San Cristóbal.
Allanamientos
Este sábado, la Policía de Investigaciones realizó una serie de allanamientos y detuvo a tres jóvenes, uno de los cuales es mayor de edad, por “tentativa de homicidio”.
La fiscal del caso es la doctora Carina Gerbaldo.
A raíz de tareas investigativas desarrolladas por personal de la División Operativa y Microtráfico, en la madrugada, se efectuaron cinco irrupciones simultáneas en distintos domicilios.
Como resultado de los procedimientos, los efectivos secuestraron teléfonos celulares y armas blancas; y detuvieron a A.M.R., de 18 años, a un menor de 17 años, ambos alojados en dependencia policial, y a una menor de 16 años, que quedó momentáneamente en resguardo en sede policial, conforme directivas judiciales.
Los procedimientos contaron con la colaboración de personal de los Distritos Ceres, Tostado, Sunchales y Rafaela, como así también del Grupo de Operaciones Tácticas (GOT) de la Unidad Regional XIII – San Cristóbal.