Pamela Nardulli es abuela de la adolescente de 15 años brutalmente golpeada y cortada en el rostro por cinco jóvenes San Cristóbal, ciudad santafesina cabecera del departamento del mismo nombre. “Mi nieta está muy mal, acompañada por todos nosotros y comenzando con las cirugías para reconstruir su rostro”, señaló este martes.
Al recordar el momento del ataque, contó: “Fue el jueves 1° de enero. Mi nieta había salido al boliche la noche anterior y esta chica, S. A., la hostigó. Hacía rato que la molestaba. Cada vez que la veía le derramaba fernet en la ropa, o en el pelo, que le quedaba duro. Nosotros tratábamos de calmarla y le decíamos que ya se le iba a pasar. Sabíamos que era una chica complicada y queríamos evitar enfrentamientos. Nunca pensamos que era tan psicópata”.
Más adelante, relató que ese jueves estuvieron con familiares en la casa de uno de ellos, todo el día en la pileta. “La pasamos muy bien. Nos divertimos, re tranqui. Como a las 20.30, aproximadamente, mi hija se fue a su casa en la moto con mi nieta y con su nene más chiquito. Los cinco agresores la estaban esperando desde temprano. Ahora lo sabemos por algunos testimonios. Estaban en la plaza. Aguardaban a que mi nieta salga o entre de su domicilio”, afirmó.
“Cuando llegaron a casa, ellas nunca miraron para la plaza. Ni se imaginaron. Entraron y como el hermanito quería leche y galletitas, la mandó a mi nieta en la moto hasta un kiosco cercano. Cuando la vieron pasar en la moto le tiraron con un ladrillo, que mi nieta pudo esquivar. En ese momento pensó en seguir de largo hasta mi casa, pero finalmente frenó en el negocio. Nunca pensó que la iban a perseguir”, explicó la mujer.
Ataque brutal
“Pero al bajarse -añadió- y darse vuelta vio que venían los cinco a atacarla. Le pidió al kiosquero que la deje entrar, pero el comerciante no quería ‘problemas’. Entonces ella tiró adentro del local la plata y el celular. Dos la agarraron de los brazos. Todavía tiene los hematomas por lo fuerza que hicieron para sujetarla. La chica S. A. usó un perfilador de cejas para cortarle la cara. Es como un bisturí, una navaja muy filosa. Otro chico la cortaba del otro lado con un cuchillo. Esas heridas coagularon... Las que le hizo la adolescente no, llegaban hasta el hueso, eran profundas, impresionantes", sostuvo.
"Todos le pegaban piñas y patadas. Imaginate una nena de quince años que debe pesar escasamente 50 kilogramos. Afortunadamente pasó un auto y el conductor frenó. También salieron algunos vecinos. S.A. no la quería soltar a mi nieta. Estaba ensañada. Los otros se fueron alejando, pero ella seguía prendida. Mi nieta cuenta que lo que quería era cortarle el cuello. Le cortó la cara porque ella de manera instintiva bajaba la cabeza, tapándose el cuello. Y mientras tanto, lo que es flaquita, esquivaba los puntazos que otro de los chicos le quería dar en la panza”, remarcó.
Pamela describió después que su nieta quedó tirada en el piso y como la ambulancia tardaba, un móvil policial la llevó al hospital.
Por el hecho fueron imputados un joven de 18 años y otros cuatro menores de edad, un muchacho y tres chicas, entre las que figura S. A.
“Usaron una estrategia para desligar al mayor, con un audio que mandaron que está totalmente armado para ello. Se re nota. Pero el arma estaba en la casa de él. Además, hay un video que los muestra a todos lavándose la sangre en la vereda de su casa. Él sacó un balde a la puerta”, manifestó la mujer.
Ensañamiento
Luego, indicó que su nieta y S. A. se conocen desde la escuela secundaria. “A nosotros no nos gustaba que se juntara con ella y cuando dejó de verla se cruzó. Se ensañó mal. Sabemos que el día anterior, con el mismo perfilador, esta chica la cortó a la mamá también en el rostro. Ella tiene problemas desde hace mucho tiempo y ninguno de sus padres se hace cargo”, se quejó.
La víctima está por estos días en Santa Fe, donde van a comenzar las cirugías para reconstruir la zona dañada de su rostro. “Va a llevar bastante tiempo. Ella está re mal. Imaginate que para una nena de 15 años su cara es esencial. Más en esa edad, la imagen es todo para una. Al verse la cara desfigurada le agarraba una crisis a cada rato. Está muy mal, con atención psicológica y con la familia acompañando”, concluyó la abuela.