La comunidad de Loncopué -Neuquén- atraviesa horas de profunda conmoción tras la muerte de un vecino que sufrió un ataque de chaquetas amarillas. Estas avispas carnívoras abundan en zonas boscosas y se tornan mas agresivas durante el otoño, cuando su conducta predadora aumenta.
Neuquén: un hombre murió tras ser atacado por un enjambre de “avispas carnívoras”
El hecho ocurrió el martes, mientras cortaba leña en la entrada de la localidad de Loncopué. Se trata de la avispa Vespula germanica, una especie invasora vulgarmente conocida como “chaqueta amarilla”, originaria de Eurasia y el norte de África que fue introducida en Chile en 1974 y que hoy se encuentra ampliamente dispersa.


El hecho ocurrió este martes cuando la víctima se encontraba junto a otro hombre trabajando en la zona realizando corte de leña en una arboleda a la entrada de la localidad cuando fueron alcanzados por los insectos.
Desde la Región Sanitaria del Pehuén confirmaron que la persona murió por un shock anafiláctico.
Se trata de una reacción alérgica grave, generalizada y potencialmente mortal que ocurre rápidamente, en cuestión de minutos, tras la exposición a un alérgeno, en este caso, la picadura de las chaquetas amarillas, y se caracteriza por una caída drástica de la presión arterial, dificultad respiratoria severa y compromiso de múltiples órganos, requiriendo atención médica de emergencia inmediata.
El ataque
De acuerdo a lo relevado, las circunstancias de la muerte ocurrieron cuando en medio de la producción de leña, los hombres habrían golpeado accidentalmente una colmena y los insectos comenzaron a atacar.
Conociendo la gravedad de la situación, se vieron obligados a huir corriendo para resguardarse. El hombre alcanzó a refugiarse dentro de una camioneta, desde donde logró llamar al 107 con su teléfono celular para pedir ayuda. Sin embargo, el cuadro avanzó rápidamente: el shock anafiláctico progresó y terminó provocándole asfixia antes de que pudiera recibir asistencia médica.

Minutos después, los servicios de emergencia llegaron al lugar y lo encontraron sin vida dentro del vehículo junto a su compañero. No hubo tiempo de aplicar una inyección de adrenalina que pudiera revertir la reacción alérgica.
Especie invasora
Según un informe publicado por Parques Nacionales de Argentina, las chaquetas amarillas representan un riesgo creciente para quienes realizan actividades al aire libre, no solo por su presencia cada vez más extendida en la Patagonia y otras regiones del país, sino también por las características biológicas y de comportamiento que las vuelven especialmente peligrosas.
Se trata de la avispa Vespula germanica, una especie invasora originaria de Eurasia y el norte de África que fue introducida en Chile en 1974 y que hoy se encuentra ampliamente dispersa.
Su capacidad de adaptación y su comportamiento social le permitieron expandirse con rapidez, formando colonias que construyen nidos colectivos tanto subterráneos como aéreos, lo que incrementa la probabilidad de encuentros con personas en espacios naturales, áreas recreativas e incluso entornos urbanos.
Uno de los aspectos más preocupantes es su agresividad potencial. A diferencia de las abejas, la chaqueta amarilla puede picar repetidas veces porque no pierde el aguijón al hacerlo.
Además, no solo pica: también muerde con sus fuertes mandíbulas, lo que aumenta la posibilidad de lesiones. Su comportamiento se vuelve especialmente agresivo durante el otoño, cuando incrementa su actividad predadora.
Esta combinación de picaduras múltiples, mordeduras y mayor agresividad estacional convierte a la especie en una amenaza concreta para quienes transitan o trabajan al aire libre.
El peligro no se limita al dolor inmediato de la picadura. En personas alérgicas, el veneno puede provocar reacciones graves que ponen en riesgo la vida si no reciben atención médica inmediata. Por eso, ante cualquier ataque o picadura se recomienda acudir rápidamente al centro de salud más cercano y aplicar compresas frías mientras se busca asistencia profesional.
La necesidad de prevención médica previa también es clave para quienes saben que pueden sufrir reacciones alérgicas.
Muy peligrosas
La peligrosidad de la chaqueta amarilla también se vincula con su conducta alimentaria oportunista y carroñera, que genera impactos ambientales y productivos significativos. Estas avispas depredan abejas, saquean miel y polen, dañan frutos maduros facilitando la entrada de gérmenes y afectan la cosecha manual.
Incluso atacan ganado con heridas o durante las pariciones para obtener proteínas, motivo por el cual también se las conoce como “avispas carnivoras”. Además, ejercen presión sobre insectos nativos mediante la competencia y la depredación.
Su presencia afecta directamente a las personas en situaciones cotidianas de recreación o trabajo al aire libre, como caminatas, picnics, pesca o campamentos.
La combinación de expansión territorial, agresividad, capacidad de picar múltiples veces y riesgo sanitario convierte a las chaquetas amarillas en una especie que exige prevención constante y medidas de cuidado para evitar encuentros peligrosos.








