Dos ataques a balazos contra viviendas encendieron las alarmas en la ciudad de Santa Fe durante la noche del miércoles 1° de abril. Ambos hechos, caratulados provisoriamente como Abuso de arma, ocurrieron con pocos minutos de diferencia y son investigados por autoridades policiales y judiciales.
Balaceras contra viviendas en Santa Fe: dos ataques en menos de una hora
Ambos incidentes ocurrieron en distintos barrios durante la noche del miércoles. No hubo heridos, pero sí daños y fuerte preocupación entre los vecinos.

Las agresiones no dejaron personas lesionadas, aunque sí daños materiales y un fuerte impacto en los vecinos de las zonas afectadas.
Disparos en la noche
El primero de los episodios se registró a las 23:05 en inmediaciones de callejón Roca y Urquiza, sin numeración. Personal del Comando Radioeléctrico acudió tras un aviso al 911 y entrevistó a la víctima, una mujer de 47 años.
Según su testimonio, se encontraba dentro de su vivienda junto a su pareja cuando escuchó múltiples detonaciones. Instantes después advirtió que los disparos impactaban contra el frente del inmueble.
Tras resguardarse, salió al exterior y constató los daños, lo que motivó el aviso a emergencias. En la inspección ocular, los agentes detectaron un orificio reciente en la pared frontal.

El dato más relevante surgió del relevamiento en la vía pública: se hallaron cinco vainas servidas y un cartucho intacto, presuntamente calibre 9 milímetros, dispersos sobre la calzada.
La escena fue preservada hasta la llegada de peritos de la Policía de Investigaciones, quienes realizaron levantamiento de rastros, registro fotográfico y pericias balísticas. Interviene el Ministerio Público de la Acusación, con conocimiento de la fiscal en turno.
Un impacto en el portón
Minutos antes, cerca de las 22:52, otro hecho de similares características había sido reportado en calle 13 de Diciembre al 1300.
Allí, una mujer de 36 años relató que se encontraba en su domicilio cuando su pareja escuchó al menos cuatro disparos. Al salir a verificar, observaron un impacto en el portón de chapa negro del garaje.

La inspección policial confirmó un orificio con desprendimiento de pintura y deformación, aunque sin perforación completa. A diferencia del caso anterior, no se hallaron vainas en las inmediaciones.
La mujer manifestó desconocer la autoría del ataque, aunque deslizó la posibilidad de que el hecho pudiera estar vinculado a relaciones de su hijo adolescente, quien —según indicó— mantiene “varias juntas”.
Investigación en curso
Ambos episodios son investigados bajo la misma calificación provisoria de abuso de armas. Por el momento no hay detenidos y no se descarta ninguna hipótesis, incluida la posibilidad de intimidaciones dirigidas.
Fuentes policiales indicaron que se trabaja en el análisis de cámaras de seguridad y en la recolección de testimonios que permitan establecer la mecánica de los hechos y la identidad de los autores.
Los ataques vuelven a poner en foco la problemática de la violencia armada en barrios de la ciudad, con episodios que, aunque sin víctimas, generan preocupación creciente entre los vecinos.








