La secuencia ocurrió en la Escuela Secundaria N°8 Gobernador José Cubas, ubicada en la localidad de San Isidro, departamento Valle Viejo, en la provincia de Catamarca. El episodio fue registrado por los propios estudiantes y luego comenzó a circular con rapidez en redes sociales.
En el video se observa a seis jóvenes dentro del aula, mientras manipulan bengalas y se apuntan unos a otros con el fuego artificial. La difusión del material generó preocupación por las posibles consecuencias de una maniobra de ese tipo en un espacio cerrado y dentro de una institución educativa.
La repercusión no tardó en multiplicarse. Usuarios de redes cuestionaron la peligrosidad de la escena y advirtieron que el episodio pudo haber derivado en un incendio o en lesiones para alguno de los chicos que participaban del hecho.
Hasta el momento, no trascendió si las autoridades escolares adoptaron sanciones disciplinarias o tomaron medidas concretas frente a lo ocurrido. Ese punto, precisamente, terminó de alimentar el debate en torno a los límites, los controles y la seguridad dentro del ámbito escolar.
Mirá también
Goity: “La escuela debe enseñar a usar el celular de forma responsable”El caso volvió a poner en foco la circulación de videos grabados dentro de las escuelas y el impacto que esas conductas pueden tener cuando pasan del aula a las redes. Esta vez, la viralización no solo expuso a los alumnos involucrados, sino también una situación de alto riesgo que quedó a la vista de todos.