Un hombre oriundo de Córdoba fue condenado en Santa Fe por una serie de hurtos cometidos con inhibidores de señal en pleno microcentro. Se trata de Kevin Alexis Gallegos, de 29 años, quien recibió una pena de dos años de prisión efectiva tras admitir su participación en dos hechos ocurridos el mismo día junto a otros dos implicados, ya sentenciados.
Condenaron a un cordobés que le abrió la camioneta a una funcionaria del ministerio de Educación de Santa Fe
Fue detenido a fines del año pasado, en bulevar Gálvez y Alvear junto a dos cómplices, los cuales también fueron sentenciados con anterioridad bajo la modalidad de juicio abreviado. Cometieron dos hechos en el microcentro.


La sentencia fue dictada este viernes por la jueza Rosana Carrara en el marco de un juicio abreviado, a partir de un acuerdo entre la fiscal Rosana Peresin y la defensa del imputado, a cargo del abogado particular Néstor Darío Pereyra.
Gallegos fue condenado como coautor de “hurto calificado por el uso de instrumento semejante a llave” en dos oportunidades y “defraudación especial”, en concurso real, además de ser declarado reincidente por antecedentes previos en la justicia cordobesa.
Compra con tarjeta
Los hechos ocurrieron el 18 de diciembre de 2025. Según la investigación, Gallegos actuó junto a Sergio Amaranto y Facundo Giménez -ambos condenados previamente-, quienes se movilizaban en un Chevrolet Aveo.

A las 8.48, el grupo utilizó un inhibidor de señal para abrir una camioneta Volkswagen Amarok estacionada en calle 9 de Julio al 2900, en la esquina con Hipólito Irigoyen. Del interior sustrajeron una mochila con diversos elementos, entre ellos una notebook y documentación.
Horas más tarde, cerca de las 11, repitieron la maniobra en la zona de San Jerónimo y Moreno, donde abrieron un Volkswagen Up y robaron otra mochila con pertenencias personales, incluida una billetera con tarjetas.
Minutos después, utilizaron una de esas tarjetas para realizar una compra online por 250 mil pesos en una tienda de Córdoba.
Detención y antecedentes
Los tres sospechosos fueron detenidos ese mismo día por la tarde en bulevar Gálvez y calle Alvear, tras un operativo que incluyó a personal de la Policía de Investigaciones, la Brigada Motorizada y el sistema de emergencias 911. La investigación se apoyó en registros de cámaras de seguridad y en el seguimiento del vehículo utilizado.
En uno de los casos, la denuncia fue realizada por una funcionaria del Ministerio de Educación de Santa Fe, quien aportó imágenes clave para la identificación del rodado y la maniobra delictiva.

Amaranto y Giménez ya habían sido condenados previamente mediante juicios abreviados y, al no contar con antecedentes, recibieron penas de 2 años de prisión de cumplimiento condicional.
En cambio, en el caso de Gallegos se tuvo en cuenta una condena previa dictada en noviembre de 2023 por la justicia de Córdoba, lo que derivó en su declaración como reincidente y en el cumplimiento efectivo de la pena.









