Un capítulo digno de la película Relatos Salvajes ocurrió el pasado fin de semana en la zona costera de la ciudad de Santa Fe, más precisamente en el distrito La Guardia, y un vecino de 44 años sin ningún tipo de antecedentes policiales o penales terminó condenado este viernes.
Condenaron a un vecino que atacó a un indigente al que acusaba de robos reiterados
El incidente ocurrió el fin de semana pasado, en la zona costera de la ciudad de Santa Fe, en el distrito de La Guardia. El presunto ladrón fue atacado cuando dormía. Sufrió cortes con un cuchillo y un pisotón en la cabeza, entre otras agresiones.

El hecho investigado ocurrió durante la mañana del domingo 18 de este mes, cerca de las 9.30, en una plaza situada en avenida Estanislao López, entre calles Carlos Soria y Alassia.
Un joven en situación de calle dormía en uno de los bancos cuando fue atacado por un hombre que le provocó varios cortes con un cuchillo y finalmente le pisó la cabeza.
El muchacho se sobresaltó y se apartó para tomar con sus manos una botella. Fue entonces que el agresor abordó un automóvil y se alejó.
El atacante fue arrestado poco después por la policía. En ese momento explicó a los uniformados que actuó porque estaba cansado de que ese indigente perpetrara robos en la zona.
Lesiones leves agravadas
El caso quedó en manos de la fiscal María Laura Urquiza, quien poco después imputó al agresor, que no era otro que un vecino del lugar del hecho. Un hombre trabajador, sin ningún tipo de antecedente delictivo.
La funcionaria del Ministerio Público de la Acusación le atribuyó “lesiones leves agravadas”. Es que los cortes fueron sólo eso y no provocaron heridas punzantes, aunque también tuvo en cuenta que el ataque se produjo cuando la víctima dormía.
Sobre la acusación del vecino, no se halló documentada denuncia alguna de delitos contra la propiedad relacionados con el indigente.
Acuerdo
El viernes estaba prevista la audiencia de medidas cautelares, pero no fue necesaria. El acusado firmó un acuerdo de procedimiento abreviado que ese mismo día fue homologado por el juez Leandro Lazzarini.
Así, al intentar hacer justicia por mano propia, el vecino terminó con una condena a un año y medio de prisión, aunque en suspenso, por lo que recuperó su libertad bajo estrictas normas de conducta.








