La mañana del sábado transcurría sin sobresaltos hasta que, a las 11.07, la central 911 recibió un llamado que heló la sangre: en el paraje El Chaquito, jurisdicción de Monte Vera, un uniformado estaba gravemente herido por un disparo.

Un alto mando de la fuerza provincial falleció tras recibir un impacto de arma de fuego en la cabeza. La hipótesis principal es suicidio. Interviene Fiscalía y se ordenó autopsia para esclarecer las circunstancias.

La mañana del sábado transcurría sin sobresaltos hasta que, a las 11.07, la central 911 recibió un llamado que heló la sangre: en el paraje El Chaquito, jurisdicción de Monte Vera, un uniformado estaba gravemente herido por un disparo.
La incidencia quedó registrada en la Central 911. Desde el móvil policial confirmaron por frecuencia radial lo que nadie quería escuchar: el impacto, aparentemente, había dado en la cabeza. Se solicitó de inmediato la presencia de una unidad sanitaria.
Cuando los primeros auxilios llegaron al sector (una zona de quintas y monte bajo al norte de la ciudad de Santa Fe) el cuadro era crítico. Pese a la premura y las maniobras de asistencia el efectivo, falleció minutos después.
Las actuaciones judiciales, en una etapa inicial, orientan la pesquisa hacia un presunto suicidio. No obstante, la Fiscalía de turno dispuso la realización de la autopsia y el relevamiento pericial completo en la escena para descartar cualquier otra hipótesis.
En paralelo, personal de la División Informaciones de la Unidad Regional I inició las diligencias internas correspondientes. El hermetismo es casi absoluto, aunque fuentes oficiales confirmaron que se trataba de un jefe policial de alto rango cuyas iniciales son C. L.
El cimbronazo no tardó en sentirse dentro de la institución. Autoridades de la fuerza activaron los protocolos de contención psicológica para familiares directos y compañeros de trabajo. Psicólogos del área asistieron a allegados y a personal cercano al funcionario fallecido.
También se dispuso acompañamiento para los hijos menores, quienes permanecen bajo el cuidado del entorno familiar. Desde la conducción policial se garantizó asistencia durante el proceso de duelo.
Por orden del fiscal interviniente, el cuerpo será sometido a examen forense para establecer con precisión la mecánica del hecho. Los resultados preliminares podrían conocerse en las próximas horas, aunque los tiempos dependerán de la complejidad del análisis.
Mientras tanto, el paraje El Chaquito ,habitualmente tranquilo, quedó bajo custodia durante varias horas, con peritos trabajando en el levantamiento de rastros y secuestro de elementos de interés.
La investigación sigue abierta. La causa, por ahora, camina por una senda delicada y dolorosa, marcada por el desconcierto y el impacto institucional que deja la muerte de un alto mando policial en circunstancias tan extremas.