A. R. M. tiene 22 años y está acusada de haber matado a su pequeño hijo de seis años, Izan, en su hogar de la ciudad de San Justo, cabecera del departamento santafesino del mismo nombre. Este lunes, fue imputada por la fiscalía como autora de homicidio agravado y el juez José Luis García Troiano dispuso que permanezca en prisión hasta que su estado de salud mental termine de ser evaluado.
Imputaron a la mamá de Izan Aguirre y permanecerá en prisión hasta que su salud mental sea evaluada
El juez tomó la decisión en una audiencia realizada este lunes en los tribunales de la ciudad de Santa Fe. La mujer participó de manera virtual, desde su lugar de detención, en la cárcel de la capital provincial.

La audiencia multipropósito se realizó durante la tarde, en los tribunales de la capital provincial, donde el Ministerio Público de la Acusación estuvo representado por las fiscales Laura Urquiza y Daniela Montegrosso.
La defensa de A. R. M., por su parte, fue realizada por la abogada Betina Dongo, del servicio público. Ella planteó inicialmente la invalidez del acto, pero el magistrado no hizo lugar al pedido. La profesional también dejó claro que no iba a cuestionar la autoría del hecho.
En tanto, la joven acusada participó de manera remota del acto, a través de una videollamada, y se limitó a responder cuando el juez le preguntó por sus datos personales. Luego, quedó en silencio ante otras consultas vinculadas con el hecho.
Se encuentra alojada en la Cárcel de Mujeres de la capital provincial, en un pabellón especial de aislamiento para su resguardo, con asistencia interdisciplinaria permanente, según informó el Servicio Penitenciario.
La defensora solicitó que nuevamente ella sea trasladada al Hospital Mira y López, especializado en salud mental, pero el doctor García Troiano también descartó de plano esa posibilidad, por el momento.
El magistrado dispuso que la madre de Izan permanezca alojada en el ámbito del Servicio Penitenciario, con una “restricción de la libertad ambulatoria”, y demandó celeridad para que ella sea evaluada cuanto antes por la Junta de Salud Mental de la provincia.
La evaluación interdisciplinaria determinará si la imputada está en condiciones de comprender los actos procesales y si al momento del hecho ilícito era capaz de entender la criminalidad de su conducta.
Trágico
El hecho ocurrió el miércoles de la semana pasada, en una casilla ubicada en calle Sylvestre Begnis al 1400, entre Pedro Millan y Sin Calle - cortada 27, de San Justo, donde vivía la mujer con su hijo.
La familia paterna del pequeño se enteró de lo que había ocurrido poco después del mediodía.
El abuelo de Izan fue hasta la vivienda y desde allí llamó a la Central de Emergencias 911 para denunciar que su nuera había matado a su nieto.
Cuando personal del Comando Radioeléctrico llegó a la escena confirmó la tragedia.
El niño estaba muerto, recostado sobre la cama. A su lado, dormía la mamá. Testigos de ese momento relatan que la mujer dijo que escuchaba voces y otras incoherencias.
Asfixia
Según se determinó luego en la autopsia, Izan murió por asfixia por estrangulación manual mediante la compresión intrínseca del cuello, lo que le produjo la oclusión de las vías aéreas superiores. Habría fallecido varias horas antes, entre la madrugada y la mañana de ese día.
La mujer fue detenida de inmediato y trasladada poco después -por sugerencia de profesionales de la Policía de Investigaciones- al Hospital Mira y López, donde fue asistida antes de ser remitida al Servicio Penitenciario de la provincia.








