Trece muertos (tres sin identificar), 20 internados, de los cuales 12 ya fueron dados de alta y tres permanecen en terapia intensiva (uno muy grave) y personas todavía no localizadas son los resultados parciales que dejó -hasta este mediodía- la explosión del edificio de Salta 2141 en Rosario. Así lo confirmó el secretario de salud pública de esa ciudad, Leonardo Caruana, en una conferencia de prensa desde el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (Cemar), donde se concentra toda la información oficial sobre el operativo de rescate.
“Hoy nuestra gran preocupación está abocada a la búsqueda de personas”, aseguró -a su lado- Marcos Escajadillo, secretario de Protección Civil de la Provincia, sobre las acciones que se están desarrollando en la zona del siniestro.
En bulevar Oroño, en un clima de calma expectante, los operativos de rescate se concentraron en el playón de estacionamiento del supermercado “La gallega”, lindero con la torre que se derrumbó.
Cientos de bomberos de diferentes localidades de la provincia, gendarmes, paramédicos, empleados municipales, voluntarios y boys scouts cumplían -cada uno- su función: desde asistir a los familiares –y a los rescatistas- con café y una palabra de aliento, hasta aguardar su turno para ingresar al edificio desmoronado.
“Terrorífico; todo derrumbado”, así definió un bombero de Melincué el lugar de la explosión, donde estuvo sacando escombros manualmente. En menos de una hora, tres camiones repletos de chapas y restos de construcción salieron del playón del supermercado.
El trabajo de remoción de escombros se realiza manualmente para evitar que cualquier vibración o movimiento de las maquinarias haga colapsar lo que queda en pie de las torres. Esto implica un trabajo arduo, lento y dificultoso. “Se hace rotación entre diferentes grupos de brigadistas para que no trabajen cansados, por la labor que exige la remoción de escombros en forma manual”, precisó Escajadillo.
El silencio y la serenidad caracterizaban a los protagonistas del operativo de rescate, que se desarrolló en perfecto orden y tranquilidad. La misma actitud se vivenció entre los periodistas que –en el lugar- hicieron su trabajo profesionalmente sin convertir la tragedia en un show mediático.
A pocos metros, familiares y amigos de las personas que todavía no aparecieron pasaron la noche aguardando alguna noticia. Con rostros desencajados y ojos llorosos, presenciaban silenciosamente la entrada y salida de los rescatistas, tras una cortina gigante que resguardaba la escena del siniestro.
Operativo especial
Esta madrugada se llevó adelante un procedimiento para detectar ruido en el segundo subsuelo de la torre derrumbada. Esto, sumado a la acción de los perros especializados en la búsqueda de personas con vida, mantiene todavía las esperanzas de encontrar personas bajo los escombros. “Durante la madrugada se estuvo realizando un trabajo muy especializado, con una sonda que posibilita -con una alta sensibilidad- captar ruido. En este momento, una brigada de bomberos rescatistas está trabajando en el segundo subsuelo porque desde ese lugar, tanto la sonda como la brigada canina detectaron un grado de actividad. En ese lugar hay algo de espacio para moverse”, sostuvo Marcos Escajadillo en la conferencia de prensa que convocó a periodistas de todo el país.
Antes de utilizar la tecnología para captar sonido, se desalojó el playón del supermercado lindero a la torre derrumbada. “Sólo quedaron ocho operadores para accionar los sensores específicos. Este procedimiento demoró unos 45 minutos y la sonda es de alta sensibilidad. Luego, ingresaron los perros de la brigada canina, que están especializados en la búsqueda de personas vivas”, precisó Escajadillo.
El dato alentador es que la sonda determinó que hay actividad de algún ruido, pero no se sabe las características de quién o qué lo ocasionó. Por eso es fundamental la tarea de los perros rastreadores y la experiencia de los especialistas. “Seguimos buscando personas debajo de los escombros. Todos los recursos y el personal que se necesitaban están trabajando en la escena”, concluyó el secretario de Protección Civil.










