Cuatro mujeres serán juzgadas a partir del próximo lunes 20 de abril en los tribunales de Santa Fe, para determinar su responsabilidad penal en torno a las presuntas estafas cometidas contra 160 personas que en el verano de 2017 perdieron la oportunidad de viajar cuando la agencia Maros Turismo incumplió con los contratos.
Maros Turismo: tras varias suspensiones el juicio podría comenzar el próximo lunes
Habrá más de un centenar de testigos, muchos de ellos víctimas, que en el verano de 2017 perdieron la oportunidad de vacacionar cuando la agencia incumplió contratos e ingresó en concurso preventivo de crisis.

Tras sucesivas suspensiones el debate oral fue reprogramado por la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) de primera instancia para realizarse a partir de la semana próxima y hasta el martes 5 de mayo, cuando se dé a conocer el veredicto.

El tribunal, que será pluripersonal dada la complejidad de la causa, estará presidido por la jueza Celeste Minniti, quien estará acompañada por sus colegas Pablo Busaniche y Pablo Spekuljak.
Pedidos de condena
El Ministerio Público de la Acusación (MPA), representado por las fiscales Gabriela Arri y Rosana Marcolín, realizará el lunes próximo su alegato de apertura, en el cual sostendrá pedidos de pena de entre 6 y 9 años de prisión para las cuatro imputadas.
La pena más alta -9 años de cárcel- alcanza a Ana Isabel Felice, de 84 años, quien era titular de la empresa junto con su hija, Marcela Arévalo (60), para quien la fiscalía pedirá 7 años de prisión.

También con un pedido de 9 años figura la empleada de la agencia, Lucila “Popi” García; en tanto que la pena más baja -6 años- corresponde a Ivana Noelia Álvarez Flores, que se desempeñaba como representante técnica idónea de la empresa.
En sus inicios la causa tuvo un quinto imputado, Miguel Ángel C. quien firmó un juicio abreviado a tres años de prisión, que cumplió en febrero de 2021.
Defensas y querellas
En cuanto a las defensas, en el caso de Arévalo, está siendo representada por la Dra. Mónica Echaniz; Felice cuenta con la asistencia técnica del Dr. Alejandro Bustamante Friggeri; y García del Dr. Raúl Sánchez Lecumberri. los tres del Ministerio Público de la Defensa.
La única que mantuvo defensa privada fue la esperancina Álvarez Flores, quien contrató recientemente al estudio de los Dres. Meli y Guido.
Dada la multiplicidad de víctimas -más de un centenar presentadas en la causa-, serán parte del juicio cuatro querellas, a cargo de los abogados Celeste Roa Hertelendi; Balbina Cavalieri; Luis Hilbert y Marcelino Lago; y César Andrés Rojas.
Según la información oficial, fueron citados a debate un total de 102 testigos, cuyas declaraciones se producirán a partir del lunes 20 y hasta el miércoles 29 de abril, en el horario de 8 a 14.30, en la Sala Nº 6, del primer piso de tribunales.
En tanto que los alegatos finales están previstos para el jueves 30 de abril, en el horario de 8 a 12 y luego el caso pasará a deliberación del tribunal, cuyo veredicto se dará a conocer el 5 de mayo a las 8 de la mañana, según el cronograma.
La maniobra
El nombre de la agencia de viajes Maros Turismo, conocida especialmente en la zona norte de la ciudad de Santa Fe -tenía oficinas en calle 1º de Mayo y Obispo Boneo-, trascendió públicamente cuando el 1 de enero de 2017 un grupo de turistas que no pudieron viajar a México, se agolparon en la puerta del local en busca de respuestas.
El hecho derivó en una intervención policial y tras realizarse la denuncia penal, el MPA ordenó la detención de Arevalo, a la que siguieron los demás coimputados. No obstante, las cuatro llegan a juicio en libertad.

Los delitos que pesan sobre las cuatro personas implicadas son “estafas reiteradas y falsificación de documentos”, al entender la fiscalía que no se trató de una mera mala administración.
Entre las maniobras investigadas se encuentra la falsificación de firmas para hacer pagos clandestinos con tarjetas de crédito de sus clientes, además de la venta de paquetes turísticos a sabiendas de que no podrían prestar el servicio.
La situación particular radica en que no se trata de un pequeño grupo de damnificados, sino que las víctimas se cuentan en más de un centenar, muchas de las cuales perdieron en ese momento la única posibilidad de realizar viajes en los que habían depositado todos sus ahorros e ilusiones.









