Tres hombres de 25, 22 y 18 años —identificados por sus iniciales J. D. G., W. N. M. y T. T. M.— quedaron tras las rejas bajo prisión preventiva sin plazo por orden del juez Javier Bottero, en el marco de una causa que investiga un violento asalto cometido a mano armada frente a menores de edad en la ciudad de Rafaela.
Le robaron el celular a una mujer y volvieron al rato para pedirle la contraseña
Dictaron prisión preventiva para tres jóvenes imputados por un violento asalto a mano armada. Los sospechosos tienen entre 18 y 25 años.

La medida cautelar había sido solicitada por la fiscal del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Lorena Korakis.
El hecho ocurrió el pasado jueves, alrededor de las 16.30, en una vivienda sobre la calle Mahatma Gandhi al 2.500.
Según la reconstrucción de la fiscalía, aprovechando que uno de los agresores conocía al dueño de casa, los tres sospechosos lograron que se les abriera la puerta.
Acto seguido, el imputado de 25 años encañonó al propietario con una pistola para exigirle dinero y objetos de valor, propinándole luego golpes en la cabeza con el arma ante su negativa.
En la vivienda se encontraban también la esposa de la víctima, sus hijos menores de edad y una sobrina.
Los delincuentes amenazaron a la mujer con el arma de fuego, le arrebataron el teléfono celular y escaparon.
Minutos más tarde, tuvieron la audacia de regresar a la propiedad para exigir la contraseña de desbloqueo del dispositivo.
Persecución
Efectivos policiales acudieron al lugar e iniciaron una persecución tras los pasos de los imputados de 25 y 22 años.
En su intento de fuga, ambos irrumpieron sin autorización en un domicilio de la calle Anduiza al 1.500 para esconderse, donde finalmente fueron reducidos.
Durante el procedimiento se recuperó el celular robado y se incautaron 2,17 gramos de cocaína fraccionada en 11 envoltorios al mayor de ellos.
Por su parte, el joven de 18 años fue detenido el viernes tras una serie de diligencias.
Riesgos procesales
La fiscalía atribuyó a los tres acusados la coautoría de robo calificado (por el empleo de arma y por ser cometido en poblado y en banda) y amenazas calificadas.
A los imputados de 25 y 22 años se les sumó el cargo de violación de domicilio, mientras que al de 25 se le añadió la tenencia de estupefacientes.
Al dictar la preventiva, el juez Bottero destacó la gravedad del hecho por el uso de violencia frente a menores, la alta pena en expectativa —que sería de cumplimiento efectivo— y el antecedente condenatorio del imputado mayor.
Asimismo, desestimó medidas alternativas planteadas por la defensa al considerar latentes los riesgos de fuga y entorpecimiento probatorio, con el objetivo primordial de resguardar a las víctimas y testigos.








