Sebastián Morua tenía 15 años y murió en las últimas horas en Mar del Plata, tras permanecer internado durante un mes en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA). Había ingresado con un severo traumatismo de cráneo, luego de una violenta agresión ocurrida el 23 de diciembre.
El adolescente atravesó cirugías, un período de coma y una leve mejoría cuando logró despertar, pero el cuadro se agravó con el correr de los días. Finalmente, falleció como consecuencia de las lesiones sufridas en aquel episodio.
Barrio San Patricio
El ataque se produjo en el barrio San Patricio, durante una reunión familiar que terminó desbordada por una pelea. Según la reconstrucción preliminar, en una vivienda se desarrollaba un cumpleaños cuando se inició una discusión que fue escalando en tensión.
En ese contexto, un familiar y una persona que llegó al lugar protagonizaron una gresca que involucró a varias personas, entre familiares y vecinos. La situación se trasladó al exterior y derivó en golpes entre dos grupos.
Disparos
La escena tomó un giro aún más grave cuando uno de los involucrados regresó armado y efectuó varios disparos. En medio del ataque, uno de los proyectiles impactó en Morua, que ya había sido golpeado durante la pelea.
La secuencia incluyó también un posterior ataque contra la vivienda, en una noche marcada por el descontrol y la violencia. La investigación busca determinar responsabilidades y reconstruir con precisión cómo se produjo la agresión que terminó en un desenlace fatal.
La muerte del adolescente dejó una fuerte conmoción en el barrio y volvió a poner en primer plano el costo irreparable que dejan los conflictos cuando cruzan el límite.