La postal era la de un depósito a cielo abierto. Motos, bicicletas, automóviles y hasta una camioneta permanecían acumulados desde hacía años en el predio de la Subcomisaría 18ª, sobre avenida Blas Parera al 10.290. Este lunes, esa imagen comenzó a cambiar.
La Subcomisaría 18 dejó atrás el depósito de vehículos: retiraron 57 motos, 7 autos y 7 bicicletas
El Gobierno provincial realizó un nuevo operativo para despejar la dependencia de avenida Blas Parera al 10.290. Muchos de los vehículos llevaban años a la intemperie y presentaban un avanzado deterioro. Ahora serán trasladados a predios específicos para determinar si pueden ser subastados o deben terminar en compactación.

Un operativo coordinado por el Gobierno de Santa Fe permitió retirar 57 motocicletas, siete bicicletas y siete automóviles que permanecían en la dependencia policial. Los vehículos fueron trasladados para continuar con el proceso de ordenamiento y determinar, caso por caso, cuál será su destino definitivo.
La intervención forma parte de una política provincial destinada a evitar que las comisarías funcionen como depósitos permanentes de vehículos secuestrados.
Según explicó Martín Domene, director provincial de la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), se busca modificar un esquema que durante años terminó generando grandes acumulaciones en espacios policiales.

La estrategia consiste en concentrar los vehículos secuestrados en predios específicos. En Santa Fe, los principales puntos de recepción son La Tablada y La Paz, donde se realiza el proceso administrativo y se determina qué unidades pueden ser recuperadas, subastadas o enviadas a compactación.
La jornada de este lunes constituye el undécimo procedimiento de estas características realizado en la ciudad de Santa Fe. En el territorio provincial ya se concretaron 35 intervenciones, 24 de ellas en Rosario.

De las comisarías a los predios
En la Subcomisaría 18ª, el paso del tiempo había hecho su trabajo. Muchos de los vehículos estaban expuestos a la intemperie desde hacía años y presentaban un avanzado deterioro.
Enzo Ricci, director de Compactación, explicó que las condiciones encontradas en esta oportunidad dejaron poco margen para recuperar unidades con fines de subasta. "Los vehículos que logramos sacar para subasta son los vehículos de secuestros más nuevos que no estuvieron tantos años a la intemperie", señaló.

Entre lo retirado este lunes, apenas una camioneta y una bicicleta pudieron ser preservadas para su eventual evaluación. El resto presentaba chasis deteriorados y condiciones que, según explicó el funcionario, impedían ofrecerlos nuevamente al público con las condiciones de seguridad necesarias.
La situación no es nueva. Ricci recordó que incluso se encontraron vehículos secuestrados desde 2020 que habían quedado prácticamente abandonados en la dependencia.
Ahora cada expediente deberá atravesar un análisis administrativo y jurídico. No todos los vehículos retirados tienen automáticamente como destino la compactación. Primero se revisan las respectivas carpetas para determinar las fechas de secuestro y verificar si se encuentran dadas las condiciones legales para avanzar con ese procedimiento.

Mientras tanto, las unidades son trasladadas a los predios de La Tablada y La Paz, donde se incorporan al proceso general de clasificación y ordenamiento.
El operativo también permitió recuperar un espacio que se encontraba en condiciones deficientes. La cercanía de una escuela fue uno de los factores considerados para avanzar con la limpieza del lugar. Además del retiro de los vehículos, se prevé la colocación de un cerramiento y el ingreso de volquetes para retirar residuos acumulados.
Un problema que llegó a las 26.000 unidades
La dimensión del problema puede medirse en una cifra: alrededor de 26.000 vehículos, entre automóviles, motocicletas y bicicletas, fueron retirados de distintas dependencias policiales de Rosario y Santa Fe desde el inicio de este programa.
El objetivo no se limita a despejar patios policiales. Detrás del traslado existe también un circuito destinado a determinar qué hacer con cada vehículo y evitar que permanezca indefinidamente abandonado.

Algunas unidades pueden ser recuperadas y eventualmente subastadas. Otras, por su deterioro o por las condiciones jurídicas de sus respectivos expedientes, terminan en procesos de compactación.
Las bicicletas constituyen un capítulo particular. Una parte de ellas llega a las dependencias policiales como consecuencia de distintos procedimientos y secuestros. El problema es que la exposición prolongada al aire libre puede deteriorarlas hasta volver prácticamente imposible su identificación.
Por eso desde la Aprad remarcaron la importancia de denunciar el robo de una bicicleta. Esa denuncia no solo permite alimentar los registros utilizados para analizar las zonas donde se producen los delitos, sino que también posibilita establecer una eventual correspondencia entre una bicicleta recuperada y su legítimo propietario.
Las tareas de ordenamiento, en tanto, no se circunscriben exclusivamente a Santa Fe y Rosario. También se realizaron procesos de compactación y reorganización en distintos puntos de la provincia, entre ellos sectores vinculados con la Ruta Nacional 34 y la AO 12, Roldán, Luis Palacios, Gestler y Villa Campo.
La premisa es la misma: sacar los vehículos de los patios policiales, ordenar su situación y darles un destino definitivo. En la Subcomisaría 18ª, después de años de acumulación, el primer paso ya está dado.








