La siesta santafesina se vio drásticamente interrumpida este sábado 25 de abril por un episodio de extrema tensión en el Puente Carretero. Un hombre escaló uno de los arcos de la estructura que une Santa Fe con Santo Tomé, amenazando con arrojarse al vacío. Tras aproximadamente dos horas de negociaciones y un corte total de circulación que generó importantes demoras, el individuo terminó cayendo a las aguas del río Salado, de donde fue rescatado ileso por las fuerzas de seguridad.
Tensión en el Puente Carretero: un hombre se arrojó al agua tras un operativo que paralizó el tránsito
La intervención de bomberos y policías permitió rescatar ileso a un individuo que cayó al río Salado. Fueron aproximadamente dos horas de tensión en esta vía que une las dos ciudades.

El incidente comenzó cerca de las 14hs, cuando cuando se advirtió sobre la presencia de una persona en lo más alto de la estructura metálica. Inmediatamente, se activó un protocolo de emergencia que involucró a efectivos de la Policía de la Provincia, Bomberos Zapadores y personal de los servicios de salud.

Un operativo de alta complejidad
Como ha sucedido en otras ocasiones sobre esta vía estratégica, el protocolo exigió el corte total del tránsito en ambos sentidos. La medida, necesaria para garantizar el despliegue de las unidades de rescate y la seguridad de los transeúntes, provocó largas filas de vehículos y obligó a desviar el flujo vehicular hacia la Autopista Santa Fe - Rosario.
Durante más de sesenta minutos, intentaron disuadir al hombre de su postura. Sin embargo la situación culminó cuando el sujeto se precipitó al agua.

Rescate y normalización
Gracias al operativo que ya se encontraban apostado en la zona como parte de forma preventiva, el hombre fue retirado del río en cuestión de minutos y según trascendió, se constató que resultó ileso.
Cerca de las 15:00, una vez asegurada la zona y finalizadas las tareas de las autoridades procedieron a la rehabilitación de la circulación. El tránsito, aunque lento en los primeros momentos debido a la carga acumulada, recuperó su ritmo habitual entrada la siesta de este sábado, devolviendo la normalidad a una conexión interurbana que, una vez más, fue escenario de un drama humano que mantuvo en vilo a ambas ciudades.








