Condenaron por narcomenudeo a un hombre de 23 años que confesó haber vendido estupefacientes en el norte de la ciudad de Santa Fe, más precisamente en el Fonavi Don Bosco.

Juan Pablo Ojeda admitió haber comercializado estupefacientes en el complejo habitacional del norte de la ciudad. La sentencia incluyó una multa económica y el decomiso de armas y celulares.

Condenaron por narcomenudeo a un hombre de 23 años que confesó haber vendido estupefacientes en el norte de la ciudad de Santa Fe, más precisamente en el Fonavi Don Bosco.
Se trata de Juan Pablo Ojeda, quien reconoció expresamente su culpabilidad y aceptó ser condenado como coautor del delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización". En una audiencia realizada en los tribunales locales, el juez Pablo Busaniche homologó el juicio abreviado firmado, imponiendo una pena de cuatro años de prisión de ejecución efectiva.
La resolución judicial es el resultado de un acuerdo gestionado por la fiscal de la Unidad Especial de Delitos Complejos, Laura Urquiza, y el abogado defensor particular Martin Peón.

El fallo no solo implicó la privación de la libertad del imputado, sino que también estableció una sanción económica de 23 unidades fijas en concepto de multa, la cual deberá ser depositada en las cuentas del Ministerio Público de la Acusación.
La investigación permitió determinar que, al menos desde mayo de 2024 hasta finales de junio de ese mismo año, Ojeda y otros implicados "tuvieron en su poder y comercializaron estupefacientes al menudeo" en un departamento ubicado en el tercer piso del Monoblock E del Fonavi Don Bosco.
La operatoria quedó al descubierto tras una serie de tareas de campo y denuncias que alertaron sobre el movimiento inusual de personas en el edificio.

El punto culminante de la pesquisa fue el allanamiento realizado el 27 de junio de 2024. En dicho operativo, las fuerzas de seguridad hallaron material estupefaciente ya fraccionado para la venta: marihuana fraccionada en 2 bolsas con un pesaje de 1.46 gramos y 3 bolsas de cocaína con un pesaje total de 4,15 gramos.
Además del material prohibido, se secuestraron dos cartuchos calibre .22 y cuatro teléfonos celulares que eran utilizados para coordinar las transacciones.
Durante la audiencia de juicio abreviado, la fiscal Urquiza detalló las evidencias clave de su investigación.
Entre las pruebas más destacadas se encuentra una serie de intervenciones telefónicas cuyas transcripciones revelaron la logística de la organización, así como los informes de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (Dajudeco) sobre los números telefónicos de interés.

Asimismo, el testimonio de los vecinos y las tareas de campo realizadas por el Organismo de Investigaciones (OI) fueron fundamentales para visualizar las maniobras ilegales.
El juez Busaniche, al momento de dictar la sentencia, dispuso también el decomiso y posterior destrucción de los elementos secuestrados, incluyendo la droga y los proyectiles hallados en el domicilio de Ojeda, cerrando así un capítulo de criminalidad organizada en el corazón del Fonavi Don Bosco.