Se están ejecutando los trabajos que anunciara la presidenta y que tienen inversión nacional y de los chinos. Por ahora la reposición va desde Coronda a Timbúes.
Hombres y máquinas en una tarea histórica. Desde la Ruta Nacional 11 se pueden ver los trabajos ya realizados y los que están en ejecución.- Foto:Mauricio Garín
Según la investigación de Andrés Andreis, el puente del ferrocarril sobre el Salado (hoy inoperable) se “probó” en 1891. Los Amigos del Riel de Rosario pudieron determinar que en 1888 llegaron los materiales para la construcción de las vías desde aquella cabecera, que finalmente se configuraron en 1891.
No hay mayores detalles sobre la construcción del enlace entre Santa Fe y Rosario. Pero los archivos del Ferrocarril Belgrano (según investigó Andreis) dicen que la vía se habilitó en 1892, con durmientes del noble quebracho colorado.
Pasaron 120 años y ahora parte de las vías se están reponiendo, por tramos y desde Santo Tomé, por lo que Santa Fe queda afuera del esquema. De todas maneras es un hecho histórico que lleva adelante el gobierno nacional; los anuncios de la presidenta Cristina Fernández fueron reiterados y aún se desconocen los detalles de la participación china en el proceso.
Lo cierto es que las obras se están haciendo mediante licitaciones concretadas por la Administración de Infraestructura Ferroviaria, dependiente de la Secretaría de Transporte de la Nación, que acaba de pasar de la órbita de Julio De Vido a manos del ministro de Interior, Florencio Randazzo.
La tarea incluye la remoción de las estructuras existentes, limpieza de los terraplenes, la recuperación de obras de arte (alcantarillas y puentes), la nivelación de suelos, la disposición de “pedraplenes” y el emplazamiento de tramos de vías preensamblados, con durmientes de hormigón y nuevas vías.
Por ahora el tramo en ejecución efectiva es el que va de Coronda a Timbúes. Las tareas están a cargo de una Unión Transitoria de Empresas conformada por Iecsa y Consa, ésta última subsidiaria de una firma catalana.
En la estación de Arocena está actualmente el playón donde se arman los tramos de vías, que luego son llevados hasta el lugar de su emplazamiento por locomotoras grúas de la contratista. Los durmientes de hormigón llegan desde General Pacheco en la provincia de Buenos Aires y las vías -según pudo saber El Litoral- vienen desde Italia.
En Barrancas, en los playones que dividen esa localidad intermedia entre Santa Fe y Rosario, está el obrador central con los acopios de piedra. Pero también allí se estiban hoy los durmientes de quebracho colorado que se remueven de la vieja estructura. Un verdadero capital cuyo destino habrá que seguir con especial atención.
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