Tres meses antes de su debut, había dado la vuelta olímpica con la octava campeona de Almirante Brown. El día de ese partido con Atlanta, tenía 15 años, 5 meses y 5 días cuando Blas Giunta, el técnico, lo hizo ingresar con la camiseta número 15 en reemplazo de Cisterna. Así se produjo el debut de Ignacio Lago en Almirante Brown, convirtiéndose en ese partido con Atlanta en el jugador más joven en debutar en Primera en toda la historia de la institución de Isidro Casanova.
Lago, el abuelo, el nieto y el recuerdo del “pibito” que debutó con solo 15 años
“Nachito, tenés que engordar porque con esas piernas te parecés a un tero”, le decían los técnicos de inferiores. La actual figura de Colón es el más joven en debutar en toda la historia de Almirante Brown.


En el estadio estuvo presente el abuelo de Nacho Lago, que contó, como anécdota, lo que le decían algunos de los entrenadores de inferiores, cuando le miraban las piernas y le decían que “te parecés a un tero, tenés que engordar y fortalecer esas piernas”, le decían.

Y vaya que Ignacio Lago fue creciendo, en edad y en rendimiento futbolístico, para convertirse ahora en uno de los mejores jugadores de la categoría y en el más importante y desequilibrante que tiene el plantel sabalero.
“El abuelo de Lago, Luisito, es una institución dentro de este club. Un tipo muy querido, respetado por todas las comisiones. Fue dirigente, pero nunca ocupó una función principal dentro de la dirigencia ni tampoco se enroló en alguna fracción”, contó Waldo Charubbi al enviado de El Litoral. Y refrendó: “Nosotros lo queremos mucho a Nachito, es un gran pibe y nos pone muy felices que esté jugando tan bien. Tiene un gran futuro”.

Desde ya que los aplausos para Ignacio Lago no se hicieron esperar por parte de los hinchas de Almirante Brown, que lo recuerdan con mucho cariño de su paso por el club. Y muchos recuerdan a aquel pibe que, de la octava, pegó el salto a la primera en ese partido con Atlanta, el primero de una historia que Lago quiere escribir con muchas páginas de gloria.
Como siempre, estuvo presente el presidente José Alonso, acompañado por varios dirigentes, entre ellos Federico Rodríguez y Patricio Fleming (padre), además de Nicolás Mordini y otros allegados.








