Alguna vez fue el “Buche” Nelson Pedro Chabay en el ascenso: decidió cambiar al “Flaco” Jorge Antonio Vivaldo, le dio la chance a Leonardo Nicolás Díaz y Colón terminó ascendiendo. Más acá, en tiempos de competencia internacional, el “Profe” Daniel Antonio Córdoba pegó el volantazo: cambió a Leo Díaz (intocable por ese ascenso del ’95), puso a José Pablo Burtovoy y los icónicos penales en el Defensores del Chaco lo pusieron a Colón entre los mejores de esa Copa Libertadores de América 1998.
Colón y esos cambios de arquero que fueron marcando su historia
El golero titular sufrió un esguince de los ligamentos internos de la rodilla y estará más de un mes afuera de las canchas. Impensadamente, a Tomás Giménez se le abre la puerta de la titularidad para el tramo decisivo de la temporada.

Ahora, en la Primera Nacional, a pocas fechas del final y con los “mata-mata” a la vuelta de la esquina, Colón cambia de aquero. En esas ocasiones mencionadas (Chabay primero y Córdoba después) fueron decisiones de los entrenadores; en este caso a Iván Raúl Delfino lo condiciona la lesión de Matías Budiño, arquero titular.
Lo concreto es que al “Conejo” Tomás Giménez se la abre la puerta de la titularidad cuando en realidad muchos ni se acordaban de él y otros siempre pidieron por el canterano Tomás Paredes, que apareció para poner la cara en el peor momento de la Era Medrán, con el fantasma de la “B” Metro dando vueltas.
Si bien pasaron dos años largos, la realidad indica que Giménez llega a Colón por un pedido especial del propio Iván Delfino. El “Conejo”, sobreviviente junto a Facundo Castet y “Nacho” Lago de esa primera camada en tiempos de Víctor Francisco Godano presidente, venía del fútbol chileno (Deportes Antofagasta) con ficha mendocina.
“Tenía todo acordado con un club de Ecuador. No lo pensé mucho cuando me dijeron de Colón. Es una posibilidad que no se da todos los días y resigné muchas cosas por este desafío", explicaba en junio de 2024 cuando llegaba a Santa Fe para formar parte del primer plantel en esta dura categoría.
El arquero que será titular este sábado contra All Boys en Floresta sabe perfectamente el gusto amargo por el que atraviesa Matías Budiño. Es que ni bien instalado en Santa Fe, se lesionó.
Concretamente, un día después de ser presentado de manera ingeniosa en las redes sociales sabaleras, Colón publicaba: "Informe Médico del jugador Tomás Giménez: lesión traumática de menisco interno, rodilla izquierda. Procedimiento: se realizará artroscopia. Tratamiento Actual: realizando trabajos de antinflamación y preparativos prequirúrgicos". O sea, llegó, firmó, lo presentaron, entrenó, se lesionó, no debutó y lo operaron.

Cuando parecía que su tiempo en Colón se terminaba “por muerte natural” (sin atajar), el tiempo de evaluación de Ezequiel Medrán y la reconstrucción del plantel de parte de Diego Colotto fueron para otro lado: se renovó el vínculo con el arquero y con Gimnasia de Mendoza para que siguiera en el club, más allá de la llegada de Matías Budiño.
La insólita traba de la cláusula
Si toda esta historia del “Conejo” pareció hasta acá cinematográfica, quedaba algo más en el Mundo Colón: las vueltas del fútbol (lesión de Marcos Díaz) lo pusieron de frente al partido contra su ex club, Gimnasia y Esgrima de Mendoza. "Colón no está en condiciones de pagar la cláusula para que Tomás Giménez juegue el domingo", avisaba el por entonces presidente sabalero, Víctor Godano, en marzo de 2025. ¿El monto?: 25.000 dólares por 90 minutos.
Ahora, cuando algunos ya ni se acordaban que seguía en Colón, la misma gambeta futbolera le juega a favor. Algunos dicen que serán cuatro y otros hablan de cinco partidos. Lo concreto es que Tomás Giménez, el arquero que buscó Iván Delfino en el mes de enero de 2024 será titular en septiembre de 2026.
Seis partidos decisivos hacia el Reducido
En este puñado de partidos (All Boys, Estudiantes, Mitre, Almirante Brown, Ciudad de Bolívar y Defensores de Belgrano), Colón se juega mucho. Por un lado, consolidar el 3-0 a Los Andes en el Brigadier haciendo un partido inteligente en Floresta y así formalizar su levantada. Por el otro, mejorar su ubicación lo más que pueda en la zona: lo ideal, ocupar los primeros cuatro lugares que otorgan localía en los cruces. Finalmente, llegar de la mejor forma al Reducido para soñar con el ascenso.
Con todo eso en el radar, Colón (ahora obligado) cambia de arquero. Se sabe, en el fútbol no es lo mismo cambiar de arquero que cambiar al “4”. El titular (Matías Budiño) lesionado y el suplente casi olvidado, Tomás Giménez, a la cancha y bajo los caños.
El antecedente de los cambios favorables
La historia sabalera marca que cada vez que Colón cambió de arquero fue el preanuncio de algo bueno. ¿Será una señal?. ¿Será el “Conejo” Giménez con esa pata de conejo que dicen casi siempre trae buena suerte?. El primer desafío, a 500 kilómetros, estará en Floresta este sábado.








