“Lo único que puedo decir es que es mejor que estemos todos juntos, mucho mejor que estemos todos juntos. Pero después, ¿qué le vas a pedir?
“Efecto Delfino” en Colón: seis sin perder y 55.6 de eficacia
Desde que el “Grandote” reemplazó a Ezequiel Medrán pasaron 12 partidos desde San Telmo a Ciudad de Bolívar. Cerró el arco, acertó con decisiones de fondo y lo tiene a Lago en un momento excepcional.

"Tratar de lograr el objetivo..."
"Gasta el poco mango que tiene para ir a la cancha para disfrutar. Nosotros nos tenemos que dedicar a hacer lo mejor posible y tratar de lograr el objetivo, que es difícil”, le decía Iván Raúl Delfino a El Litoral en una nota exclusiva, mano a mano, en el predio deportivo 4 de junio hace tres semanas.

Ahora, cuando falta la fecha final de la temporada regular y antes del primer mata-mata para buscar el segundo ascenso esa frase de “hacer lo mejor posible” va pasando del relato al dato matemático. Desde que llegó el “Grandote”, para reemplazar a Medrán, pasaron ya 12 partidos.
San Telmo, Patronato, San Miguel, Racing de Córdoba, Deportivo Morón, Godoy Cruz, Los Andes, All Boys, Estudiantes de Caseros, Mitre, Almirante Brown, Ciudad de Bolívar. De esos 36 puntos en juegos, el Sabalero se quedó con 20 unidades, lo que representa un poco más del 55 por ciento de rendimiento y efectividad.

Antes de recibir este sábado, a las 18, a Defensores de Belgrano en el Cementerio de los Elefantes para terminar la fase regular, Colón llega con seis partidos sin conocer la derrota, producto de tres victorias y tres empates.
Si todo sale bien, llegará al Reducido con una buena seguidilla invicta, casi con seguridad para definir el primer duelo en Santa Fe y con el aliento de su gente.
Decisiones puntuales del DT
Las decisiones que tomó el entrenador en cuestiones individuales muy específicas influyeron directamente en el mejorado rendimiento colectivo. Antes los llamados “accidentes del fútbol”, como la lesión del arquero titular y la irregularidad de los “socios” habituales de Rasmussen, Delfino jugó fuerte y acertó.
Le dio confianza al “Conejo” Tomás Giménez ante la grave lesión de Matías Budiño. Es más, muchos pedían en el Mundo Colón al juvenil Tomy Paredes antes que al ex arquero de Gimnasia de Mendoza. Hasta ahora, más allá que Budiño está entrenando a la par de sus compañeros, lo de Giménez (al arquero lo trajo Delfino en su primera etapa) es toda del DT.
En la cueva pasó algo parecido: los bajones de Pier Barrios obligaron a sacudir la cueva. Más allá de Olmedo y del ex Godoy Cruz, lo fueron preparando a Nicolás Thaller para que sea el socio de Rasmussen. De todos los jugadores del plantel, Thaller era el que menos había jugado y hoy es titular indiscutido.

Consolidar el binomio Federico Lértora-Agustín Toledo es otro de los puntos altos. Al “5” campeón le pidió que juegue más posicional y que no se desgaste tanto saliendo a los costados; al otro “5” lo liberó y ya tiene tres goles desde que Delfino es el entrenador.
En el debe, considerando el nivel excepcional de Ignacio Manuel Lago con goles, golazos y asistencias, sigue la búsqueda de un socio para el “10”. Ni Darío Sarmiento ni el “Wachi” García pudieron consolidarse, perseguidos por las lesiones. Sería el puesto a cubrir pensando en el Reducido, considerando que Alan Bonansea y Julián Marcioni serán los atacantes.
“Que el equipo de visitante pueda jugar parecido al de local. La soltura y la dinámica que tiene de local. Yo con eso ya creo que después lo técnico el equipo lo tiene y tenemos que mejorar eso”, decía el DT. El 2-0 indiscutible en la tierra de Tinelli solucionó, en parte, ese déficit anual del sabalero.
Ahora, con el famoso “Efecto Delfino” (seis sin perder y 55.6 de eficacia), Colón se despide este sábado a las 18 de local en la temporada regular contra Defensores de Belgrano en el Cementerio de los Elefantes y quedará listo para el Reducido. La ilusión del pueblo sabalero es muy grande. El sueño es tan “Grandote” como su entrenador.








