Toda la escenografía es de excelencia. La prolijidad de las muchas canchas que tiene el predio deportivo sabalero 4 de junio y el bonus de cómo está la principal, esa que Colón usa para después jugar en el Brigadier. Detalle más detalle menos, la cuidan tan bien como a la del estadio.
Delfino: “A la gente de Colón le digo una sola cosa: si vamos todos juntos, es mejor”
En una nota exclusiva con El Litoral antes de ganarle a Estudiantes, Iván Raúl Delfino tocó todos los temas. “Mi sueño es el mismo del hincha”, dice emocionado cuando llega el tramo decisivo del año.

Y después impacta lo que contará el mismo “Grandote” (así se lo apoda desde hace años en Sunchales y no “El Viejo” como en el ambiente del fútbol): los utileros, el cuerpo médico, la secretaría técnica con Colotto a la cabeza, la estructura de prensa con Maxii colaborando en todo, el área de inferiores (cuando llegamos, estaba Alejandro Russo) y todo su staff. La postal es un equipo de Primera División que fue campeón en Primera División.
La dura realidad, desde hace tres temporadas ingratas, marca otra cosa. Delfino acepta la nota después de un incoloro 0 a 0 con All Boys en Floresta. Ahí surgió la frase de “No pateamos al arco”. Son horas previas a jugar con Estudiantes de Caseros en casa: viernes al mediodía después del último entreno. Los jugadores se fueron un ratito antes de recibir las últimas coordenadas. “Hay que ganar” se escucha en el predio sin que nadie lo diga. En Colón, se sabe, mucho más estando en la “B”, hay que ganar siempre.
-Iván, cuándo te fuiste (en realidad, lo fueron) hace dos años…¿Pensabas que podías volver a Colón?
-Yo, la verdad que esas cosas se las dejo al tiempo. No me vuelvo loco por estar en los lugares. Si me llaman y a mí me conviene o nos conviene, estoy decidido a hacerlo, voy. No me voy con rencor de ningún lado, porque tener rencor es como llevar un ancla, así que tenés que soltar rápido. Cada uno va por su camino...
-La presión, imagino, es la misma o peor. ¿Qué notaste que cambió en Colón en estos dos años que no estuviste?
-La estructura sí, siempre se mejora. Se cambiaron algunas cositas de infraestructura, los materiales siguen siendo los mismos, las canchas siguen estando muy bien, las exigencias son las mismas. Pero más allá de la exigencia como profesional y la exigencia de la otra parte, tal vez por el sentimiento, voy a tratar de disfrutar lo más que se pueda. En esta etapa ya de mi vida no soy viejo, pero tengo mucho recorrido y te vas marcando, te vas machacando, entonces tratar de disfrutarlo, hacer todo lo que puedo hacer, hasta donde lo puedo hacer y no volverme loco.
- (Delfino mira a la nada y hace un largo silencio…)
-Sería una persona muy feliz como todos los hinchas de Colón si nosotros podemos dar el paso, eso no lo niego, es muy obvio, pero siempre con los pies sobre la tierra, ¿no? Y a veces tratando de que el corazón empuje más que la cabeza. La vida, la historia, la vida quiso que nos volvamos a encontrar. Ojalá que sea por un tiempo largo. Es lo que nosotros como cuerpo técnico, y yo especialmente como santafesino, como bien de la provincia, quiero que sea así.

-¿Cuánto demoró este segundo "sí" a Colón? ¿Lo tuviste que masticar?
-No, no, fue todo muy rápido porque conmigo se comunican después de la decisión del otro entrenador, de Ezequiel. Me vine para acá, ya no había mucho que presentarse me parece. Algunos a lo mejor me querían conocer un poquito más de cómo pensaba, nada más, porque no todos me pueden conocer, y arrancamos. Sí, fue rápido. Fue rápido pero con los tiempos necesarios.
-El otro día leí una frase del Bolillo Gómez, está dirigiendo en El Salvador: “Nos tendrían que echar a todos, somos un desastre". Vos dijiste el otro día en All Boys: "No pateamos un tiro al arco" y antes tiraste "Jugando así no vamos a ascender".
- (Delfino escucha y asiente con la mirada)
- Incluso puertas para adentro se escuchó en Floresta: "Muchachos, si con lo mal que jugamos no perdimos, si ustedes mejoran podemos ir para arriba”.
- (el entrenador de Colón se ríe)

-¿El jugador de fútbol está preparado para esas frases tan frontales?
-Está buena la pregunta que hiciste porque lo estábamos hablando justo hoy, ¿eh? Pero no solamente en esto, en lo que es el fútbol, sino también en la vida. Es difícil hoy en día cuando te dicen o se escucha: "A nosotros nos gusta que sean frontales". No les gusta que sean frontales porque hoy, sobre todo hoy con la cantidad de chicos que hay, muchos más jóvenes, cuando vos le vas frontal tal vez ellos se sienten como que vos no les tenés confianza y no lo miran del lado de que vos lo que querés es hacerlos crecer. Ya no está ese respeto de la experiencia o del mayor para el que te viene a decir las cosas en la cara. Entonces por eso suena a veces la forma de declarar que tenemos algunos entrenadores. A veces son... no tiene que ser chocante, es la realidad. No hay que engañar a nadie. O sea, si yo digo algo y lo digo es porque lo siento. En mi caso, primero siempre a los jugadores, siempre, porque son los que a nosotros nos hacen más o menos conocidos, más o menos notoriedad dentro de este ambiente. Siempre los jugadores primero, siempre. No hay que mentirle al jugador, no hay que mentirle. Sea doloroso o no, se enoje o no, a la larga te lo terminan reconociendo.
-A esta altura de la temporada, en el final y antes del Reducido, hay un parámetro: Colón sacó casi el 70% de los puntos de local y 37% de visitante. Eso ya marca lo que es el equipo, primero con Ezequiel y ahora con vos: Colón se siente cómodo con su gente en su estadio.
-Evidentemente los números son lo que son, los números son duros, son concretos. No pudimos encontrar la regularidad y tratamos de hacerlo en este tramo final que es el más importante.

-Hace un puñado de días, Colón sumó la figura de un psicólogo deportivo. ¿Qué sensación tenés de cómo está la cabeza de los jugadores de Colón?
-Es lo que te dije al principio en cuanto a la regularidad que tenemos que encontrar. Después de ahondar mucho en el tema mental estaría metiéndome en un terreno en el que no estoy muy ducho, como no lo estudié. Sí, evidentemente algo pasa porque el rendimiento merma o la falta de confianza. Los jugadores hoy en día tienen mucha exposición y más en un club con tanta exigencia y tanta pasión como es Colón. Eh, viven mirando redes y todos los jugadores jóvenes tienen poco carácter ante la frustración, ¿eh? Entonces es un combo que a lo mejor un profesional te puede ayudar a salir más fácil o no, en más o menos tiempo, no lo sé, eso no lo sé.
-En el fútbol todo el mundo pide tiempo. Charlaba con Colotto el otro día y Diego me decía "Fíjate, Madryn sostuvo una idea, dos veces llegó a la final, está cuarto. Fíjate Otta en Morón, dos años de proceso, está peleando arriba". El tema que no se puede pedir tiempo en Colón. En la B, Colón, es un club sin reloj, Iván…
-Sí, estoy totalmente de acuerdo con vos. Por eso esto es tan lindo, una vorágine hermosa. La exigencia es hermosa, pero por eso digo yo, es difícil no mezclar, pero yo no me voy a enfermar por hacer lo que más me gusta. Ojalá se dé, ojalá se dé.
-¿Qué le decís a la gente de Colón en medio de esta ansiedad?
-Lo único que puedo decir es que es mejor que estemos todos juntos, mucho mejor que estemos todos juntos. Pero después, ¿qué le vas a pedir? Gasta el poco mango que tiene para ir a la cancha para disfrutar. Nosotros nos tenemos que dedicar a hacer lo mejor posible y tratar de lograr el objetivo, que es difícil.

-No hay plan alternativo, el objetivo es uno solo en Colón…
-Claro que es difícil. Sí es cierto también... todo es cierto de los dos lados y nosotros estamos en una función donde tenemos que manejar. En el caso mío, el caso de todos los entrenadores, potenciarlo porque el club donde estamos es grande nacionalmente. Yo tengo que manejar el cuerpo técnico, son cinco, tengo que manejar 30 jugadores, todas cabezas distintas, tengo que manejar... manejar en el sentido de que están en mi cabeza... el cuerpo médico, los utileros, toda la gente que cuida el predio... mirá cómo está el predio...Tengo que manejarme con los dirigentes, los periodistas, las conferencias de prensa, los hinchas. Entonces, si vos no encontrás un equilibrio, en un momento derrapás y empezás a hablar pelotudeces. Yo no quiero morir por la boca, prefiero que sea por los actos.
-Falcioni, caliente, dijo el otro día: "Yo no soy boludo, yo sé cuándo me cagan", y lo dijo en una conferencia de prensa
-Lo escuché
-Te la hago corta: ¿Cuándo terminó el partido contra Godoy Cruz en Mendoza te diste cuenta que te habían cagado con los fallos?
-Te das cuenta en todo

-¿Y qué hacés como entrenador?
-Primero decir las cosas al que le tenés que decir en el lugar donde se la tenés que decir, de distintas formas, pero se lo tenés que decir. Y después, yo creo que todos los que sobrevivimos al fútbol de ascenso tanto tiempo, siempre fue a favor y siempre fue en contra. Entonces, que te duele, te duele, pero o ladrón o policía, como se dice. Si cuando te tocó a favor por distintas circunstancias no abriste la boca, cuando lo tengas en contra tratar de digerirlo lo mejor posible. Vos me decís "pero la vida es así". La vida es así, tenés que sobrellevar y tratar de no hacer una psicosis en el grupo, en el plantel que tenés, para que vean fantasmas todos los fines de semana.
-Es como la liga de los sábados, si no entrás al área es muy difícil que te den un penal, ¿no? Más o menos…
-Es muy difícil, es muy difícil. Entonces es para hablar muy largo y tendido, y de muchas cosas que no hay que tocar, y hay que tener esos famosos pactos no escritos en el fútbol.
-Siempre hay que ganar en Colón y en cualquier club, pero en Colón están más apurados. ¿Un objetivo a corto plazo sería esa regularidad, Iván?
-Que el equipo de visitante pueda jugar parecido al de local. La soltura, la soltura y la dinámica que tiene de local. Yo con eso ya creo que después lo técnico el equipo lo tiene y tenemos que mejorar eso.
-Lago, Sarmiento, “Wachi”…¿pueden jugar los tres juntos?. Es algo que hoy no se pudo ensayar porque nunca tuviste a los tres disponibles al mismo tiempo…
-Y no…no pudieron estar por distintas circunstancias. Mientras vos tengas una estructura defensiva sólida que pueda sostener ese tipo de jugadores, sí pueden jugar juntos. Pero después tienen la obligación de correr. En el fútbol que vos jugabas en el campito con tus amigos, si no corrías no jugabas, así fueras patadura o tuvieras el mejor talento.

-Eso de ocupar espacio en el retroceso…
-Sí, hoy si no corrés o no tenés la intensidad para hacerlo, dos jugadores ya es muchísima diferencia en un plantel. Tienen que cumplir las funciones tácticas, las tienen que cumplir todos.
-Ingeniosa la frase del otro día en Floresta: “Muchachos, con lo mal que jugamos no perdimos, imagínense cuando mejoremos". Es agarrarte de algo positivo…
-Siempre hay algo positivo. No te hicieron goles, no tuviste lesionados y no perdimos. Siempre hay cosas positivas en todo, en todo. Porque si solamente miramos lo negativo, vivís siempre con dudas, y en esto del fútbol las dudas se transmiten más rápido que las cosas buenas. El fastidio se transmite más rápido que lo bueno. Entonces, necesitamos tener 30 leones, 30 fieras, que al que le toque se tire de cabeza, trabe, y cuando tenga que jugar, que juegue. El fútbol sigue siendo sencillo: defender bien, atacar bien, hacer goles, y no le busquemos mucha más vuelta.
-En toda la nota, la palabra que más usaste fue esa de “regularidad”. ¿Ese sería el mensaje final al hincha de Colón antes del Reducido?. O sea tipo: "Encontremos regularidad en estos cinco partidos para entrar al mata-mata"…
-Es lo que vine diciendo hace... creo que hace 15 días. O sea, ¿para qué estamos primero? Para tratar de pelear hasta el primer puesto. Cuando numéricamente se empezó a hacer difícil, hay que ser realista y apuntar enseguida a otro desafío. Atacar otro desafío enseguida. La idea es entrar ahí entre los cuatro, estar dentro de los ocho y después es otro torneo, ya se juega de otra forma.
-En la semana Grelak me decía "Colón se va a agrandar en el mata-mata. Porque lo conozco a Iván, porque sé lo que es el club y porque conozco a algunos jugadores". Esa también es la sensación. La gente dice las dos cosas: 1) "Hoy no estamos bien, tenemos que estar mejor”; 2) “Después, a Colón después tiene que aguantarlo en un mata-mata"…
-Por eso digo, por eso digo que si estamos todos juntos, mucho mejor, mucho mejor. O sea, que las debilidades que hemos demostrado hasta ahora las empecemos a cicatrizar y empecemos a hacernos más fuertes en todo sentido, ¿no? En los primeros minutos en nuestra cancha, la gente apoyando y que el equipo pueda contagiar lo más que pueda. Yo creo que si logramos ese combo... primero la clasificación, después si logramos ese combo, va a estar lindo, va a ser un desafío precioso para afrontarlo. Ojalá. No quiero que me gane la ansiedad, pero preparados vamos a estar, de eso olvidate. Preparados vamos a estar.

-Lo dijo Alonso el otro día: "No hay segundos objetivos en Colón, tenemos que ir por el ascenso"…Es plata o mierda, como dicen los españoles, ¿no?
-Por eso tomamos estos desafíos nosotros... porque todos te dicen "vos estás loco, ¿cómo vas a ir ahí?". Digo: pero si nosotros no tenemos este tipo de desafíos en nuestra carrera —no hablo de lo personal, hablo de lo profesional— que te alimenta, que te genera adrenalina, que todos los fines de semana alegrás o entristecés a un montón de gente que está atrás de todo esto... ¿Decime cuántas personas pueden tener ese privilegio de que te puteen o que te aplaudan, para bien o para mal...?
-No falta nada, se viene el mata-mata
-Vamos a trabajar para eso y para tratar de darle una alegría a la gente de Colón.









