Con 29 años, 178 partidos como profesional y 25 goles, el cordobés Franco Manuel Garcia ya es el primero de los cuatro nuevos pasajeros que se subirán al Colón de Ezequiel Medrán para la segunda parte de la temporada de ascenso en la Primera Nacional. El “Wachi”, filoso atacante que es como lo conocen en el mundo del fútbol, ya está en Santa Fe.
Del poker de ases, Medrán ya tiene al primero en Colón y asoma el segundo
Colotto había buscado al “Wachi” García en verano, no se pudo y lo termina fichando en invierno: será uno de los cuatro refuerzos para el Sabalero que busca el ascenso. Viene de jugar en Primera: cinco partidos en Newell’s y un gol valioso para Kudelka.


Lo buscó en verano, fichó en invierno
En el verano, cuando se armó el nuevo Colón, el secretario deportivo de la entidad del Barrio Centenario lo había intentado sumar, pero en ese momento apareció Newell’s Old Boys de Rosario y lo encandiló con las luces de Primera División. Ahora, será refuerzo del “Negro” para ir por el sueño de volver a Primera.
El futbolista llegó en horas de la tarde del lunes a la capital de la provincia, superó la revisión médica, firmó el contrato (en AFA por 18 meses; el privado por medio año) y ya está a disposición de Medrán: podría debutar, si el DT así lo dispone, el domingo 5 de julio frente al Deportivo Madryn en el sur del país.
Sus inicios fueron en Córdoba y así lo presentaba La Voz del Interior cuando explicaba su historia dentro del fútbol. “Franco García tiene unos 10 años y llora porque quiere aquellos botines que ve en la vidriera. Los más caros. Los de allá arriba.
Los que su papá Juan, taxista de profesión, y su mamá Adriana, vendedora de ropa, no pueden comprar. Franco quiere volver a barrio Mosconi y jugar en la "Placita del Tigre" con esos timbos flamantes. Quiere gambetear a todos como lo hace siempre”.
Pero la realidad lo golpea. Va a volver a casa con los botines más baratos, los que permiten los bolsillos de una familia con cinco hijos (Jesica, “Maxi”, Gonzalo y Agustín) y muchas necesidades.
Franco García, entiende que ese esfuerzo de sus viejos tiene que valer la pena. Que tiene que seguir luchando. Que se tiene que esforzar. Y que tiene que triunfar con eso que ama: la pelota. Dio sus primeros pasos en Villa Azalais y, a los 9 años, su papá lo llevó a Racing, el club que es su segunda casa.
“Cuando era chico era ir a tomar el té y escaparme para jugar al fútbol todo el día. En la plaza, con los chicos del barrio. Siempre con el potrero, que es lo que hago hasta el día de hoy.
Mi juego es ese, más allá de que fui aprendiendo y sumando cosas. Soy lo que soy gracias al potrero”, le cuenta a Mundo D ese delantero de la Academia. García es potrero, cuarteto, baila para acá, baila para allá y define contra un palo. Y viene bien de abajo, muy.
“No sé qué hubiera sido de mi vida sin el futbol. Es lo que me ha salvado de las malas juntas, de la esquina. Yo ya sé lo que es malo. Cuando Racing descendió estuvimos como tres meses sin jugar y tuve que hacer changas para poder traer plata a mi casa. Laburé en un kiosco, hice lo que pude para salir adelante.
Nosotros no ganamos plata y hasta he puesto de mi bolsillo para jugar en Liga Cordobesa. Todo sea por Racing... me siento un jugador hincha y voy a dar todo para sacarlo de esta categoría. Los meses jugando en la Liga fueron muy difíciles. Obviamente uno no gana plata. Se juega por amor al fútbol y a la camiseta”, se sinceraba el “Wachi” en sus inicios.

Cuando Colón lo buscó en el verano, era el mejor de San Martín de Tucumán, pero apareció Newell’s con la vidriera de Primera. A lo largo de la primera mitad del año disputó ocho partidos con la camiseta rojinegra, acumuló 219 minutos en cancha y convirtió un gol.
Su aporte más destacado llegó justamente en su primera titularidad, cuando marcó en la victoria leprosa frente a Central Córdoba en Santiago del Estero.
Sorpresivamente, por cuestiones económicas, quedó libre. “Newell’s Old Boys informa que este lunes se firmó la rescisión por mutuo acuerdo del contrato que unía al futbolista Franco García con la institución. ¡Éxitos, Franco!”, confirmaba NOB en sus redes sociales a principio de junio. Ahora, ya es refuerzo de Colón.
García trae su apodo por el grupo de cumbia "Los Wachiturros", que explotaron en 2011. “Un día un compañero me dijo: ‘Sos uno de los Wachiturros’. Y quedó. Jugadores, técnicos, todos en el club me conocen como ‘el Wachi’. No me molesta… Ya quedó”, reconoce quien debutó en la Primera de Racing con 17 años.
Del "Wachi" al Sultán de Riestra...
Con el “Wachi” García como primer refuerzo, el segundo está al caer y será alguien con potencia goleadora para acompañar a Bonansea. Del sueño de Callejo (complicado sacarlo de Perú), al ruido renovado por Bruno Nasta (San Miguel no lo quiere largar) a esta realidad palpable de Jonathan Herrera, goleador histórico de Riestra.
Jonathan "Sultán" Herrera, clave en un 2-2 con Vélez del año pasado, alcanzó los 130 goles con la camiseta de Deportivo Riestra y quedó como máximo goleador en la historia del club.
En la máxima categoría, su rendimiento se reparte entre distintos equipos: convirtió siete goles en 26 partidos con Central Córdoba, logró seis tantos en 29 encuentros en Independiente y aportó cinco goles en 36 presentaciones con Patronato. Su paso por San Lorenzo fue breve y sin anotaciones, completando cuatro apariciones sin poder marcar.
Desde su llegada al Malevo anotó en todas las categorías en las que jugó con la institución: en la Primera D marcó 27 tantos en 33 partidos; en la Primera C, 19 en 22; en la B Metropolitana, 54 en 100; y en la B Nacional, cinco en 11 encuentros. Ya en la Primera División, suma 21 goles en 65 presentaciones. En Copa Argentina,cosechó cuatro en ocho oportunidades.
En total, suma 215 goles en 527 partidos oficiales repartidos entre los nueve clubes que defendió. Se consolidó como uno de los delanteros más eficientes en el Ascenso de los últimos años y es el gran sueño sabalero en este mercado de invierno.








