Entró una de las que no entraron el otro día gracias a “Tarra-gol”
Más allá de la carambola, todo lo hizo el punta: se tiró atrás, armó la jugada, fue a buscar y se metió de cabeza para hacer explotar al 15 de Abril. Tiene 7 goles en 25 partidos y se fue ovacionado en López y Planes.
"Tarra-gol" convirtió tras una sequía de dos partidos. Foto: Manuel Fabatía
La gente llegó para ocupar sus lugares en el 15 de Abril y todavía parecían estar dando vueltas los goles desperdiciados contra San Lorenzo de Almagro hace apenas un puñado de días. Ahora, contra un Aldosivi también golpeado, arrancaba la seguidilla de tres partidos en apenas siete días, lo que podría ser determinante dentro de una semana para saber para qué estaba el Unión de Madelón en este primer semestre del fútbol criollo.
Sin repetir esa máquina de despilfarrar goles de su última presentación en casa, el Tate fue más que el “Tiburón” en esos primeros 45 minutos, pero otra vez con sin poder de fuego ni mano de nocaut.
El partido, en líneas generales para ese capítulo inicial, un bodrio. No había pasado nada en la primera media acción y hubo de todo en el cuarto final: mano de penal pedido por el local, situaciones otra vez desperdiciadas, roja pedida por el visitante y un tumulto de potrero.
Después de ese reclamo de mano, la jugada siguió, Del Blanco armó una barrida espectacular por izquierda, limpió gente, quebró cintura y la pelota se fue desviada. Era un golazo y no fue nada. Antes, cuando todo arrancó de un tiro libre, otra vez muy bien Rafael Profini generando la infracción.
A los 31, un minuto después, buena “picadita” de Palacios por derecha y la volea de Tarragona a cualquier lado. Tres minutos después, la jugada de Vargas fue por derecha la copia fiel de Del Blanco por izquierda, pero cuando el “4” la estaba por terminar, se metió Palacios, derechazo frontal y las manos del golero visitante.
Antes del final, dos más. Primero, diagonal al vacío de Estigarribia, taco a la carrera con ojos en la espalda y otra vez la mira pifiada de Tarragona para ir al gol. Después, uno de los mejores, Profini, buscando el arco desde lejos.
El Unión de Madelón sigue sin perder en casa. Foto: Manuel Fabatía
En medio de un capítulo inicial chato, Unión fue más, con un dato obsceno: Mansilla realmente sobró entre los 22 protagonistas, porque Aldosivi no lo incómodo en ningún momento.
Madelón mandó a la cancha a Misael Aguirre por lo mismo de Fragapane de siempre (o sea nada) para buscar no dar tantas ventajas. Sin embargo, la primera del complemento fue para la visita: se la “morfó” Palacios, contra de la visita, mal parado Unión en el fondo y el ex tatengue que perdonó la vida a la carrera. Al toque, Tarragona tiró un sombrerito y pidió un penal que no fue.
A los 18 minutos, Leo mandó a Diego Díaz por Estigarribia y a Cuello por Palacios, en algo que había avisado: la rotación pensando en el cansancio. Misa se fue a la derecha, cambió de lado y Cuello a la izquierda. Así nació el gol que armó y terminó el oficio de Tarragona: el “9” la abrió a la derecha, el pibe le metió rosca, hubo desvío, carambola, caño y el punta que nunca se fue de la jugada se tiró de cabeza al gol. Todo del punta: 7 goles en 25 partidos desde que se puso la camiseta del club que es hincha.
En eso de rotar por el cansancio, también le tocó a Del Blanco: adentro Solari. De ahí hasta el final, siempre estuvo más cerca Unión de sellar el 2-0 que Aldosivi de empatar, salvo por un fusil que el mismo Tarragona salvó de cabeza cuando Mansilla volaba.
El oficio y las ganas de Tarragona, esta vez, marcaron justicia; todo lo contrario de lo que había pasado en el último juego contra San Lorenzo. Son tres puntos vitales en medio de la seguidilla y antes de jugar dos partidos seguidos de visitante: el jueves en Junín y el domingo en Córdoba.
Unión pudo volver al gol para el público tatengue. Foto: Fernando Nicola
Esta vez, entró una de todas las que no entraron el otro día, Unión ganó, la gente festejó y Madelón acomoda con tres puntos los números de un inicio complicado para el Tate.