En la previa, en las calles y en las tribunas de la comarca rojiblanca de López y Planes, más clima de cumpleaños que de partido de fútbol que podía definir dos cosas: 1) la casi segura clasificación de Unión a los “mata-mata” en caso de gana; 2) el principio de la reconstrucción de Newell’s, gambeteando del descenso de la mano del siempre querido FDK, en caso de volver a sumar en Santa Fe.
¿Jugar el “mata-mata”?: Complicado, este Unión se mata solo en defensa
Newell’s aprovechó que Unión (atacando) volvió a jugar contra Unión (defendiendo supuestamente) y se llevó todo del 15 de Abril. Le queda Vélez en Liniers y Talleres en casa: quedó “colgado” y al límite.

Antes de los dos minutos, le quedó una a Tarragona y le metió mecha de una. Y antes de los cuatro, apareció la jugada en modo F1 por la velocidad: otra vez Palacios (es de esperar que ahora Beligoy no anule los centros de derecha a la carrera), pase-gol y la cabeza mejorada de Marcelo Estigarribia en el arco de “La Bomba” donde explotó el gol. Así, el “Chelo”, con mejores números que nadie: tres de tres. Esa frase de Madelón, de hace un par de fechas, cotizaba en bolsa: “Tarra le dio el penal (con Riestra) para ver si se agranda y se le abre al arco”. Después de esa cortesía de Tarragona, dos goles seguidos de cabeza.
Unión, que ganaba, era una tormenta por las bandas ante su gente en Santa Fe. ¿Vargas?: sí. ¿Del Blanco?: sí. Pero “Pisadita Palacios” se subía al podio en silencio y se llevaba el ruido de todos los aplausos: toda del “20” tatengue, que hace tiempo viene siendo determinante para que el Tate sea uno de los equipos con más llegadas y gol de la Argentina.

A los 13 minutos, el “Espinoza Show” a full en Santa Fe: tiro de esquina para la “Lepra”, auto-rebote en Estigarribia, revolcón de Mansilla, gritos de los jugadores de Kudelka y el juez que deja seguir. Al toque, estando en juego y sin esperar que salga la pelota, frenó el partido, fue al VAR y validó lo que mostraron las cámaras: la pelota entró toda.
En un ratito, el Unión ofensivo se dejaba empatar por el Unión infantil, vulnerable y mediocre para marcar de arriba en su área propia: otro gol de cabeza más (ahora Estigarribia y/o Mansilla en contra) para regalar el empate. Otro empate más rifado por marcar de mal en peor en el área propia. Así, más que jugar contra Newell’s, era “Unión contra Unión” en el 15 de Abril.
A los 27 minutos del primer tiempo, quedó abierto y mal parado el Tate en el fondo: de milagro no fue gol de Herrera de cabeza entrando a la espalda de Vargas, cabeceando solito por el segundo palo en el arco de la Redonda. Al toque, todo Newell’s pidió penal por un cruce de Vargas en la zona de Del Blanco, después del tiro de esquina.
Así como Palacios molestaba a la “Lepra”, Mazzanti lo enloquecía a Del Blanco. Otro tiro de esquina, Tarragona que la saca para el medio (los libros de los defensores marcan todo lo contrario) queriendo dar una mano, ninguno de los dos “5” parados posicionalmente en zona de segunda bola o rebote y golazo de zurda a la carrera. En síntesis, más allá del zurdazo casi misil de Russo, otro error/horror defensivo después de una pelota quieta en contra en el área de Mansilla. Lo mismo: Unión ataque 1-Unión (no) defensa 2. Es más, antes del final de la etapa, Scarpeccio se comió el 3-1 de la “Lepra”…¡para variar de cabeza adentro del área de Unión!.
Antes del final de la etapa, Reinatti atajó un penal a la carrera: a la salida de un córner y estando tapado, se lo sacó a Profini, abajo y al lado del caño. Se iban al descanso en ese modo: Newell’s festejando y Unión perdiendo 2-1 contra Unión.
Unión volvió del descanso con Palavecino (por Cuello) en cancha y su destino parecía marcado: antes de los dos minutos, se la bajó con calidad Profini y otra vez se perdió lo que pudo ser gol de Unión para empatar en casa. No hay caso por ahora: no se le abre el arco al ex Defensa y Justicia con la rojiblanca a bastones.
Unión, con el corazón en la mano, atacaba y llegaba pero chocaba siempre con Reinatti, el arquerito visitante y figura de la cancha en Santa Fe: resolvía con las manos pero también con el reflejo de los pies. Sobre filo del cuarto de hora, Leo mandó a Menossi por Profini buscando frescura.
A los 26 minutos, Espinoza le perdonó la segunda amarilla a Vargas y lo dejó en cancha cuando todo Newell’s pedía la expulsión del “4” tatengue. Y para sentenciar la frase de “Unión pierde contra Unión”, Maizón le dio un pase gol al “Colo” Ramírez (camino a uno de los bloopers del año), Mansilla salió a la nada misma y la visita gritó el 3-1 casi sin despeinarse en Santa Fe.
Lo que vino después fue nerviosismo, gritos, apuro y desesperación en el local. Hasta que Reinatti demostró que era humano, dio rebote y Menossi la mandó al 2-3 cuando quedaban cuatro más el adicional.
Fue apenas un espejismo, porque a pesar de DAD por Maizon como manotazo final de parte de Madelón, Unión fue pelotazo y Newell’s un candado cerrado. Un golpe durísimo ante su gente, con la sensación que hace rato que “Unión contra juega contra Unión”. El que ataca, llega y hace goles contra el que defiende y se hace los goles solito. Así, jugar “mata-mata” es imposible. Simple, este Unión se mata solo.







