Unión tendrá que ir a definir buena parte de sus chances de clasificar, a una cancha en la que hace más de 8 años que no gana. En Vélez, el último triunfo fue en noviembre de 2017, en el marco de una Superliga 17-18 que se recuerda porque significó la vuelta de Madelón al club y la formación de un equipo que se recitaba de memoria y que se fue consolidando a medida que pasaron los partidos, olvidándose de la lucha por la permanencia para pensar en la clasificación copera que finalmente se consiguió el 12 de mayo del año siguiente, cuando Unión le ganó a Independiente con un gol de Franco Soldano, en Santa Fe.
La última vez que Unión ganó en la cancha de Vélez, fue con Madelón de entrenador
Pensando en el lunes que viene, la primera decisión es definir quién entrará por Estigarribia, que llegó a las cinco amarillas. Miguel Scime justificó la decisión de Espinoza de no mostrarle la segunda amarilla a Vargas, contra Newell’s.

Esa última vez en cancha de Vélez, fue 2 a 0 a favor del Tate, renunció Omar De Felippe (que era el técnico de Vélez) luego de ese partido y Unión alistó a Castro; Damián Martínez, Gómez Andrade, Bottinelli y Bruno Pittón; Zabala, Mauro Pittón, Acevedo y Fragapane; Gamba y Soldano. Como ya se expresó, un equipo que se recitaba de memoria y que logró un buen funcionamiento, con dos delanteros que se conocían muchísimo y un Fragapane que llegó de última y que se consolidó a partir del momento en el que Madelón lo “improvisó” como volante por izquierda cuando se lesionó Aquino, pues el puesto natural de Fragapane, hasta ese momento, era el de delantero.
Vélez, en tanto, tenía a Rigamonti; Gastón Díaz, Amor, Grillo y Brian Cufré; Correa, Nicolás Domínguez, Caseres y Delgadillo; Vargas y Maximiliano Romero.
Los goles de Unión en ese partido fueron convertidos, precisamente, por Gamba y Soldano, en tanto que Madelón ordenó los ingresos de De Iriondo, Balbi y Guillermo Méndez. Después de ese partido, Unión fue tres veces más a jugar a la cancha de Vélez y apenas pudo rescatar un empate, porque en los otros dos partidos se vino con sendas goleadas a Santa Fe.

Visitante: la condición menos beneficiosa
El partido del lunes se da también en el marco de una campaña de visitante que no ha sido para nada buena. El año pasado, Unión se hizo fuerte afuera y logró victorias importantes. Esto no ocurre en el 2026, al menos hasta el momento. Hubo un partido en el que la victoria estaba prácticamente “abrochada” (contra Independiente, cuando ganaba 3 a 0) y se tuvo que conformar con un empate. Y en los últimos partidos afuera, cayó ante Defensa y Justicia con un jugador de más y ante Estudiantes, en un partido que ganaba y que también se lo dieron vuelta.
Las cinco amarillas de Estigarribia obligarán a un cambio, aunque el técnico dejó picando la posibilidad de hacer modificaciones, incluso de esquema. La grieta en el rendimiento, entre titulares y suplentes, sigue siendo grande. El viernes entró Palavecino en el segundo tiempo. No se escondió, alternó buenas y malas, se mostró para buscar la pelota y eso es lo que se puede rescatar de un jugador que es resistido por la gente, pero que no entró mal ante Newell’s.
De todos modos, Madelón sacará sus conclusiones luego de haber observado el partido de Vélez ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro. Quedan varios días para el partido, tiempo suficiente para que se prueben las modificaciones que podría tener la formación titular, aunque la clave de la derrota del viernes estuvo dada en el flojísimo trabajo defensivo (literalmente, Unión “se hizo dos goles solo”), en el desaprovechamiento de tantos avances sobre el arco adversario y también – vale la pena decirlo – en el muy buen trabajo de Reinatti, el joven arquero de Newell’s que fue, junto con Mazzanti, lo mejor en el equipo de Darío Kudelka.
Para Scime, Vargas llega primero
A propósito de la jugada de Vargas en el segundo tiempo, cuando se arrojó al piso con los pies hacia adelante para disputar la pelota con un rival, estando amonestado, el ex árbitro y director del Instituto de Formación Arbitral, Miguel Scime, se refirió a esa maniobra.
Aunque el partido se demoró varios minutos, Yamil Possi en el VAR, acompañado por Gerardo Lencina como asistente del VAR, nunca llamaron a Espinoza para que analice la jugada.
“Se observa de manera clara que el jugador de Unión es quien llega primero al balón, logrando jugarlo de forma lícita”, señaló Miguel Ángel Scime.
El referente de árbitros explicó a través de X que luego de que el jugador del Tate toca la pelota “el contacto que se produce es consecuencia de la acción del jugador de Newell’s, quien provoca el mismo al continuar su desplazamiento e impactar contra el adversario, sin que exista una infracción previa por parte del defensor”.
Además, Scime agregó que luego del análisis del VAR se detecta que no hubo infracción ya que “el jugador que disputa el balón lo hace en forma correcta y el contacto no es producto de una acción imprudente, temeraria ni con uso de fuerza excesiva”.









