En el Paseo de las Tres Culturas, corazón del casco histórico de esta capital, se erige un reloj de sol. Por 29 años estuvo ahí, pues se inauguró en noviembre de 1997. Recibió el escarnio de ser vandalizado; le robaron partes de mármol; lo pintaron, le pagaron algunas pegatinas y, para colmo, le sustrajeron los bolardos alrededor de La Esfera.
El curioso reloj de Santa Fe que marcó mal la hora durante casi 30 años y ahora fue reparado
Se trata del emblemático reloj de sol ubicado en el Paseo de las Tres Culturas. Cuando se inauguró, en 1997, marcaba la hora fuera del cuadrante. El Prof. Jorge Coghlan explicó la historia de este dispositivo, y cómo se restauró.

Tiene un “Gnomon” o varilla orientada hacia el Polo Sur. Y la Esfera o Cuadrante es la superficie plana donde están grabadas las líneas horarias. A medida que la Tierra gira sobre su eje, el sol cambia de posición aparente en el cielo; con ello, el Gnomon bloquea la luz y proyecta una sombra sobre el cuadrante.
Es decir que da la hora de acuerdo a la posición del sol, desde principios físicos y astronómicos. Lo curioso es que desde que se inauguró, marcó mal el tiempo. Cosas del destino: debieron pasar todos estos años para que, finalmente, este error de cálculo fuera corregido.
Iniciativa del CODE
Este reloj solar fue emplazado por el Centro de Observadores del Espacio (CODE) y otras entidades. “Gestionamos desde hace dos o tres meses con el municipio capitalino la posibilidad de corregir algo que se hizo mal en el año ‘97”, le dijo a CyD Litoral Jorge Coghlan, especialista en astronomía y referente del CODE.

En aquel entonces “hicimos todos los cálculos; pero el denominado estilo (varilla), que después va a marcar la sombra (del sol), se colocó mal. Y desde esa época el reloj siempre proyectó la sombra fuera del cuadrante. Hicimos gestiones con todos los gobiernos para modificarlo, y la actual gestión municipal tomó nuestro pedido”, explicó.

Así, trabajó personal municipal en el retiro y corrección del estilo (varilla). Esto es, se corrió a un lugar donde ahora sí, la sombra se proyectará -tanto en invierno como en verano- dentro del cuadrante solar. “Ahora sí marcará la hora de forma correcta. La varilla fue corrida de su lugar original cuatro o cinco metros, aproximadamente”.
El referente del CODE contó un detalle: “Cuando la gente vea la sombra a la hora 12 y mire el reloj de sol, van a ser las 13 horas. No hay que olvidar que tenemos una hora adelantada. El mediodía solar es aproximadamente en promedio a las 12 horas”.

¿Por qué? “Porque es el momento en que el sol pasa en la parte más alta del cielo, en el meridiano nuestro, que es un semicírculo imaginario que va del Polo Norte al Polo Sur. Entonces, cuando el sol llegue a la mayor altura, se verá proyectada en el reloj la sombra más corta, que marcará el meridiano”, expresó.
El inicio
Cuando se instaló el reloj, en 1997, eran otras las épocas: no había el instrumental tecnológico avanzado como existe en la actualidad. “Recuerdo que no teníamos ni GPS ni nada por el estilo… El trabajo lo hicimos con alumnos de la Escuela Normal Superior San Martín, donde dábamos el taller de Astronomía en 4to. y 5to. Año”, rememoró.

Es decir que la medición se hizo de la forma más primitiva, “con un arco de madera, una plomada de pescador, esperando el sol al mediodía, con los chicos... Así se hizo la medición en aquel entonces. Ahora, al ser corrida donde debe estar, la sombra del cuadrante quedó perfecta. Ya la medimos con un GPS”, contó Coghlan.
El experto en astronomía dijo también que no habrá una reinauguración oficial del emblemático reloj: se puso el valor y se reparó. Faltan algunos detalles estéticos, puesto que después de tantos años el dispositivo padeció algunos problemas, como por ejemplo las vandalizaciones.

“Lo habían revestido con mármol, y esos mármoles se fueron rompiendo. Ahora quedó en la forma original como fue al principio, todo de acero inoxidable. Se tiene que pulir y en estos días le pondremos el estilo que será como una ‘lanza’, la sombra más finita y que va a marcar la hora de forma correcta”, precisó.
El trabajo del Centro
Consultado sobre cómo viene trabajando el Centro de Observadores del Espacio, Coghlan contó que en estos días pasaron los alumnos de ocho escuelas, que en algunos casos vinieron en dos micros de distintas localidades de la provincia de Santa Fe. “El planetario genera mucho atractivo”.
“Todos todos salen fascinados. Se trata del planetario más moderno de América Latina. Y es la representación del cielo real de manera virtual (se vuelve imposible mirar al cielo así hoy en las grandes ciudades; hay que ir a zonas desérticas). Se observan estrellas de sexta magnitud, que es lo máximo que ve nuestra vista, la vía láctea: es algo maravilloso”, cerró.











