Hay historias imposibles de no ser contadas, y quizás ésta sea una. Dos niñas, una de cinco y otra de ocho años, vivieron por un largo tiempo en un ranchito que estaba pegado a un basural. Lo más parecido a vivir al lado de un “infierno” de olores nauseabundos, ratas, víboras y demás alimañas.
La conmovedora colecta para hacer el piso a la casita donde viven dos niñas con saturnismo
Padecen esta enfermedad por haber vivido en un rancho pegado a un basural. Necesitan un piso de material en su nueva vivienda para que el cuadro no se agrave. Los scouts de La Loma pusieron manos a la obra: la solidaridad como ejemplo.

Con el tiempo se mudaron a otra residencia, también muy humilde, junto a su familia. Pero como consecuencia de haber vivido al lado de la inmundicia de un basural, contrajeron saturnismo, una enfermedad que se produce justamente por la intoxicación por plomo, y por haber estado en contacto con la basura y sus elementos contaminantes.

El lugar donde transcurre esta situación es el barrio La Loma, en el noroeste de la ciudad de Santa Fe. Por esa enfermedad, las niñas no pueden estar en contacto con la humedad. Y en la casita actual donde están viviendo no tienen piso de material, sino de tierra. Estar en contacto con la humedad y la tierra puede ser un agravante para dicha patología.
Cadena solidaria
En el barrio La Loma santafesino, las carencias y las vulnerabilidades sociales son urgentes, y de todos los días. No dan tregua. Allí, desde hace 15 años se forma y trabaja el grupo de Scouts de La Loma, ligados a la parroquia Nuestra Sra. del Rosario del Salado.

Inmediatamente, los chicos scouts decidieron poner manos a la obra y ayudar a estas dos niñas con saturnismo y a su familia: decidieron ellos mismos construir el piso para que las pequeñas no padezcan el agravamiento de esta patología. Además de esta actividad solidaria, se preparan para celebrar sus 15 años (ver abajo, El Champaquí).
Pero claro: ganas y manos para hacer el trabajo sobran; lo que faltan son los fondos para adquirir ladrillos y demás materiales para hacer el piso. Entonces, lanzaron un bono contribución de apenas 3 mil pesos. Quien adquiera un número, puede participar por dos premios: una canasta de alimentos, y un pollo al horno con ensaladas.

La gente que quiera colaborar puede donar materiales de construcción (cemento portland, chapas), comunicándose con el grupo: en Facebook “Grupo Scout De Barrio la Loma”, y en Instagram, @gruposcoutdebarriolaloma. El sorteo será el sábado 15 de agosto, en la víspera del Día del Niño, por Lotería Nacional Nocturna.
Valor de servicio
Wilfredo Torres es el primer Jefe o Dirigente del grupo nacido en La Loma. Desde los 13 años se formó como scout: hoy tiene 27. En diálogo con El Litoral, contó que esta colecta solidaria nos afectó mucho, porque en esa familia afectada hay un Rover de Partida (integrante) de los scouts”, cuenta el joven.

Entonces, “como agentes del cambio social que debemos ser, nos movilizamos rápidamente para que ellos tengan una casa hecha de material, una vivienda digna. Más aún teniendo en cuenta la enfermedad de las dos nenitas”, explica Torres.
Con todo, la idea es primero hacer la base, que es el contrapiso, y luego la carpeta para que las niñas tengan su piso de material y no estén en contacto con la humedad ni la tierra, porque eso puede agravar la situación que padecen”, añade. La casita tiene paredes de chapa; se alcanzó a hacer el cimiento, pero hasta ahí se llegó.
“Siempre tratamos de ofrecer estos servicios para la sociedad, pero este servicio es bastante significativo. Porque las dos niñas corren peligro de que su desarrollo vital sea más lento que lo habitual (por la enfermedad), o que se agrave el cuadro”, cuenta.
La celebración
Este año, el grupo de scouts de La Loma cumple 15 años. Y decidió celebrar tanto camino recorrido con un viaje, algo que los represente: llegar hasta el Cerro Champaquí, el más alto de Córdoba, nos pusimos esta meta para que esta generación de chicos tenga el privilegio de ir al Champaquí”, dice con orgullo el joven.
Resulta muy simbólico ese lugar porque es un espejo donde los integrantes se ven a sí mismos en su esfuerzo de hacer su propia sede, de sostenerse como grupo, a pesar de todo: “Más allá de las vulnerabilidades sociales de cada chico, se puede llegar a lo más alto. Ese cerro. Esa es la metáfora”, cuenta Wilfredo Flores.

Para reunir los fondos del viaje, previsto para diciembre, los chicos del grupo realizarán una serie de eventos para la recaudación de dinero, como un bingo (en septiembre), y venderán dulces y golosinas, entre otros. Ellos mismos reunirán los montos necesarios para cumplir la meta del viaje.
Qué es ser un scout
¿Qué es ser un scout? Torres lo explica desde la más honesta sinceridad de su corazón. “Estamos todos los sábados a la misma hora; allí, los chicos encuentran, además de un espacio de juego y creatividad, valores fundamentales, como la buena acción hacia el otro, y dejar un lugar en mejor condiciones ambientales en que lo encontramos”, agrega.

Otros de los valores centrales es “tener un respeto total hacia el prójimo. Todos aquí somos hermanos”, enfatiza. Es la idea de personas en comunidad, que va a contrapelo del individualismo imperante en estas épocas, donde “mirarse el ombligo todo el tiempo es algo tan instalado”, concluye el dirigente.










