El Club Colón y la panadería Franco Colella llevan adelante una alianza solidaria en Santa Fe que transforma los goles del equipo en alimentos para quienes más lo necesitan. La propuesta establece la entrega de 100 pirulines por cada tanto convertido durante la temporada.
Colón y Franco Colella transformaron los goles en ayuda para Loyola Sur
La propuesta permitió entregar 200 unidades a un comedor del barrio, que prepara unas 320 raciones diarias para niños, familias y adultos mayores.

Tras los dos goles que Colón marcó durante el último fin de semana, la iniciativa permitió reunir 200 unidades que fueron destinadas a un comedor de Barrio Loyola Sur, donde serán compartidas con las familias que concurren habitualmente.

Fútbol con la solidaridad
Desde la panadería destacaron el impacto que tiene la iniciativa y la posibilidad de colaborar junto con la institución deportiva.
“Es sorprendente, está bueno escuchar, conocer y poder ayudar dentro de lo que se puede junto con el Club Colón. La verdad que es muy lindo”, expresaron desde Franco Colella.

El comedor de Loyola Sur recibió los 200 pirulines
Lilliana, representante de un comedor de Barrio Loyola Sur, agradeció la colaboración y explicó la importancia que tiene este tipo de aporte para quienes asisten al espacio.
“La verdad que estamos muy agradecidos a la panadería Franco Colella y al Club Colón, que nos están dando esta oportunidad de compartir con la gente que va al comedor estas exquisiteces que hacen acá. Nos vienen re bien”, señaló.
La referente detalló que el comedor prepara alrededor de 320 raciones cada día para adultos mayores, niños y familias. “Nos viene re bien para poder compartir con ellos”, explicó.
Una historia que comenzó en 2003
El comedor tiene sus orígenes en la emergencia provocada por la inundación de 2003. Según relató Lilliana, comenzaron preparando alimentos para que fueran distribuidos entre distintos centros de evacuados de la zona norte.
Desde entonces, el espacio continuó con su trabajo y estableció diferentes convenios para sostener el servicio alimentario. Sin embargo, la referente advirtió que las necesidades crecieron con el paso del tiempo.
También señaló que, aunque los convenios con Nación continúan firmándose, los montos destinados no se actualizaron en los últimos años.
El desafío de sostener 320 raciones por día
El espacio funciona de lunes a viernes, desde las 7 de la mañana hasta el mediodía, aproximadamente, en la vecinal ubicada en José Pedroni 6650, en Barrio Loyola Sur.
La dirigente explicó que el aumento de los costos representa una dificultad permanente para mantener el funcionamiento del comedor. Como ejemplo, mencionó el precio del gas que utilizan para preparar las comidas. “Un tubo de gas nos sale 108.000 pesos, dura 10, 15 días por la cantidad de ollas que se ponen”, detalló.
Para sostener la actividad también cuentan con una tarjeta institucional de la provincia y reciben asistencia del Banco de Alimentos de Santa Fe, donde pueden acceder a productos a menor costo. La variedad de personas que concurren al comedor también refleja la magnitud de la demanda. Allí reciben a adultos mayores, familias y niños que concurren diariamente para buscar una vianda.
El comedor prepara diferentes platos con los recursos disponibles y busca aprovechar cada alimento para alcanzar la mayor cantidad de personas posible. Entre las comidas mencionadas aparecen preparaciones con carne, pollo, arroz, polenta y fideos, además de pan todos los días. También procuran entregar frutas dos o tres veces por semana y, cuando consiguen, incorporan yogur.
La iniciativa de Colón y Franco Colella suma así un aporte a una institución que sostiene diariamente su trabajo con niños, familias y adultos mayores, y convierte los goles del equipo santafesino en una ayuda concreta para la comunidad.








