Santa Fe regularizó el cementerio del Convento de San Francisco
A través de una nueva ordenanza, los integrantes de la Orden Franciscana podrán ser sepultados en el histórico templo sin necesidad de trámites de excepción. La medida busca dar un marco legal definitivo a un espacio que alberga los restos del Brigadier Estanislao López y otras figuras clave del pasado santafesino.
La fachada del convento vista desde el drone de El Litoral. Crédito: Fernando Nicola
El Concejo Municipal de Santa Fe aprobó de manera unánime un proyecto de ordenanza que pone fin a una histórica zona gris administrativa: la regularización del cementerio monacal ubicado en el subsuelo del Convento de San Francisco. Situado en el corazón del casco histórico de la capital provincial, este Monumento Histórico Nacional ya cuenta con un protocolo claro para el descanso eterno de sus religiosos.
Hasta la sanción de esta norma, cada vez que un miembro de la Orden Franciscana fallecía, se debía tramitar una "excepción" ante el Ejecutivo y el Legislativo local para permitir su inhumación dentro del predio. La iniciativa, impulsada por la concejala Silvina Cian, surgió tras el reciente deceso de uno de los hermanos de la congregación, lo que puso en evidencia la necesidad de un trámite automático y definitivo.
"Es una ordenanza que viene a resolver un inconveniente administrativo que se daba por vía de excepción. Ahora, los decesos que se produzcan dentro de la orden franciscana tendrán un trámite automático para ocupar los espacios que el convento tiene desde hace siglos", explicó Cian durante la sesión.
Un lugar sagrado con peso histórico
El cementerio de San Francisco no es un camposanto común. En sus entrañas descansan personalidades que forjaron el destino de la provincia y la nación. Es el lugar de reposo del Brigadier General Estanislao López, el "Patriarca de la Federación", y de su esposa, Josefa Rodríguez del Fresno. También se encuentran allí los restos de Cándido Pujato, exgobernador de la provincia.
El cementerio de San Francisco no es un camposanto común. En sus entrañas descansan personalidades que forjaron el destino de la provincia y la nación. Credito: Archivo Flavio Raina
Sin embargo, la carga emotiva para los santafesinos también reside en figuras de la fe y la leyenda local. La ordenanza permite que el descanso de los hermanos sea en su propia casa, como es el caso del padre Rincón, recordado por su incansable labor social, y el hermano Miguel Magallanes, protagonista de una de las historias más impactantes de la ciudad: su trágica muerte tras el ataque de un yaguareté que ingresó al convento durante la inundación de 1904.
Un precedente en la ciudad
La concejala Cian destacó que esta medida guarda coherencia con lo resuelto anteriormente para el convento de las Hermanas Carmelitas Descalzas, ubicado en avenida López y Planes, donde rige un sistema similar. "Si los hermanos no expresan en vida su voluntad de ser sepultados en otro lugar, automáticamente su descanso eterno es en el convento al cual pertenecen", remarcó la edil.
La ordenanza permite que el descanso de los hermanos sea en su propia casa. Crédito: Archivo
Con esta decisión, el cuerpo legislativo no solo agiliza la burocracia municipal, sino que protege una tradición centenaria, garantizando que quienes dedicaron su vida al servicio religioso y a la comunidad santafesina, puedan permanecer en el sitio que eligieron como su hogar.