En el marco de un nuevo aniversario de la inauguración del Monumento a los Caídos en Malvinas, en la emblemática Plaza del Soldado de la ciudad de Santa Fe, resurgen voces que mantienen viva la memoria y también todos aquellos recuerdos que rodearon su creación.
A 40 años del Monumento a los Caídos en Malvinas, persiste la memoria viva en Plaza del Soldado
Raúl Zurita, creador del histórico monumento emplazado en la Plaza del Soldado de la ciudad de Santa Fe recuerda el nuevo aniversario de su inauguración, el espacio fue renovado, manteniendo su valor simbólico y social.


A 40 años de aquel 15 de noviembre de 1985, su autor, Raúl Zurita, hoy con 89 años, volvió a manifestar esos tiempos de trabajo y dedicación.
"El Municipio acompañó a su manera", expresó Zurita, quien además recordó los detalles que lo llevaron a lograr la instalación del mástil y la concreción total del proyecto.
Según relató, mantuvo reuniones con distintos niveles de la gestión, y tras unos días obtuvo respuesta positiva. “Desde el intendente hacia abajo hablé con todos”, afirmó, dejando en claro que siempre debió dialogar para llegar a obtener lo que buscaba.
El artesano también rememoró su firme postura frente a la posibilidad de que el monumento fuera trasladado. “Si deciden trasladarlo, me lo llevo a mi casa”, había advertido en su momento, reflejando el profundo compromiso personal con la obra que él mismo impulsó y construyó como homenaje a los soldados argentinos caídos en la Guerra de Malvinas.

Un espacio con historia y significado
La Plaza del Soldado, hoy consolidada como uno de los puntos neurálgicos de la ciudad, tiene una historia marcada por transformaciones y simbolismos. En sus orígenes, el lugar funcionaba como el antiguo Mercado Central, hasta que en la década del 80 comenzó el proceso de reconversión que daría paso al actual espacio público.
Fue en ese contexto cuando, en 1985, se emplazó el monumento que terminaría dando identidad a la plaza. La obra no solo representó un reconocimiento a quienes dieron su vida en el Atlántico Sur, sino que también se convirtió en un símbolo de memoria colectiva para toda la comunidad.
Con el paso de los años, la plaza fue escenario de innumerables marchas, actos y concentraciones sociales. Su ubicación estratégica y su carga simbólica la transformaron en un punto de encuentro para la expresión ciudadana, donde distintas generaciones han hecho oír sus reclamos y reivindicaciones.
Renovación sin perder la esencia
Recientemente, el espacio fue sometido a un proceso de puesta en valor y modernización, con el objetivo de mejorar sus condiciones estructurales y preservar su relevancia histórica. Durante las tareas, se trabajó especialmente en la restauración de piezas y placas de alto valor simbólico, respetando la identidad original del lugar.
En este proceso participaron artesanos y representantes de las instituciones vinculadas, incluyendo al propio Raúl Zurita, quien brindó asesoramiento para garantizar la fidelidad del monumento durante las intervenciones.
Uno de los elementos más destacados es el mural que reconoce a todos los caídos en la guerra de Malvinas, también realizado por Zurita en 1985. Esta obra continúa siendo un punto central dentro de la plaza, reforzando el carácter conmemorativo del espacio.

Pese a las mejoras, el lugar no perdió su esencia. Para muchos ciudadanos, la Plaza del Soldado sigue siendo un sitio de referencia para la vida social y política de la ciudad, un ámbito donde la memoria, la historia y la participación colectiva se entrelazan de manera permanente.
A más de cuatro décadas de su inauguración, el monumento no solo representa un homenaje a los héroes de Malvinas, sino también el testimonio de una lucha personal y colectiva por preservar la memoria.
Las palabras de Zurita, cargadas de historia y convicción, vuelven a poner en escena la importancia de sostener el compromiso con aquellos que dieron su vida por el país, y de cuidar los espacios que mantienen viva esa memoria.









