En lugar de limitarse al pago económico de una multa, algunos infractores en la ciudad de Santa Fe comenzaron a saldar sus sanciones mediante obras, servicios, materiales, trabajos comunitarios e incluso traslados para escuelas. La modalidad forma parte de un programa impulsado por la Municipalidad bajo el concepto de “justicia restaurativa”, que permite convertir determinadas infracciones en prestaciones concretas para la comunidad.
De pintar la Costanera a donar un terreno: vecinos siguen pagando multas en Santa Fe con obras, bienes y servicios
Hay empresas que cambiaron sanciones por materiales para la Estación Belgrano, colectivos para excursiones escolares, mejoras urbanas y hasta la cesión de un terreno de casi 24 mil metros cuadrados. El sistema municipal de “justicia restaurativa” permite convertir hasta el 80% de las multas en aportes concretos para la ciudad.

La iniciativa comenzó a implementarse durante 2025 y abrió una alternativa novedosa dentro del sistema de faltas municipal: que una sanción pueda traducirse en mejoras urbanas, aportes a instituciones públicas o tareas solidarias supervisadas por distintas áreas del Ejecutivo local. Según información oficial difundida por el municipio y datos aportados por el Juzgado de Faltas, desde la puesta en marcha del esquema ya se concretaron o se encuentran en ejecución 17 acuerdos de conversión.
El mecanismo, dispuesto por el Ejecutivo y avalado por el Concejo mediante la aprobación del Mensaje 29/25 —que modifica el Código Procesal de Faltas y el Régimen de Infracciones y Penalidades—, contempla acuerdos entre el infractor y la Justicia Administrativa de Faltas. En algunos casos se convierte el 80% de la multa y el resto debe abonarse en dinero; en otros, la totalidad de la sanción se transforma en bienes, trabajos o servicios.

“Estamos reconvirtiendo dinero en horas de trabajo. Nuestro fin no es recaudatorio, es justamente ordenar la ciudad y mejorar la convivencia ciudadana”, había afirmado el intendente, Juan Pablo Poletti, al presentar la iniciativa.
El sistema permite a los pequeños infractores solicitar esta modalidad una vez al año, siempre que la multa —o la acumulación de sanciones— alcance las 3.000 Unidades Fijas y no supere el tope previsto en la Ordenanza 9.482. Para la titular del Tribunal de Faltas, Ana Caprio, el valor central del esquema está en “el efecto pedagógico y comunitario” que generan estas tareas.
Conversiones
Uno de los primeros casos involucró a una firma vinculada a actividades culturales y recreativas, sancionada por infracciones relacionadas con cartelería y publicidad. La multa original ascendía a $7.507.500 y el municipio autorizó convertir el 80% de ese monto —más de $5,3 millones— en materiales para mejorar la Estación Belgrano. La empresa entregó pinturas, esmaltes, impregnantes y membranas líquidas destinadas a tareas de mantenimiento en el sector de andenes y el hall de ingreso. La intervención quedó bajo control de la Secretaría de Cultura y ya fue cerrada.
Una situación similar se dio con un bar sancionado por incumplimientos vinculados a nocturnidad —ocupación de aceras, exceso de personas y cierre fuera de horario—. En este caso, la multa alcanzó los $4.777.500 y también se autorizó su conversión en materiales para la recuperación de la Estación Belgrano, mediante la provisión de pinturas, esmaltes y otros insumos para preservar el edificio.
Ante la consulta periodística, la Municipalidad brindó la información sobre los expedientes y las tareas realizadas, aunque no informó los nombres ni la titularidad de los infractores involucrados.

Entre los expedientes más llamativos aparece un caso por malezas, cuya multa ascendía a $77.560.155. Allí, en lugar de un pago convencional, se acordó la donación a la Municipalidad de un terreno de 23.907 metros cuadrados. Según se informó oficialmente, 20.422 metros cuadrados estarán destinados a urbanizaciones, mientras que otros 3.484 metros cuadrados se incorporarán como compensación de deuda por multas y tasas municipales. El trámite continúa articulado con Santa Fe Hábitat.
También hubo acuerdos vinculados al transporte público. Una empresa de colectivos, multada por distintas infracciones de tránsito cometidas por unidades urbanas, recibió una sanción de $15.428.532. En vez de abonar el monto en efectivo, la firma realizó 40 servicios de traslado para estudiantes de escuelas públicas y jardines municipales hacia distintos espacios culturales y educativos de la ciudad.
Otro expediente importante involucró a un bar y espacio de eventos que acumulaba varias sanciones por tránsito y estacionamiento. El monto total convertido superó los $39,7 millones. Como parte del acuerdo, el municipio recibió 450 metros cuadrados de adoquines “Holanda”, valuados en más de $16,6 millones, que luego fueron colocados en la Plaza Islas Baleares, en barrio Policiales. Además, la empresa ejecutó mejoras y reparaciones sobre las veredas de la Costanera, en barrio Guadalupe, por otros $23 millones.
El sistema también alcanzó a sindicatos. Uno de ellos convirtió una multa de $10.950.000 en la entrega del material didáctico completo para los 18 jardines municipales y 300 kits escolares adicionales destinados a alumnos.
Otro sindicato transformó una sanción de $12.899.250 en la cesión de un salón para siete jornadas municipales de hasta seis horas cada una. A su vez, un tercer acuerdo permitió convertir una multa de $22.475.000 en 155 servicios de hotelería en habitaciones dobles pertenecientes a una asociación sindical. Ambos convenios continúan en ejecución.
En octubre de 2025, otro acuerdo involucró a una empresa de colectivos, esta vez con una multa mucho mayor: $90.744.595. El municipio autorizó convertir el 80% de la sanción —más de $79 millones— mediante el ploteo de un minibús municipal y la realización de 260 servicios de traslado a puntos culturales y sociales definidos por distintas áreas municipales. El 20% restante continúa abonándose en cuotas.
Durante 2026 aparecieron nuevas conversiones orientadas a obras urbanas. Una constructora transformó una multa de $12.545.800 en la entrega de perfiles de hierro y cemento destinados al plan municipal de bacheo.
Otra empresa, dedicada a la producción de hormigón elaborado y sancionada por daños y falta de habilitación, recibió una multa de $30.701.585. El acuerdo permitió convertir el 80% de ese monto —más de $24,5 millones— en 40 jornadas de trabajo con maquinaria y materiales para mejorar calles utilizadas por los camiones de la firma, en la zona de Anichini, Alasia y la Ruta 168.
El programa también incorporó componentes educativos y comunitarios. Un vecino sancionado por un caso de perro peligroso reemplazó una multa de $1.020.600 por trabajos de pintura en el Espigón y sectores de la Costanera, además de la asistencia obligatoria a seis charlas del IMUSA sobre prevención y cuidado responsable de animales.
En otra causa, una paisajista infraccionada convirtió una multa de $1.109.000 en tareas de mantenimiento y riego en el Jardín Botánico municipal, donde actualmente colabora los domingos.

Las plazas también aparecen como destino frecuente de estos acuerdos. Dos bares sancionados por incumplimientos vinculados a nocturnidad y ruidos reemplazaron multas de $602.000 y $240.800 por aportes materiales para la puesta en valor de Plaza Pueyrredón, incluyendo pinturas, insumos para las fuentes, chapas, ladrillos y elementos hidráulicos.
En otro expediente, un conductor multado por infracciones de tránsito recibió una sanción superior a los $2,7 millones y además debió cumplir una pasantía en el Hospital Cullen junto con tareas solidarias vinculadas a campañas de educación vial y ambiental preventiva.
La conversión más reciente corresponde a una empresa constructora sancionada por un basural. La multa, de $196.320, fue reemplazada por la limpieza de un terreno sobre calle Europa y el aporte de juegos infantiles, bancos y hamacas para la creación de una micro plaza barrial.
Desde el municipio sostienen que el programa busca transformar las multas en acciones concretas para la ciudad, con seguimiento de distintas áreas de control para garantizar el cumplimiento efectivo de cada acuerdo. Mientras algunas intervenciones ya concluyeron, otras continúan en ejecución y forman parte de una experiencia inédita dentro de la administración local.








