Tras la histórica condena para el dueño del Pitbull que mató a “Garrafa”, se repiten los ataques
El nuevo ataque que sufrió este miércoles un niño en el Fonavi San Jerónimo reaviva el debate sobre la tenencia responsable de los perros de razas potencialmente peligrosas. ¿La norma es insuficiente?
El Tribunal de Faltas de Santa Fe impuso una sanción sin precedentes, que marca el camino a seguir. Archivo.
La Municipalidad de Santa Fe aún no había concluido las actuaciones por el ataque de un pitbull que mató a “Garrafa”, el perro comunitario de Ciudad Universitaria El Pozo, cuando se conoció un nuevo episodio: otra agresión de un animal de la misma raza, esta vez contra un niño en el Fonavi San Jerónimo.
El menor, de unos dos años, debió ser hospitalizado luego de ser atacado por una perra pitbull que, según su familia, salió de una vivienda sin correa ni control y lo mordió en un brazo mientras caminaba con su abuela y su tío, al mediodía del miércoles.
Los pitbull han sido históricos protagonistas de ataques en Santa Fe. Archivo.
El pequeño fue atendido en el Hospital de Niños “Dr. Orlando Alassia”, donde recibió las vacunas correspondientes y comenzará un seguimiento médico por riesgo de infección. Vecinos del barrio señalaron que no sería la primera vez que el animal agrede a menores y denunciaron que carecía de controles, lo que generó indignación por la presunta impunidad de sus propietarios —supuestamente vinculados a la fuerza policial— y por la escasa respuesta inicial de la fiscalía, que calificó el hecho como una simple mordedura.
Desde el Municipio informaron este jueves por la mañana que “aún no se actuó directamente” sobre el caso, aunque estaba prevista una inspección “cerca del mediodía” en el domicilio del animal para constatar su estado.
Hospital de Niños Orlando Alassia. Crédito: Flavio Raina
Si bien los familiares del niño sostuvieron que la perra no tenía las vacunas al día, fuentes municipales indicaron a El Litoral que pudieron “constatar que sí estaba vacunada”. Según precisaron, las dosis fueron aplicadas en un dispositivo de vacunación y castración del Instituto Municipal de Sanidad Animal (Imusa), realizado en julio pasado en barrio Centenario.
El debate permanente
El nuevo episodio reaviva la discusión sobre la tenencia responsable de perros de razas potencialmente peligrosas. En la ciudad rige una ordenanza que establece obligaciones específicas para sus propietarios, pero los ataques reiterados ponen en duda la eficacia de los controles.
En los últimos años, varios hechos en la ciudad y el Gran Santa Fe muestran un preocupante historial de ataques protagonizados por perros de razas consideradas potencialmente peligrosas, especialmente pitbulls. En el período de 2022 a 2025 se documentaron al menos 13 ataques con personas heridas, incluidos varios niños y una víctima fallecida, en diferentes barrios de la capital provincial y localidades cercanas. Además, en abril de 2025 se registraron dos mordeduras graves en menos de 24 horas, una niña de cinco años y un niño de cuatro años, ambos atendidos en el Hospital de Niños, lo que evidenció la recurrencia de estos episodios pese a la existencia de normas y registros municipales destinados a prevenirlos.
El Imusa promueve la sanidad animal, pero si la ciudadanía no toma conciencia... Archivo.
La normativa dispone que los dueños de animales que, por su tipología o características, puedan causar lesiones deben registrarlos y cumplir estrictamente medidas de seguridad: circulación con correa y bozal en la vía pública, además del calendario sanitario obligatorio.
La muerte de “Garrafa”
Días atrás, el Tribunal de Faltas municipal dictó una sentencia sin precedentes tras la investigación por la muerte de “Garrafa”, cuya pérdida generó conmoción en la capital provincial. La directora del organismo, Ana Caprio, confirmó que el dueño del pitbull involucrado recibió la sanción prevista para este tipo de infracciones.
La justicia administrativa lo condenó al pago de 600 Unidades Fijas (UF), equivalentes a 1.020.000 pesos. Además, la jueza interviniente dispuso una pena accesoria: deberá realizar una pasantía educativa durante el ciclo lectivo 2026.
La medida contempla la asistencia obligatoria a seis charlas organizadas por el Imusa en escuelas primarias y secundarias. Según se informó, el propietario manifestó arrepentimiento y asumió su responsabilidad, por lo que se espera que participe contando su experiencia para promover la tenencia responsable.
“Los animales de este tipo de razas deben circular con bozal y correa, pero la recomendación es para todos los dueños, ya que incluso un perro pequeño puede causar un accidente”, dijo Ana Caprio, titular del Tribunal de Faltas Municipal. MCSF.
Caprio calificó el proceso como “emblemático” por su impacto social y por el pedido expreso del intendente Juan Pablo Poletti de investigar a fondo lo sucedido. “La pérdida de Garrafa es una pérdida para todos los santafesinos”, sostuvo, al señalar que la sanción apunta no solo a castigar, sino también a generar conciencia.
Desde el Municipio recordaron que las normas de convivencia exigen que los perros de razas potencialmente peligrosas circulen siempre con bozal y correa, y extendieron la recomendación a todos los dueños de mascotas para evitar accidentes.
Finalmente, se aclaró que la resolución corresponde al ámbito de la justicia de faltas municipal. En casos donde hay lesiones a personas, la competencia es de la justicia penal, aunque en este antecedente se actuó en el plano administrativo por la violación de las normas de tenencia en la vía pública.