La Municipalidad de Santa Fe intensifica las tareas de mantenimiento, monitoreo y planificación ante la posibilidad de que hacia el segundo semestre del año y comienzos de 2027 se consolide un evento climático asociado al fenómeno El Niño, con lluvias por encima de lo normal y riesgo de crecida de los ríos Paraná y Salado.
Ante un posible “Niño”, la ciudad de Santa Fe refuerza la prevención hídrica y advierte sobre obras pendientes
La Municipalidad junto a la Provincia refuerza tareas de mantenimiento, monitoreo y prevención para mitigar el impacto de lluvias intensas y posibles crecidas. “El objetivo es estar preparados para el escenario más complejo”, advirtió el secretario de Gestión Hídrica, Eduardo Rudi. Luego destacó la operatividad del sistema hídrico pero alertó sobre la falta de obras estructurales y apeló a la responsabilidad ciudadana para evitar anegamientos.

“Lo principal es contar con información certera y con rigor científico”, sostuvo el secretario de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica, Eduardo Rudi, al ser consultado sobre los escenarios que se proyectan.
En ese marco, explicó que el municipio sigue de cerca los informes del Instituto Nacional del Agua (INA), el Servicio Meteorológico Nacional y organismos académicos como la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral (FICH UNL).

Los antecedentes recientes refuerzan la cautela. Según especialistas citados por El Litoral, existe una probabilidad creciente de un “Niño” hacia fines de 2026, lo que podría derivar en precipitaciones intensas en la región y un aumento del caudal de los ríos, con impacto directo en la capital provincial.
—¿Qué información maneja hoy el municipio sobre lo que puede ocurrir en los próximos meses?
—Hay que ser cautelosos. Estamos esperando información del INA, del Servicio Meteorológico y de otros organismos. Se menciona la posibilidad de que el fenómeno de El Niño esté presente en primavera, por lo que nuestro objetivo es estar preparados para el escenario más complejo -respondió Rudi.

Frente a ese panorama, el funcionario remarcó que existe una decisión política de jerarquizar la prevención hídrica como política de Estado. “Venimos fortaleciendo las políticas de prevención, difusión y sensibilización con los vecinos, trabajando en puntos de encuentro y refugios junto a la Dirección de Gestión de Riesgo”, indicó.
Mantenimiento de desagües
La infraestructura actual es extensa pero exige un mantenimiento constante: la ciudad cuenta con 400 kilómetros de desagües entubados y 120 kilómetros de canales a cielo abierto. “Todo este sistema requiere una inversión anual de alrededor de 2.800 millones de pesos para limpieza y mantenimiento”, precisó.

—¿Cómo está hoy el sistema de drenaje para enfrentar lluvias intensas combinadas con ríos altos?
—Las estaciones de bombeo están operativas y tenemos un backup de bombas para escenarios combinados. Cuando el nivel del río es alto, toda el agua de lluvia tiene que ser impulsada, porque no puede escurrir por gravedad.

En total, Santa Fe dispone de 55 puntos de bombeo, mientras que la provincia ha destinado más de 10.000 millones de pesos al sostenimiento de las defensas. A la par, se avanzan en licitaciones para mejorar tableros eléctricos y tareas de desobstrucción.

Sin embargo, el funcionamiento del sistema no depende solo de la infraestructura. “El mayor desafío que tenemos es la basura”, advirtió Rudi. Y amplió: “Las obstrucciones por residuos o restos de poda terminan en las bocas de tormenta y eso exige un mantenimiento permanente, las 24 horas, los 7 días de la semana”.
—¿Qué puede hacer el vecino para colaborar en este contexto?
—La responsabilidad ciudadana es clave: no sacar residuos a la calle cuando no corresponde, mantener la higiene urbana y avisar al 0800-777-5000 ante cualquier obstrucción. Vamos a ser firmes con las multas porque esto afecta la circulación de toda la ciudad -enfatizó.

En cuanto a las deudas estructurales, el funcionario reconoció que aún falta avanzar en obras de gran envergadura. “El plan del INA está ejecutado en un 60%, pero faltan intervenciones en las cuencas del norte y noroeste, que son fundamentales”, señaló.
—¿Qué le está faltando hoy al municipio?
—Claramente falta infraestructura. La ciudad crece, se impermeabiliza, y eso exige nuevas obras. Son intervenciones millonarias que dependen en gran parte de financiamiento nacional, pero hoy no hay comunicación fluida para gestionar esos recursos -se lamentó.

A pesar de esas limitaciones, Rudi destacó la capacidad de respuesta construida en las últimas décadas. “Santa Fe es una ciudad resiliente, con experiencia acumulada desde la inundación de 2003 y reconocimientos internacionales”, afirmó.
Convivir con el agua
El funcionario recordó además la particular vulnerabilidad del territorio: “Estamos en una ciudad donde el 70% son valles de inundación y solo el 30% es suelo firme. Por eso tenemos que aprender a convivir con el agua”.

En ese sentido, remarcó que el municipio trabaja con protocolos de contingencia que incluyen convenios con clubes e instituciones para su uso como centros de evacuación, además de acciones de concientización en escuelas y barrios.
“El objetivo es mantener los reservorios limpios, erradicar microbasurales y asegurar que el sistema funcione de manera eficiente”, concluyó. Mientras tanto, la ciudad se prepara para un escenario incierto, con la experiencia acumulada y la prevención como principales herramientas.
Obras de la Provincia
Por su parte, días atrás el secretario de Recursos Hídricos de la Provincia, Nicolás Mijich, destacó que “la prevención es clave” y detalló que durante 2025 se invirtieron más de 8.000 millones de pesos en obras como refuerzo de defensas, mejora de estaciones de bombeo y limpieza de canales en la capital y localidades cercanas.

Entre los trabajos se incluyen mantenimiento del sistema de defensas del Gran Santa Fe, limpieza de canales y desagües, alteo de terraplenes y reparación de infraestructura pluvial.








