La salud mental en los entornos digitales se convirtió en el eje de la segunda edición de “De Esto Sí se Habla”, una iniciativa que cuenta con el impulso principal de la edila Cecilia Battistutti desde el Concejo Municipal de Santa Fe y que busca generar espacios de diálogo con adolescentes sobre las nuevas formas de vincularse, informarse y construir identidad a través de las plataformas digitales.
Salud mental y apuestas online: adolescentes santafesinos ponen en debate los riesgos del mundo digital
Con el impulso principal de la edila Cecilia Battistutti, el programa reúne a estudiantes de seis escuelas para abordar el impacto de las plataformas digitales. La Lotería de Santa Fe advirtió sobre el crecimiento de las apuestas ilegales entre jóvenes.

La propuesta se desarrolla en conjunto con distintos actores, entre ellos la Universidad, la Caja de Asistencia Social – Lotería de Santa Fe, los ministerios de Educación y Salud de la Provincia, la Sociedad Argentina de Pediatría y la Facultad de Ciencias Médicas.
Durante esta nueva edición, estudiantes de seis escuelas de la ciudad participan de distintas actividades destinadas a poner en palabras situaciones que atraviesan cotidianamente en el mundo digital.
Battistutti explicó que la propuesta busca que los propios adolescentes puedan reflexionar sobre su relación con las redes sociales, las plataformas y las nuevas tecnologías.
“Es importante que ellos conozcan cuáles son los riesgos a los cuales están expuestos, como la hiperconectividad y los trastornos del sueño, pero también todas las cosas maravillosas que un buen uso de los elementos digitales les permite y el impacto que esto tiene en la salud mental”, señaló.
Una propuesta que nació desde los jóvenes
“De Esto Sí se Habla” nació en 2023 a partir de una experiencia del Concejo Joven y de la participación de estudiantes del IPEI, que plantearon la necesidad de llevar determinadas problemáticas a las escuelas y generar espacios donde los adolescentes pudieran expresarse.
Desde entonces, la iniciativa fue creciendo y sumando instituciones y especialistas para abordar distintas problemáticas que atraviesan a los jóvenes.
En esta segunda edición, el eje elegido es “Salud mental en entornos digitales”, una consigna que permite abordar tanto los beneficios como los riesgos vinculados con el uso cotidiano de las plataformas.

“La adolescencia y los adultos también nos vinculamos, nos informamos, nos formamos y validamos identidad en las redes, en las plataformas digitales”, explicó Battistutti.
Por eso, el programa busca generar una mirada que no demonice la tecnología, sino que permita incorporar herramientas para hacer un uso responsable y saludable.
Murales para sacar la conversación a la calle
Una de las particularidades de esta edición es que los propios estudiantes participan en la elaboración de murales vinculados con las temáticas trabajadas.
Las producciones serán posteriormente colocadas en espacios públicos de la ciudad, con el objetivo de que las reflexiones surgidas dentro de las escuelas puedan llegar también a la comunidad.

La iniciativa apunta así a que los adolescentes no sean solamente destinatarios de los mensajes de prevención, sino protagonistas de la construcción de esos contenidos.
La propuesta busca poner en discusión cuestiones como la hiperconectividad, los trastornos del sueño, el tiempo de exposición a las pantallas, las relaciones virtuales y las distintas situaciones de riesgo que pueden aparecer en las plataformas digitales.
La preocupación por las apuestas online
Dentro de ese universo, uno de los temas que genera especial preocupación es el acceso de adolescentes a las apuestas online.
Daniel Di Lena, vicepresidente ejecutivo de la Caja de Asistencia Social – Lotería de Santa Fe, destacó el acompañamiento de la institución al programa por segundo año consecutivo y remarcó la importancia de que los jóvenes puedan hablar sobre una problemática que excede al ámbito del juego.
“Para nosotros es muy importante como Lotería de Santa Fe, como Gobierno de la Provincia de Santa Fe, acompañar por segundo año consecutivo este programa, que nos parece muy exitoso y muy bueno”, sostuvo.
Di Lena señaló que, si bien la iniciativa aborda la salud mental desde una perspectiva amplia, existe una preocupación particular por el crecimiento de las apuestas ilegales en línea entre adolescentes.
Según los datos mencionados por el funcionario, uno de cada cuatro adolescentes de entre 12 y 17 años reconoció haber apostado en casinos ilegales online.
El funcionario también advirtió sobre las dificultades que existen para hablar del tema dentro de las familias.
De acuerdo con las cifras que presentó, los adolescentes que reconocieron haber apostado manifiestan dificultades para conversar sobre esa situación con sus padres. A su vez, siete de cada diez reconocen que las apuestas ya se convirtieron en un problema.
“Esto habla de la magnitud y del problema que tenemos con la ludopatía, no solo en la provincia de Santa Fe, sino en todo el país”, afirmó.

Hablar para prevenir
Para los impulsores del programa, la posibilidad de generar espacios donde los adolescentes puedan hablar constituye una de las principales herramientas de prevención.
El objetivo no es solamente advertir sobre los riesgos de las redes sociales o las plataformas digitales, sino generar una mirada integral que permita reconocer tanto sus posibilidades como las situaciones que pueden afectar la salud mental.
En ese contexto, el diálogo aparece como una herramienta central: hablar sobre lo que sucede en las redes, sobre el tiempo de conexión, los hábitos de descanso, las relaciones virtuales y también sobre el acceso a las apuestas online.
La participación de los propios estudiantes busca además cambiar la lógica tradicional de las campañas dirigidas a jóvenes. En lugar de limitarse a transmitir mensajes, la propuesta procura que sean ellos mismos quienes construyan contenidos, expresen sus experiencias y lleven esas reflexiones a otros espacios.
A través de los murales y de las distintas actividades, “De Esto Sí se Habla” busca que aquello que muchas veces queda detrás de una pantalla pueda salir a la luz y convertirse en una conversación colectiva.
En tiempos de hiperconectividad, el desafío pasa también por aprender a habitar el mundo digital sin que sus riesgos queden ocultos. Y, para quienes impulsan la iniciativa, una de las primeras respuestas es justamente esa: generar espacios donde los adolescentes puedan hablar de lo que les pasa.









