“Decláranse monumentos históricos nacionales el Convento de Santo Domingo y el Templo de Nuestra Señora del Rosario, incluyendo el atrio y la reja que lo circunda, en su actual estado de fábrica, sitos en la ciudad de Santa Fe, propiedad de la Comunidad Dominicana, ubicados en lote 20, manzana comprendida entre las calles 9 de Julio, 1' de Mayo, 5 de Febrero y Amenábar”.
Juntan firmas para salvar el Convento de Santo Domingo
A la iniciativa la comenzó un periodista local y ya consiguió más de 1.000 apoyos en la plataforma Change.org. Un lugar con más de 350 años que guarda hitos increíbles y pide a gritos una manutención profunda.

Eso reza el artículo 1° del decreto 388 del año 1982. De aquellos tiempos a la actualidad pasó mucho y se hizo poco para salvaguardar uno de los inmuebles más antiguos de la República Argentina.

Tal es el desamparo del convento que en los últimos días se lanzó una convocatoria para juntar firmas y poder darle visibilidad a este reclamo. Cuidar el patrimonio, refaccionar donde se lo necesite y, finalmente, poder mostrarle al mundo una joya arquitectónica construida en 1670.
La iniciativa la encabeza el periodista santafesino Fernando Oliveros en la popular plataforma Change.org. Por estos días superaron los 1.000 apoyos y “la lucha sigue”.

“Darle visibilidad”
El Litoral consultó a Oliveros por esta iniciativa, su impulso y los objetivos. “Soy un apasionado de la historia, la Argentina y la de Santa Fe mucho más. Y esto tiene que ver con la historia. Trabajé mucho tiempo en la Catedral y ahí también hay mucho para contar”, arrancó.
“Por otro lado, es importante que se sepa y concientice a la ciudadanía de Santa Fe de que en ese lugar estuvo Belgrano. En ese predio, estuvo unos 10 días y recibió al primer gobernador (Candioti) y se le dio muchísimo apoyo en su campaña al Paraguay. Que haya habido un héroe nacional es algo muy importante”, siguió.
Y remarcó: “Y el tercer punto es que es un templo donde todos tienen un espacio para refugiarse allí, sean o no católicos”.

—¿Se puede hablar de costos?
— Cifras en detalle no las tengo, pero me dijeron que con unos 200 millones de pesos se hace todo lo referido a la puesta en valor a la iglesia, las filtraciones, los revoques que se están cayendo. También hay que cuidar la obra de Cingolani.
Forma parte del casco histórico. Hay cuatro iglesias: Catedral, Santuario de los Milagros, San Francisco y ésta. Las tres primeras están bien y mantenidas en buenas condiciones. Pero Santo Domingo no.
—¿Qué se busca con esta junta de firmas?
—Darle visibilidad. Pretendo que alguien, sea quien fuera, público o privado, se concientice de esto, vea lo que es verdaderamente y pueda apreciar lo que tenemos en historia y arte religioso. Que se vaya haciendo de a poco. También se puede aprovechar como un punto turístico, junto con las otras tres iglesias.

Algunos mensajes
Además de prestar la firma, usuarios que apoyan la iniciativa dejaron sus mensajes en la plataforma.
“Es una gran obra arquitectónica. Digna de visitar por el arte religioso que contiene. Pero por el deterioro que está sufriendo va a resultar imposible . Después, nos arrepentiremos como con lo del Cabildo”, aportó una mujer de nombre Adriana.
En sintonía, otro usuario de nombre Juan Manuel posteó: “La conservación del patrimonio arquitectónico y religioso es responsabilidad indelegable de las autoridades, y un compromiso de toda la sociedad. Apoyo incondicional a esta petición”.

Una historia que no puede terminar así
Como se dijo más arriba, la construcción del convento data de 1670. Según consta en crónicas anteriores, la última modificación realizada en 1895, se le impuso el nombre de “El Vaticano de Santa Fe” por los pintores involucrados en su decoración.
En su interior se pueden apreciar distintas imágenes, vitreaux y medallones pintados por Juan Cingolani, restaurador de la Capilla Sixtina, que representan distintas escenas de la vida de Santo Domingo de Guzmán y de otros dominicos.

Entre las personalidades que descansan en el lugar, se puede mencionar a Francisco Candioti (primer gobernador provincial en 1815), Domingo Cullen (ejerció el Ejecutivo por un breve lapso en 1838), Urbano de Iriondo (Gobernador Delegado de Santa Fe en 1851 y Diputado por la provincia al Congreso Constituyente) y Domingo Crespo (Gobernador entre 1851 y 1854).
Otro hito en sus más de 350 años ocurrió en 1810 cuando sirvió de alojamiento al Gral. Manuel Belgrano en su marcha hacia el Paraguay y fue el lugar donde conoció a Doña Gregoria Pérez de Denis, la primera patricia argentina.








