Preocupa el deterioro de una de las máximas "joyas" históricas de la ciudad de Santa Fe
Es Monumento Histórico Nacional. Allí descansan los restos de grandes personalidades. Y fue alojado el Gral. Manuel Belgrano. Su falta de mantenimiento viene de larga data. El problema: los fondos económicos para la restauración.
Imponente. Así es la fachada del convento. Es necesario preservarlo. Crédito: Guillermo Di Salvatore
La ciudad de Santa Fe ostenta una gema arquitectónica, cultural, histórica y religiosa. Es el Convento de Santo Domingo y de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, cuya construcción inició en 1670 y, en el año 1895, se le impuso el nombre de “El Vaticano de Santa Fe” por los pintores involucrados en su decoración. Nada menos.
Es que dentro de lo que es el arte religioso, en su interior hay imágenes y vitraux pintados por -nada menos, otra vez- el artista santafesino Juan Cingolani, uno de los restauradores de la Capilla Sixtina del Vaticano.
En sus claustros funcionaron las primeras escuelas a cargo de la Orden de los Dominicos: el lugar está a cargo de esta congregación religiosa. Asimismo, en 1810, el convento recibió para su alojamiento al Gral. Manuel Belgrano en su marcha hacia el Paraguay. El convento fue declarado en 1982 Monumento Histórico Nacional.
En su cementerio descansan los restos de grandes personalidades de Santa Fe, como Francisco Candioti (primer gobernador provincial en 1815), Domingo Cullen y Domingo Crespo.
Sin embargo...
Pero pareciera que todos esos bronces épicos de ese increíble inmueble, clavado en el corazón del centro cívico (9 de Julio 1491), no alcanzaran para hacer notar que su estado edilicio está muy deteriorado, y desde hace mucho tiempo. La tiranía del tiempo es implacable, más aún si el inmueble no cuenta con un mantenimiento periódico.
El revoque de la ornamentación superior, deteriorada. Crédito: Archivo Flavio Raina
Ya en 2021, hace cinco años, la Junta Provincial de Estudios Históricos de Santa Fe publicó en El Litoral un pronunciamiento advirtiendo el estado edilicio preocupante del convento y de la iglesia.
“Lo advertimos en aquel entonces. Esto es grave. Nosotros desde la Junta hicimos una declaración expresando la preocupación por la incertidumbre que se generaba debido al retiro de los frailes dominicos (Orden de Predicadores de Santa Fe), que se dio en 2021”, le dijo a El Litoral el historiador santafesino Alejandro Damianovich.
Como es de público conocimiento, Damianovich es profesor, Doctor en Historia, autor de varios libros y artículos de prensa; académico integrante de la Academia Nacional de la Historia y presidente de la Junta Provincial de Estudios Históricos.
Pero más allá del retiro de los seminaristas y religiosos de esa congregación, “ellos no pueden hacerse cargo del mantenimiento edilicio y de la conservación patrimonial de semejante estructura edilicia como es el templo y el convento”, agregó luego.
Luego el académico citó otros antecedentes parecidos de inmuebles muy importantes en términos de valor histórico y patrimonial, como el Convento de San Lorenzo, de la Orden de Frailes Menores, ubicado en la localidad de San Lorenzo, cercana a la ciudad de Rosario.
“Luego de algunas reuniones que tuvimos, el Arzobispado de Santa Fe se comprometió a que en el templo se sigan oficiando algunos servicios religiosos, que es lo que corresponde para la feligresía católica. En la cuestión de la religión no tenemos ninguna injerencia”, aclaró el historiador.
Aún se siguen oficiando servicios religiosos. Crédito: Archivo Manuel Fabatía
“Lo que nos preocupa en concreto es el estado edilicio actual y el riesgo patrimonial que implica”, resaltó. Como se dijo, la Arquidiócesis santafesina no tiene propiedad sobre el convento ni el templo: la propiedad es de la Orden de los Dominicos.
A esto debe sumarse “que Nación está mucho más lejos de interesarse y destinar fondos económicos para recuperar estos edificios tan importantes. Además, se disolvió la Comisión Nacional de Lugares y Monumentos Históricos, de la cual dependían todos estos inmuebles que son patrimonios históricos nacionales”, adujo luego . Damianovich.
Las opciones
Entonces, recuperar el Convento de Santo Domingo y la iglesia depende, inevitablemente, de que alguien (Estado, incluso privados) destine los fondos dinerarios suficientes para su restauración y mantenimiento periódico.
Hay sectores descascarados y carcomidos por la humedad y el tiempo. Crédito: Flavio Raina
“Lo ideal, y lo digo como opinión personal, sería que el gobierno de Santa Fe encare un proyecto de recuperación y puesta en valor de este inmueble, que podría ser gradual. Se hizo algo parecido hace unos años con la Basílica Nuestra Señora del Carmen, que fue restaurada por la provincia, con un plan por etapas”, recordó.
Uno de los voceros de una asociación que se denomina “Amigos del Convento de Santo Domingo” estimó en declaraciones radiales que una restauración inicial de histórico santuario demandaría aproximadamente unos 100 millones de pesos.
“No creo que sea un monto tan extraordinario. El convento tiene una carga histórica muy relevante. Hay allí sepultadas figuras, personalidades de gran trascendencia para Santa Fe. Manuel Belgrano se alojó dos veces. Ojalá que el problema de su necesaria restauración sea tomado de forma seria y se llegue a buen puerto”, cerró Damianovich.