Un extenso embalsado de vegetación acuática volvió a quedar atascado en uno de los sectores más emblemáticos del paisaje santafesino: la desembocadura de la laguna Setúbal en el río Santa Fe.
Camalotes en la Setúbal: retirarán un enorme embalsado atascado bajo el puente Colgante
La acumulación de vegetación acuática volvió a quedar atascada sobre la pila Este de los puente Colgante y Oroño, y en los antiguos pilotes ferroviarios junto al Faro. El fenómeno, recurrente en la desembocadura de la laguna, dificulta la navegación y genera preocupación por la presión que ejerce sobre las estructuras. La Municipalidad y el Ejército preparan un operativo para removerlos.


La acumulación se asentó debajo de los puentes Colgante y Oroño, especialmente sobre la pila Este de ambas estructuras, y también alrededor de los antiguos pilares del ex ferrocarril, a la altura del Faro de la Costanera Oeste, formando una gran “pared verde” visible desde distintos puntos de la costa.

Repunte
El fenómeno se produjo en paralelo con el repunte del sistema hídrico del río Paraná y el arrastre de grandes masas de vegetación flotante compuestas por camalotes, canutillos, totoras, catay y otras especies acuáticas.

Estos bloques naturales descienden con la corriente hasta encontrar obstáculos fijos, donde quedan retenidos y comienzan a compactarse. En este caso, los pilotes del viejo puente ferroviario y las estructuras de los puentes volvieron a actuar como barreras naturales para los embalsados.
La escena no es nueva para los santafesinos. En los últimos años, especialmente tras la recuperación del nivel del Paraná luego de la prolongada bajante, situaciones similares se repitieron varias veces en la misma zona de la Setúbal.
Incluso, parte de los embalsados ya habían quedado atascados anteriormente sobre uno de los pilotes del puente, mientras que en 2023 una gran masa vegetal llegó a bloquear buena parte de la navegación en la laguna.

Problemas
Los inconvenientes que generan estas acumulaciones son múltiples. El principal, es la interrupción o dificultad para la navegación deportiva y recreativa en el ingreso norte de la laguna. A eso se suma la presión que ejercen las masas compactas de vegetación sobre las pilas de los puentes debido a la fuerza de la corriente, una situación que históricamente despierta preocupación en Santa Fe.

De hecho, los embalsados forman parte de la memoria hídrica de la ciudad: a comienzos del siglo XX, la presión de los camalotes acumulados llegó a destruir antiguos puentes ferroviarios y estructuras sobre la Setúbal.

Ante esta situación, la Municipalidad de Santa Fe coordinó un operativo conjunto con el Ejército Argentino para remover los embalsados, tal como ocurrió en ocasiones anteriores. Según se informó, los trabajos se desarrollarán en dos frentes: uno en la zona de los viejos pilotes ferroviarios, junto al Faro, y otro debajo de los puentes Colgante y Oroño, entre la orilla y la pila Este.

Las tareas incluirán el uso de lanchas, gomones y ganchos para desprender y conducir los bloques de vegetación aguas abajo, evitando nuevos atascamientos en sectores urbanos.

“Este jueves por la mañana habrá una reunión con autoridades locales del Ejército para avanzar en los detalles del convenio para realizar estas tareas”, indicaron desde el Municipio. “Si bien ya está en marcha el pedido de remoción del embalsado, el encuentro será para ultimar detalles del acuerdo para la concreción de estos trabajos”.









