Tormenta fuerte: el municipio destacó el funcionamiento de bombas y desagües en Santa Fe
El temporal se registró entre el viernes y la madrugada del sábado, con picos de alta intensidad en pocos minutos, principalmente en la tarde del viernes. Hubo anegamientos temporarios y caída de árboles, pero el municipio aseguró que el sistema de bombeo y desagües funcionó correctamente en este evento "extraordinario", según se calificó.
El fuerte temporal dejó más de 130 milímetros de agua acumulada y generó reclamos por calles anegadas y árboles caídos. Foto: Guillermo Di Salvatore
Más de 130 milímetros de lluvia acumulados entre el viernes y la mañana de este sábado volvieron a poner a prueba el sistema hídrico de la ciudad de Santa Fe. El fenómeno, que tuvo picos de alta intensidad en cortos períodos de tiempo -principalmente en la tarde del viernes-, provocó anegamientos temporarios en distintos barrios, caída de árboles y múltiples reclamos, aunque no se registraron evacuados ni daños de gravedad.
Desde el municipio señalaron que el sistema de drenaje, los reservorios y las estaciones de bombeo funcionaron de manera sostenida durante todo el evento, lo que permitió que el agua escurriera con el correr de las horas y que el tránsito y el transporte urbano recuperaran la normalidad durante la mañana del sábado.
El subsecretario de Gestión de Riesgo municipal, Eduardo Rudy, calificó el episodio como "extraordinario" por el volumen de agua caído en poco tiempo y destacó el trabajo previo de mantenimiento y limpieza de desagües que se realiza ante cada alerta meteorológica.
Alrededor de 150 reclamos en dos días recibió el 0800 del municipio a raíz de las consecuencias de la tormenta. Foto: Gentileza
Mucho volumen en poco tiempo
-¿Cómo está el panorama de este sábado en la ciudad con este evento de lluvia que acumuló más de 130 milímetros?
-En principio hay que decir que fue un fenómeno que podemos considerar extraordinario, primero por la intensidad y segundo por el acumulado total. La lluvia se repartió en dos días, pero el viernes en apenas media hora ya habían caído casi 70 milímetros en algunos sectores de la ciudad, lo cual es muchísimo para tan poco tiempo. Después, durante la madrugada, la precipitación se dio en distintos momentos y volvió a sumar otros 60 o 70 milímetros más. Incluso algunos pluviómetros marcaron valores superiores a los 150 milímetros, aunque los registros oficiales que tenemos nosotros estaban en alrededor de 136 o 137 milímetros hasta las primeras horas de este sábado. Es un volumen muy importante y por eso el sistema se pone a prueba.
-¿Cómo respondió el sistema hídrico de la ciudad ante ese nivel de lluvia?
-Todo el sistema de bombeo funcionó a pleno, tanto en la zona oeste como en los sectores vinculados a la costa. Nosotros siempre explicamos que estos eventos tienen un antes, un durante y un después. Hay un trabajo previo muy fuerte que tiene que ver con la limpieza, la desobstrucción y el mantenimiento de los desagües, que en la ciudad son más de 400 kilómetros, además de los canales que requieren mantenimiento permanente. Cuando tenemos alerta meteorológica se intensifican esas tareas y se organizan las cuadrillas para estar presentes en los puntos más críticos o en los sectores más bajos, donde el drenaje natural es más lento y dependemos del bombeo. Santa Fe tiene la particularidad de que el agua que cae por lluvia tiene que ser expulsada hacia la cuenca del Salado o hacia la Setúbal, muchas veces de manera mecánica, y por eso es fundamental que todo el sistema esté operativo.
"Podemos decir que el sistema respondió de manera operativa", dijo Eduardo Rudi, secretario de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica de la municipalidad Santa Fe.
Anegamientos temporales y árboles caídos
-De todos modos hubo algunos anegamientos durante la tormenta.
-Sí, claro, con este volumen de agua siempre aparecen situaciones puntuales. Durante la tarde del viernes tuvimos alrededor de 120 reclamos, que incluyeron calles anegadas, algunos ingresos de agua en domicilios pero de manera momentánea, caída de árboles -registramos cerca de 17-, caída de cables y voladuras de carteles. Son situaciones típicas de un evento de esta magnitud. Durante la madrugada la lluvia fue menos violenta y por eso los reclamos bajaron bastante, tuvimos unos 30 o 32, con algunos anegamientos parciales que ya están prácticamente resueltos.
-Generalmente se repiten las zonas que tienen cotas más bajas, sobre todo en la zona de la costa, el noroeste y el oeste de la ciudad. Son sectores donde dependemos más del sistema de bombeo y donde el escurrimiento lleva más tiempo. Por eso ahí es donde concentramos el trabajo preventivo y también la presencia de las cuadrillas cuando se da el evento.
-¿Hubo situaciones sociales que requirieran asistencia o gente que tuvo que irse de sus casas?
-No, no tuvimos evacuados ni situaciones de ese tipo. Todas las áreas estaban en protocolo, porque cuando pasamos a nivel de alerta se activan no sólo los equipos operativos sino también las áreas sociales, pero en este caso no fue necesario intervenir por evacuaciones. Puede haber habido alguna asistencia social puntual, pero nada que tenga que ver con un operativo mayor.
-Entonces, ¿se puede decir que el evento al mediodía de este sábado está controlado?
-Sí, podemos decir que el sistema respondió de manera operativa. Siempre puede haber anegamientos temporarios porque intervienen muchos factores, como residuos en la vía pública o la caída de hojas, que en esta época empieza a ser más frecuente, y eso puede tapar bocas de tormenta. Pero lo importante es que con el correr de las horas el agua escurre, las calles se normalizan y el sistema vial vuelve a funcionar. Hoy podemos decir que la ciudad está prácticamente restablecida, el transporte funciona con normalidad y no tenemos, según el pronóstico, previsión de nuevas lluvias fuertes en lo inmediato.