La polémica en torno a la Cisterna Luján Oeste sumó este miércoles una instancia clave. Tras una reunión entre funcionarios municipales, concejales, representantes vecinales y autoridades del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress), el gobierno local aseguró que actualmente ningún barrio de Santo Tomé está siendo abastecido con agua proveniente de ese sistema.
Cisterna Luján Oeste: el Municipio de Santo Tomé aseguró que ningún barrio recibe agua del sistema cuestionado
Tras una reunión entre funcionarios, concejales, vecinalistas y el Enress, el Municipio de Santo Tomé afirmó que la Cisterna Luján Oeste permanece fuera de servicio y que actualmente ningún barrio recibe agua proveniente de ese sistema. La aclaración llega luego de que se conocieran análisis que detectaron irregularidades en muestras tomadas durante los primeros meses de funcionamiento de la obra.

El encuentro había sido convocado luego de que se conocieran informes técnicos que detectaron irregularidades en muestras analizadas durante los primeros meses de funcionamiento de la obra, una de las inversiones más importantes ejecutadas en los últimos años para reforzar el suministro de agua potable en el sector oeste de la ciudad.

La preocupación vecinal creció en las últimas semanas a partir de la difusión de resultados de laboratorio que señalaron parámetros fuera de los valores establecidos para el consumo humano y la detección de la bacteria Pseudomonas aeruginosa en una de las muestras estudiadas. Los datos generaron pedidos de informes y cuestionamientos por parte de distintos sectores políticos.
Ante ese escenario, el Municipio buscó llevar tranquilidad. Según explicaron las autoridades durante la reunión, la Cisterna Luján Oeste no está aportando agua a la red de distribución y permanece fuera de servicio mientras continúan los análisis técnicos y las tareas necesarias para garantizar el cumplimiento de las condiciones sanitarias exigidas.
La aclaración resulta relevante porque la obra fue presentada como una solución estratégica para mejorar el abastecimiento en una amplia zona de Santo Tomé históricamente afectada por problemas de presión y dificultades en el acceso al agua potable, especialmente durante los meses de mayor consumo.
Durante el encuentro, los representantes del Enress expusieron detalles de los controles realizados y respondieron consultas de concejales y vecinalistas. Además, se analizaron los procedimientos aplicados desde la detección de las anomalías y las medidas adoptadas para evitar que el sistema entre en funcionamiento sin las garantías correspondientes.
La discusión también puso en el centro del debate la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y la transparencia en torno a una obra considerada clave para el futuro del servicio en la ciudad.

Mientras continúan las evaluaciones, el abastecimiento de agua en los barrios del oeste santotomesino sigue realizándose a través de los sistemas habituales de distribución. Por su parte, las vecinales anticiparon que mantendrán el seguimiento del tema y solicitarán acceso a la información técnica que se produzca en las próximas etapas de análisis.








