El reloj del puerto con la imponentes torres de fondo. Foto: Fernando Nicola
¿Qué hora es?
Guardianes del tiempo: los relojes emblemáticos de Santa Fe que resisten y los que ya no están
Algunos dispositivos son analógicos y forman parte de la historia moderna de la ciudad. Otros son digitales, incorporados a pantallas gigantes, como en el caso de la terminal de ómnibus. El drone de El Litoral captó postales de cada uno, la mayoría no marca la hora.
Edificios, casas, plazas; son elementos que componen el ecosistema urbano, lo definen. Otros, como estatuas o monumentos le dan simbolismo, pertenencia. También hay objetos que marcan el paso del tiempo, como los relojes públicos. En ese plano, el ir y venir constante de personas y vehículos también forjan la idiosincrasia del espacio público de la ciudad de Santa Fe.
La capital de la provincia supo tener, en distintos sectores y estratégicamente bien ubicados, distintos dispositivos que marcaron la hora por mucho tiempo. Algunos persisten, como una huella de una época que ya no es y otros, directamente, quedaron en el camino. También aparecieron los nuevos, nacidos del mundo digital, de los ceros y unos.
Al recorrer la ciudad capital aún se pueden divisar algunos relojes antiguos que forman parte del espacio público. No son muchos los que levantan la cabeza para ver sus agujas. Claro, la inmediatez en la palma de la mano que brinda un teléfono le quitó protagonismo a este noble artefacto.
Así, en un primer vistazo aparece el dispositivo instalado en el edificio donde funciona el Ente Administrador del Puerto y el museo. Fue inaugurado en 1911 y la construcción estuvo a cargo de la fábrica de L. Terrallón y J. Petitsean, de Francia.
1911, la fecha del elaboración de reloj portuario. Foto: Fernando Nicola
No muy lejos de allí, sobre peatonal San Martín, la Basílica Nuestra Señora del Carmen muestra orgullosa en uno de sus campanarios el segundo reloj más antiguo de la ciudad, que anteriormente estuvo ubicado en el Cabildo. Cabe recordar que ese edificio fue demolido para construir la actual Casa de Gobierno.
La descripción detallada del artefacto la hizo Gustavo Víttori en su libro “Santa Fe en clave” al decir que se trata de "un estupendo reloj con péndulo, de cuya máquina arrancan cuatro varillas que van a cada uno de los cuadrantes en los que existen cremalleras de minutería”.
“Las esferas son de vidrio esmerilado con números metálicos y miden dos metros de diámetro. Tiene tres cuerdas, dos para las campanas y la otra para el movimiento de la máquina, con pesos de 70 kilos”, graficó el otrora director de El Litoral.
El antiguo reloj del Cabildo, mudado a la Basílica Nuestra Señora del Carmen. Foto: Fernando Nicola
A lo largo del siglo XX y del corriente, el artefacto fue puesto a reparación y restauración en varias oportunidades. Ejemplos hay varios pero vale la pena destacar uno ocurrido en 1963 cuando el reloj llevaba varios años sin cumplir su función primordial. La maquinaria fue retirada y llevada a Casa de Gobierno hace ya unos años. En el campanario quedaron las agujas.
Recorte de 1963.
En la Estación Belgrano, se recuperó un viejo reloj que indicaba la hora a los viajeros. Está emplazado en el hall central de la nave, a modo de recepción para los visitantes que lleguen al ahora espacio de actividades culturales. Según constató este diario, no cumple su vital función.
En la Estación Belgrano, el reloj se encuentra en el hall central. Foto: Fernando Nicola
El aparato ubicado en el edificio de la UNL. Foto: Fernando Nicola
La sede central de Banco Nación en Santa Fe ubicada en San Martín y Tucumán, también tiene en su fachada un reloj a la vista de todos. Algo parecido tenía la sucursal del ex Banco Provincial (Banco Santa Fe en la actualidad), ubicada en Tucumán y 25 de Mayo. Una foto de 1997 muestra el aparato en esta fachada, mientras que otra de 2002 ya no.
El reloj en Banco Nación.
La contracara de los tradicionales dispositivos son los nuevos, los digitales que están incorporados a grandes pantallas luminosas que contienen más información (por ejemplo, las condiciones climáticas) y publicidad. Dos casos se pueden ver en la ciudad: uno en la terminal de ómnibus y el otro en el complejo de cocheras de las torres del puerto pegadas a Av. Alem.
Cabe mencionar también que en la ciudad de Santo Tomé, la Parroquia Inmaculada Concepción y Santo Tomás de Aquino ubicada frente a la plaza Libertad; también cuenta con un dispositivo antiguo situado en el campanario. El drone de El Litoral también visitó el lugar y notó que no funcionaba.
El reloj santotomesino. Foto: Fernando Nicola
Mención especial, claro, para el reloj solar que está emplazado en el Paseo de las Tres Culturas en el casco histórico de la ciudad capital.
La emblemática estructura ubicada en el sur de la ciudad. Foto: Fernando Nicola
Los que ya no están
Para encontrar dispositivos antiguos que tuvieron vida en la ciudad de Santa Fe vale la pena navegar por los archivos de El Litoral. Tanto en sus artículos escritos como en el valioso banco de fotografías, se pueden encontrar algunos de los relojes públicos que estuvieron instalados.
Frente a la Legislatura, un bello reloj que ya no está.
Un caso de aparatos que ya no están son los que lucieron en plazas de la capital santafesina. La Italia (frente a Legislatura), la 25 de Mayo y la España son algunos ejemplos de los artefactos que dieron la hora a los santafesinos a mediados del siglo pasado. La idea de contar con estos relojes fue del entusiasta Arturo Vittorioso.
En la zona céntrica.
Así se puede leer en las crónicas periodísticas de las décadas del 20 y 30 cuando la ciudad se encontraba en pleno crecimiento y el citado personaje propuso dotar de relojes a las populares plazas de la urbe. En los archivos de El Litoral se atesoran fotografías de estos totems cuya finalidad última fue brindar la hora
Los relojes ubicados en plazas.
Más cerca en el tiempo, paseos comerciales también se inclinaron por ubicar en el tiempo a sus visitantes. Puntualmente la peatonal San Martín y la Av. Aristóbulo del Valle tuvieron en sus paisajes relojes públicos.
En la peatonal. La fotografía es de 2008.
Los artefactos datan de la década de 1990 y en el caso del centro por un lapso de tiempo estuvieron apadrinados por una casa de comidas rápidas multinacional. Mientras que los otros contaron con el apoyo de la asociación de comerciantes de la citada avenida. También tuvieron sus aparatos algunas joyerías y relojerías tradicionales de la peatonal.
En Aristóbulo del Valle también hubo relojes.
Volviendo al pasado, la estación del ferrocarril a Las Colonias, conocida popularmente como “la francesa” (demolida para construir la actual terminal de ómnibus) contaba en lo más alto del edificio con un reloj de considerables proporciones que era visto como un faro para los ciudadanos que transitaban esas calles de la ciudad.
El reloj en la desaparecida estación de trenes "la francesa", hoy allí está la terminal de ómnibus.
Contrario a lo sucedido con la Estación Belgrano, la Mitre (ubicada en el suroeste de la capital santafesina) ya no cuenta con su dispositivo horario. El mismo estaba emplazado en la fachada del frente, por encima de las letras que indicaban el nombre del lugar.
El antiguo reloj de la estación Mitre.
En una foto de 2003 que guarda El Litoral todavía se podía apreciar al aparato con signos de deterioro; mientras que en otra imagen de 2010, ya no estaba.
Como se puede apreciar, parece que el uso de relojes públicos es una tendencia o moda que, valga la redundancia, quedó en el tiempo. Son contados con los dedos de una mano los dispositivos analógicos que aún prestan su real servicio.
Los otros, quedaron para las fotos. Para que algún curioso que pase cerca, levante su mirada y se pregunte por ellos. ¿Qué hora es?, evidentemente ya no es la de estos aparatos.