La presencia de surubíes de gran tamaño en el río Salado, en cercanías del puente carretero que conecta Santa Fe con Santo Tomé, generó sorpresa entre pescadores y vecinos. Al respecto, y en medio de viralizaciones de capturas en redes sociales, El Litoral entrevistó a un especialista en la materia.
Por qué aparecen grandes ejemplares de surubí en el río Salado: las explicaciones de un especialista
La aparición de grandes ejemplares sorprende a vecinos de la zona y habituales pescadores. Expertos explican que migración y alimentación son factores clave.

En los últimos días, se multiplicaron los registros de capturas de ejemplares que rondan entre los 7 y 9 kilos. Aunque el tamaño llamó la atención, se trata de individuos considerados “medianos” dentro de una especie que puede superar ampliamente el metro y medio de longitud y alcanzar hasta 70 kilos.
Migración, alimento y condiciones del río
El fenómeno tiene una explicación biológica. “Estas especies son migratorias y probablemente se trate de un cardumen que está ingresando al río Salado desde el río Paraná”, explicó Pablo Scarabotti, biólogo investigador del Instituto Nacional de Limnología (INALI) - Conicet, al tiempo que ubicó el área a pocos kilómetros del sistema mayor que conecta con el río Coronda.
En ese sentido, detalló que “estas especies migran para esta época, en lo que se conoce como la ‘arribada’, un fenómeno que suele ocurrir a principios de mayo y que este año podría estar adelantándose”. Esa dinámica explicaría la presencia anticipada de los peces en el Salado.

Otro factor clave es la disponibilidad de alimento. “Los pescadores mencionan que hay gran abundancia de sabalitos, que son las presas predilectas de estos surubíes”, indicó. Esta combinación de migración y oferta alimentaria generaría condiciones propicias para la concentración de ejemplares en la zona.
Además, los ejemplares observados tendrían entre cuatro y nueve años. Según los estudios, “podrían ser individuos que nacieron tras la bajante extraordinaria del Paraná, cuando se produjo una creciente importante que favoreció el éxito reproductivo de la especie”.

Regulación
Las condiciones hidrológicas actuales, podría concentrar distintas especies en un mismo corredor. “Todas las especies migratorias dependen fuertemente de la dinámica del río. Cuando se dan crecientes importantes, se producen episodios reproductivos exitosos”, sostuvo.

— En paralelo, crece el interés por la pesca en la zona. ¿Es recomendable en este contexto?
—“La pesca tiene impacto porque retira individuos del río, pero está regulada por ley. Si se respetan las normas, puede desarrollarse sin dañar severamente el ecosistema”, sostuvo.
Entre las principales recomendaciones, se destaca respetar la talla mínima —85 centímetros para el surubí— y la cantidad permitida: un ejemplar por persona por día. También se sugiere devolver al agua los ejemplares de gran porte, ya que cumplen un rol clave en la reproducción.

“El equilibrio de las poblaciones depende de múltiples factores, y el respeto por las reglamentaciones es fundamental”, concluyó. En ese marco, el fenómeno observado en el Salado no solo refleja la dinámica natural del río, sino también la necesidad de un manejo responsable de sus recursos.









