La Villa Suramericana de Santa Fe no quedará vacía tras la culminación de los XIII Juegos Suramericanos. El complejo habitacional de Esmeralda Este II, que durante septiembre alojó a delegaciones deportivas de distintos países, tendrá un segundo uso antes de convertirse definitivamente en un barrio de viviendas para familias santafesinas.
La Villa Suramericana recibe a estudiantes de la UTN antes de convertirse en hogar de 346 familias
Tras los Juegos Suramericanos, el complejo Esmeralda Este II tendrá un segundo uso deportivo entre el 6 y el 12 de octubre. Más de 1.500 estudiantes de las 30 Facultades Regionales de la Universidad Tecnológica Nacional se alojarán allí durante los Juegos Deportivos Tecnológicos. Luego, las viviendas serán destinadas a familias santafesinas.

Entre el 6 y el 12 de octubre, más de 1.500 estudiantes de las 30 Facultades Regionales de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) llegarán a la ciudad para participar de los Juegos Deportivos Tecnológicos y se alojarán en las instalaciones que fueron acondicionadas para la competencia internacional. El uso transitorio de la Villa es resultado de un convenio firmado entre la Provincia y la universidad.
De esta manera, la infraestructura construida y recuperada para los Juegos Suramericanos tendrá una continuidad inmediata antes de asumir su destino original: el habitacional. El Gobierno provincial ya había anunciado que las 346 viviendas de Esmeralda Este II serán adjudicadas a familias santafesinas una vez finalizado el uso deportivo del complejo.

El director provincial de Vivienda y Urbanismo, Lucas Crivelli, confirmó que el destino será habitacional. “Van para la población, hay algunas cuestiones a definir”, señaló al referirse a las viviendas que quedarán disponibles después de esta etapa de utilización vinculada a los acontecimientos deportivos.
De una villa deportiva a un barrio
El complejo Esmeralda Este II fue originalmente concebido como un plan habitacional, pero la obra había quedado paralizada. La Provincia retomó los trabajos y completó las viviendas junto con una intervención integral del entorno urbano, con una inversión superior a los $21.000 millones.
Durante los Juegos Suramericanos, las 346 unidades permitieron alojar a unos 1.380 atletas. El predio fue equipado además con comedor, gimnasio, consultorio médico, lavandería, espacios recreativos y otros servicios necesarios para su funcionamiento como villa deportiva.

Pero detrás de esa infraestructura deportiva hay un proyecto habitacional permanente. Las viviendas son dúplex de entre 55 y 60 metros cuadrados, con dos dormitorios, dos baños —uno de ellos toilette—, cocina, lavadero y estar-comedor. Cuentan con agua potable, cloacas y electricidad.
La intervención incluyó también pavimentación, veredas, rampas accesibles, sendas podotáctiles, iluminación, espacios verdes, forestación, mobiliario urbano, bicicleteros y estaciones deportivas. Así, buena parte de las obras realizadas para poner en funcionamiento la Villa Suramericana permanecerá en el barrio una vez que concluya el calendario deportivo.
Ahora, los Juegos Deportivos Tecnológicos
El próximo capítulo del complejo será protagonizado por estudiantes universitarios. Los Juegos Deportivos Tecnológicos constituyen el principal encuentro deportivo de la UTN y reúnen durante una semana a delegaciones de sus 30 Facultades Regionales, con competencias en distintas disciplinas.

La edición 2026 tiene como sede a Santa Fe y permitirá recuperar un certamen que había sido suspendido durante los últimos años. El convenio firmado entre la UTN y el Gobierno provincial establece el uso temporal de las villas deportivas para alojar a las delegaciones estudiantiles.
El acuerdo también contempla otras instancias de articulación entre la universidad y los Juegos Suramericanos, como la participación de estudiantes de la UTN en el programa de voluntariado y experiencias profesionales vinculadas con la organización de eventos deportivos.

Así, el complejo de Esmeralda Este II encadenará tres destinos en pocos meses: primero fue preparado como Villa Suramericana, luego recibirá a los estudiantes de la UTN y, finalmente, dejará atrás su función deportiva para convertirse en el hogar permanente de 346 familias santafesinas.
El desafío que queda para la Provincia será definir el mecanismo y los tiempos de adjudicación de las unidades una vez concluida esta última etapa de uso temporal.








